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[Especial #BlackSabbath50] Los 50 años del debut de Black Sabbath en 50 voces

Por: El Desconcierto / Publicado: 13.02.2020
Black Sabbath 50 /
Hoy, se cumple medio siglo del lanzamiento del primer álbum de la legendaria banda britanica, el homónimo “Black Sabbath”. Un disco de una particular sonoridad que no sólo redefinió el rock, sino que abrió los caminos para crear un nuevo género más pesado y oscuro: el metal. En Babel, 50 voces autorizadas nos hablan de su legado.

El viernes 13 de febrero, pero de 1970, el sello Vértigo –una subsidiaria de Phillips– lanzaba el álbum debut de un joven cuarteto rock de Birmingham. Tony Iommi, Geezer Butler, Bill Ward y Ozzy Osbourne formaron a fines de los sesenta Black Sabbath, nombre extraído de los afiches promocionales de la película de terror italiana I Tre Volti Della Paura (Las tres caras del miedo) de Mario Bava y protagonizada por Boris Karloff (actor que personificó a Frankenstein), y que habían sido traducidos libremente de esta forma en Inglaterra.

Geezer Butler, que ya tenía interés en temas como el ocultismo, tomó el concepto y lo llevó a canción, escribiendo la letra del tema homónimo, inspirado en una novela de Dennis Wheatley, escritor también muy empapado por la parapsicología. A esta idea, se le suma la musicalidad, que usó intervalos de tres tonos (tritono) o también llamado “el intervalo del diablo”. Estos fueron los elementos que sellaron el destino de la banda e impulsaron un disco que siguió algunos de los patrones ya establecidos con bandas como Cream, Blue Cheer, Vanilla Fudge, Coven, Deep Purple, pero llevados a un nivel aún más denso, misterioso, crudo y sombrío.

Con un presupuesto de 600 libras esterlinas (1200 dólares), que ni siquiera alcanzó para la difusión, Black Sabbath de igual forma se convirtió en un éxito comercial: llegó al octavo lugar en ventas en el Reino Unido y escaló hasta el puesto 23 en la lista Billboard de EE.UU. En su autobiografía I Am Ozzy (2009), Osbourne señala: “nos prestaron un estudio por dos días, pero nunca se habló oficialmente de grabar un disco; llegamos, armamos los instrumentos, pusimos los micrófonos y grabamos ese material en poco más de dos horas, luego agregamos guitarras, doblamos algunas voces y se acabó. Recuerdo que llegamos al bar con tiempo de tomar una última copa”.

Un disco fundamental en la cultura rock, que musicalizó un ambiente de terror que provocó en la juventud de principios de los 70 una inesperada atracción por ese misterio que genera lo sobrenatural. El grupo comenzó, desde ese momento, a ser reconocido dentro de la corriente ocultista –naciendo acá la relación entre metal y satanismo–, confusión de la que salieron favorecidos porque, en realidad, más que una oda a la nigromancia, la idea era advertir del peligro de estas prácticas. Menuda ironía.

El elogio de las sombras

Sobre la marca que dejó Black Sabbath con este disco debut en la cultura rock y el cómo es percibido hoy, a medio siglo de su lanzamiento, hablaron con Babel comunicadores, periodistas, músicos y escritores de la escena nacional.

Anton Reisenegger (Criminal / Pentagram)
La marca que dejó Sabbath es absolutamente esencial, en esas tres primeras notas se define lo que iba a hacer el heavy metal. Si bien hay algunos grupos o discos que pudieron ser precursores del género, para mí esta es la zona cero de lo que es el metal. Para mí, 50 años más tarde sigue sonando igual de esencial y fresco. En eso influye que fue grabado en muy poco tiempo, porque no tenían mucha idea de lo que hacían y, al igual que nosotros durante los ochenta, este álbum nació de la precariedad. Me leí la autobiografía de Tony Iommi, la verdad es que se aprende un montón, este tipo perdió la falange de los dedos y siguió su carrera. El primero de Black Sabbath es, quizás, su disco más esencial.

Fabio Salas (escritor)
Black Sabbath apareció en Chile hacia 1971 cuando apareció el single ‘Paranoia’, que por el otro lado traía el tema ‘El Mago’, que sale en su primer LP homónimo, editado por el sello Vertigo solo para acá. El tema ‘Paranoia’ se tocaba mucho en la Radio Chilena, en el programa Alto Voltaje, por tanto fue una manera de identificar a la banda muy temprano con el hard rock. En el año 74, ya en dictadura, Phillips edita el álbum Paranoid y de ahí en adelante Sabbath queda incorporado al acervo rockero nacional y que generó multitud de fans, incluyéndome. Black Sabbath es un grupo que ha trascendido el tiempo y el espacio para proyectarse en la historia del rock con un sonido propio y una identidad nacional que es parte del patrimonio de todos los amantes del rock duro. Una banda imperecedera, sin lugar a dudas, y su primer disco, uno de los grandes álbumes de toda su carrera, que 50 años después, ese sonido, esa música y ese estilo que crearon siga cautivando a generaciones de jóvenes de todo el mundo no hace sino confirmarlo.

