Crónicas

En la Mira: Marcela Parra, la conjunción perfecta entre arte, poesía y música

Por: David Bustos, escritor y guionista / Publicado: 20.12.2019
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Acaba de presentar su último disco "El sonido no coincide con la imagen" en el GAM, haciendo gala una vez más del cruce entre distintos géneros que desde la poesía musicalizada han caracterizado su trabajo en los últimos años. Con varios discos y libros a su haber, más incursiones varias en bandas y apuestas independientes, en este disco produjo, compuso, hizo los arreglos y las mezclas. Todo a puro ñeque y autogestión. De esto y mucho más da cuenta aquí en entrevista con David Bustos, en un diálogo de poeta a poeta.

En una época en lo que lo multidisciplinario se ha transformado en una necesidad. Los artistas tienen que hacer de todo (hágalo usted mismo). Esto ha provocado que muchos de los creadores tengan que salir de su especialidad o disciplina para participar en distintos momentos del engranaje de su producción. Cultivar varias disciplinas o lenguajes que no necesariamente se comunican de manera abierta, tiene su complejidad. El caso de Violeta Parra aún es paradigmático en la plasticidad de los lenguajes, poner el corazón, las tripas, la inteligencia y hacer una obra de calidad que trascienda los avatares del tiempo resulta imposible. Marcela Parra (Temuco, 1981) es uno de esos casos paradigmáticos, creo yo. Ha publicado dos libros de poesía Silabario Mancha y Ambulancia,  además de dos discos. Doctora en Artes visuales y Creatividad de la Universidad Complutense de Madrid esta artista chilena ha desarrollado una obra visual, un trabajo poético y musical destacado. Su segundo disco, El sonido no coincide con la Imagen (discos PM, 2019), es una muestra del talento en que ella transita por los distintos procesos de producción y que para cualquier que tenga buena paila, sabe de inmediato, que estamos ante un delicado y creativo trabajo musical.

Marcela estudió en el Liceo A-28 de Temuco, mismo colegio donde estudió Pablo Neruda, y desde adolescente integró distintas bandas de rock, sin dejar sus estudios de piano que le dieron una formación clásica de la música. En el campo de la poesía el nombre de Marcela Parra es reconocido por sus pares y forma parte de una potente energía de mujeres escritoras que han surgido, y que han estado siempre, pero que hoy gracias al movimiento feminista, irrumpen con más fuerza que nunca. También integró la Orquesta de Poetas, inédita agrupación que mezcla poesía y música, y que dirige Federico Eisner, otro caso paradigmático del artista integral. Hablamos con ella acerca de este, su nuevo álbum que acaba de ser presentado.

–Marcela, pensando en Astronautas en la playa, tu disco anterior ¿cuál crees son las diferencias y similitudes con este nuevo disco?

–Principalmente se dan en dos ámbitos. El primero tiene que ver con la construcción de las letras, que siempre ha sido una preocupación incluso en mi tesis doctoral, que es el tema de la relación entre la memoria y la imaginación, entre los recuerdos y la fantasía, entre la realidad y lo fantástico, esto está presente en cierto tratamiento onírico y en la presencia de la niñez; eso también está en mis poemas. Hay letras en el disco, particularmente dos: “Mover objetos con la mente” y “En cada parte está tu centro”. Hablan de los cambios que se experimentan a lo largo de la vida, en el crecimiento de las persona y como está relacionado en esto basal que se genera en nuestra niñez. Eso respecto a las letras. Por otra parte en la música, siempre me ha interesado la construcción de melodías, soy pegada con construir melodías y creo que eso tiene que ver con la música clásica que escuchaba de niña, estudié piano unos años. Lo que cambió en este nuevo disco, que hace que todo haya tenido un vuelco, son los medios de producción, ya no agarré la guitarra de palo en ningún tema, hay dos temas que tienen guitarra, pero es eléctrica, pero tiene efecto delay y algo de distorsión. Estoy ocupando programas para hacer música electrónica, por lo tanto eso hizo que el sonido cambiara mucho. Además tenía una necesidad de acercarme más a mis referentes. Sentía que el disco anterior sonaba mucho a folklore, como música tradicional latinoamericana, porque está hecho con guitarra acústica. Y en este nuevo disco siento que necesitaba representar mis influencias.

–¿Cuáles son entonces esas influencias y el estilo que le quisiste dar a este disco?

–Me interesan artistas que no tiene estilos muy definidos sino que experimentan y se mueven por distintas corrientes. De lado de la electrónica siempre me ha gustado mucho Múm, Bjork, Aphex Twin, Autechre, que se mueven por distintas tendencias de la electrónica y la electroacústica desde una lógica experimental. También en el disco hay otras cosas que no son inspiradas en la electrónica por ejemplo Sun Ra y me gusta mucho Yoko Canno. 

Hablando más del disco, tiene 9 canciones y esta producido por mí, es un disco que forma parte de un sello nuevo que está lanzando el festival PM. Entonces está muy patente la relación entre poesía y música. 

Pienso el sonido como experiencia cotidiana, como fenómeno físico. Quería que el disco fuera bien espacial, quería proponer una relación fuerte entre el texto de las voces y los efectos sonoros que iba aplicar a esas voces, traté en todo momento de ocupar los efectos de las voces como metáfora de las letras. Por ejemplo en “Mover objetos con la mente”,  estoy hablando de una niña y ocupo un vocoder, para que aparezca esa voz de esa niña interior. En “Ultra sonido en el agua” las voces y la reverberancia están utilizadas para lograr un eco de la voz principal como cuando lanzamos una piedra en el agua y se arman las ondas, esto como metáfora de la expansión del sonido. Quería poner énfasis también en los sintetizadores y volver a tocar más teclas y menos cuerdas. También fue súper importante hacer yo misma hacer la composición, los arreglos y grabaciones y mezclas. Siento que es muy distinto ir a grabar a un estudio en un par de horas definir como será el disco, que hacerlo en tu casa. Me dio mucho más libertad creativa de esa fase de la producción musical y pude experimentar mucho más. Siento que este disco es como una escuela para mí. Aprendí un proceso completo de producción musical, por lo que me siento más independiente para producir, experimentar y crear mi propia música.

El disco se puede comprar en La tienda Nacional, Merced 369, Santiago.

Escucha y descarga en:

https://discospm.bandcamp.com

http://portaldisc.com/disco.php?id=21469

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