Fotografía

El estallido en las mejores fotos de la Agencia Uno

Por: El Desconcierto / Publicado: 24.12.2019
/ 21 de Octubre del 2019/SANTIAGO FOTO:Adrian Manzol/AGENCIAUNO
Porque la revuelta también ha tenido un impacto visual, el libro "Estallido" (Agencia Uno/Ocho Libro) reúne 241 imágenes captadas por fotógrafos de la Agencia Uno durante los primeros 40 días del estallido social iniciado el 18 de octubre. Ellos han sido testigos de primera línea del histórico momento que vivimos.

A mediados de octubre de 2019, Chile, país percibido por la comunidad internacional como uno de los más estables y seguros de la región, catalogado por algunos como un “oasis” dentro de un mundo convulso, y por esa fecha abocado a organizar dos importantes encuentros de Estados  –Apec y COP 25–, experimentó, de un día para otro, un estallido monumental, comparable a la crisis existencial de una persona que ve cómo se le derrumban sus paradigmas de vida. La diferencia es que en este caso el estallido es de orden social e involucró a toda la sociedad civil, con una fuerza y virulencia desatadas que cambiaron dramáticamente el paisaje urbano y social.

17 de octubre del 2019/SANTIAGO
FOTO: SEBASTIAN BELTRAN GAETE/AGENCIAUNO

En sus inicios, a partir de escaramuzas realizadas por estudiantes secundarios del Instituto Nacional, quienes a través de la acción denominada “evasión” –consistente en eludir el pago del Metro (ferrocarril metropolitano) saltando los torniquetes– llamaban a la población a rechazar el alza de 30 pesos del pasaje anunciada a principios de mes por el Gobierno y materializada el 7 de octubre. Esta acción progresivamente adquiere mayor respaldo de la ciudadanía gracias a las redes sociales y una semana después redunda en severos destrozos a la infraestructura del Metro que, a las 7 de la tarde del 18 de octubre, y en vista de los desmanes en sus estaciones, decide cerrar el servicio, obligando a cientos de miles de personas a caminar largos trayectos para volver a casa.

21 de Octubre de 2019/SANTIAGO
FOTO:MARIO DAVILA/AGENCIAUNO

Esa misma noche comienzan los cacerolazos en distintos puntos de la capital y no pocos disturbios, se registran saqueos en supermercados y un incendio en el edificio corporativo de la empresa eléctrica de capitales italianos Enel. Lo que vendría a continuación sería un destape descomunal que se extendería hasta fin de año, afectando a todas la regiones del país, con la ciudadanía en las calles en constantes protestas y ejecutando acciones masivas de todo tipo, desde pacíficas y lúdicas manifestaciones hasta violentos enfrentamientos con las fuerzas de seguridad; con cacerolazos y bocinazos sonando por todas partes; con estado de emergencia, militares en las calles y toque de queda; con barricadas, incendios y saqueos; con un millón doscientas mil personas congregadas en Plaza Italia, en el centro de la capital, en la mayor concentración registrada en la historia del país; con grupos realizando perfomances artísticas en medio de las marchas; con encapuchados lanzando proyectiles y generando destrozos; con carabineros utilizando gases lacrimógenos y disparando balines y perdigones a mansalva; con más de veinte muertos; con veinte mil detenidos; con más de doscientas personas con heridas oculares tras recibir balines y bombas lacrimógenas de parte de carabineros (entre ellas dos casos de pérdida total de la visión); con numerosas denuncias de organismos de derechos humanos por las acciones represivas de las fuerzas de seguridad, incluida tortura; con las calles céntricas desoladas y devastadas y las tiendas y el comercio tapizados con planchas de aluminio, rayadas con consignas y furia; con Bomberos multiplicándose y haciendo esfuerzos extremos para combatir incendios; con el Metro funcionando a medias; con la ciudadanía expresando su malestar y reivindicando derechos.

22 de Octubre de 2019/SANTIAGO
FOTO:MARIO DAVILA/AGENCIAUNO

(Las personas hablan de una vida más digna, hablan de pensiones miserables, de abuso institucional; hablan de condiciones de existencia precarias y vulnerables, de deudas que sextuplican sus ingresos, de desigualdad; hablan de que les “vendieron humo”, de cobros excesivos de los servicios básicos, de ausencia del Estado; hablan también de pillaje, de grupos infiltrados y de delincuentes).

04 de Noviembre de 2019/SANTIAGO
FOTO: AGENCIAUNO

Con jóvenes radicalizados transformando las calles en campos de batalla (“no estamos ni ahí con los bienes públicos, no son nuestros”, parecen decir); con sectores de la sociedad civil pidiendo el restablecimiento del orden público; con la clase política y empresarial haciendo un mea culpa (“no supimos ver las necesidades de la gente”, dicen); con sociólogos y cientistas políticos refiriéndose a la crisis del sistema; con analistas de todo el mundo señalando el descrédito de las instituciones y la clase política chilena; con la prensa –nacional e internacional– haciendo hincapié en el carácter inorgánico, transversal y carente de liderazgo del movimiento; con las redes sociales en estado de frenesí (“la violencia es una voz que debe ser escuchada. Ningún país que genere una clase de parias condenados a la miseria por acento y aspecto y capital social debería poder dormir tranquilo”, señala Lokomotiv a propósito de quienes mantienen el Estado en tensión a través de la violencia sistemática).

11 de Noviembre de 2019/SANTIAGO
FOTO:MARIO DAVILA/AGENCIAUNO

Con la rutina diaria trastocada; con los horarios trastocados; con la pérdida de fuentes laborales; con la Apec, la COP 25 y la final de la Copa Libertadores suspendidas; con el fútbol profesional abruptamente clausurado faltando seis fechas; con la Teletón postergada; con un cambio sustancial del Ejecutivo respecto a su programa de gobierno; con un vuelco radical de la clase política relativo a la “agenda social”; con la cristalización de un “pacto social” entre las diversas fuerzas políticas y el anuncio de un plebiscito para una nueva Constitución  y, por sobre todo, con la ciudadanía preguntándose qué es verdaderamente este país llamado Chile y cómo quiere vivir en él.

29 de Noviembre 2019/ SANTIAGO
FOTO:AILEN DIAZ/AGENCIAUNO

Mientras tanto, en una tranquila calle santiaguina, a la entrada de un almacén, se puede leer escrito sobre una pizarra: “Estamos peor, pero estamos ‘mejor’, porque antes ‘estábamos bien’, pero era mentira. No como ahora, ‘que estamos mal’, pero es verdad”.

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