Matilda Svensson (comunicadora)
La marca que dejó el disco homónimo y debut del grupo es muy profunda y tiene que ver con un cambio de paradigma, con estos elementos oscuros que, de alguna u otra manera, están presente en la mayor parte del heavy metal. Este álbum irrumpe en medio del hipismo, cuando todo era color de rosas, emerge de repente y lo hace contra la corriente, haciendo un giro muy contundente. Lo que hicieron fue llevar lo más lejos la imaginería del ocultismo, lo que generó una marca imposible de no concebir. Además, cuando uno ve su influencia y la comparamos con bandas como Led Zeppelin o Deep Purple, Sabbath logró algo distinto, ir más allá al crear una forma de mirar la vida en la que está muy presente el sarcasmo. El contexto en el que grabaron este disco también es bastante particular: decidieron ir un día al estudio en el que les salió todo mágicamente, como si hubiese una voluntad para todo lo que pasó, algo en su destino. Por otro lado, es interesante el ocultismo y todo lo que está detrás, ya que no es algo que se propusieron directamente, más bien fueron terceros, algo que a ellos les acomodó mucho. A medio siglo, es difícil imaginarse todo el tiempo transcurrido, pero uno se da cuenta que el mundo sigue teniendo los mismos tópicos, todo lo que tiene que ver con las guerras y esas cosas a la que la banda hacia referencia siguen estando presente. Hay una atemporalidad en su trabajo. Judas Priest, Queen, Iron Maiden tomaron mucha de la imagniería de Sabbath, la que tiene que ver con la muerte y todos los paradigmas que existen en torno a ella. Si hablamos de lo depresivo, se me viene a la cabeza Nirvana y una lista casi infinita, la verdad. Es un disco que sigue estando ahí como un pilar fundamental, al que siempre llegas, porque cuando empiezas a escuchar música y te da por investigar, de alguna forma terminarás en ese álbum Black Sabbath.

Alfredo Lewin (comunicador)
La importancia del álbum debut de Black Sabbath es como Tony Iommi y Gezzer Buttler se propusieron en llevar las películas de terror a la música. Musicalmente, el mismo Robert Plant de Led Zeppelin dijo que el elemento del heavy metal como se entendía una canción como ‘Dazed and Confused’, estaba llevado al extremo en el álbum debut de Sabbath, que salió un año después del debut de Zep. Pero, evidentemente escuchar esa cosa oscura, lenta, ominosa de Black Sabbath, es escuchar a ese Led Zeppelin. El álbum debut, de alguna forma muestra esta postura anti hippie que tenía la banda, visto desde el lado de que el mundo no es todo paz ni amor ni flores, sino que es bastante más oscuro, menos optimista; esto también podría tener que ver con el tipo de vida que uno puede tener  en una ciudad industrial y obrera como Birmingham, pero también un punto de vista con respecto al mundo, que a diferencia de Jethro Tull, Led Zeppelin, Deep Purple, que son las bandas que inspiran a Sabbath, que ya existían y tenían reconocimiento. Para finales del 69, Black Sabbath es la primera banda que apela a ese sentimiento, a ese feelling de una generación de metaleros que estaban por venir. Y está también el mensaje, en tanto a la oscuridad y el pesimismo de las canciones, que tienen todo que ver con el mundo político y social que se estaba viviendo a principios de 1970. Eso, más allá de canciones como ‘The Wizard’, ‘N.I.B.’ y ‘Black Sabbath’ especialmente, da como para entender que el grupo había llegado para convertirse en una suerte de Beatles de este nuevo género de metal pesado. Y cuando han pasado 50 años de su lanzamiento, la maquinaria y la fábrica de riffs de Tony Iommi sigue esencial. No hay muchos más riffs, Metallica lo ha dicho y otras bandas en los procesos de reinvenciones del metal lo han declarado: todo está dado en todos los riffs que Iommy compuso. Cuando ha pasado medio siglo, me llama poderosamente la atención que el metal no haya superado esa barrera, y no tendría por qué tampoco.

Patricio Jara (periodista y escritor)
La marca de Black Sabbath siempre estará vigente. Con ese álbum debut fundaron un sonido, una estética y una forma de entender el rock. Más allá de la afinación baja y todos los condimentos técnicos y anécdotas que cruzan la historia del disco, la banda impuso los códigos con los que se ha desarrollado el metal desde entonces. Ha pasado medio siglo y si bien el género se ha expandido y desarrollado en todas direcciones, la base está ahí: el sonido espeso y oscuro capaz de traspasar emociones.

Cler Canifrú (Lilits, Hijos de Algo)
En una época que estaban a full los hippies, sale Sabbath con su volá del ocultismo y satanismo, aunque no haya sido su intención y se mal interpretó su mensaje quedando estigmatizados por eso, indudablemente son ellos los que provocaron que la juventud de ese entonces se diera vuelta a cachar quién había provocado todo ese revuelo que no tenía nada que ver con lo que estaba de moda. También es importante porque sienta las bases de todo lo que iba a ser el metal, hasta el día de hoy. Y a 50 años, uno de sus legados es a las bandas jóvenes, porque ese disco se grabó con súper poca plata, no les alcanzó ni para hacer difusión ni nada de eso, pero dejó la cagá porque era algo súper rupturista y novedoso, y el boca en boca hizo que se vendiera. Esa historia siento que debería influir en las bandas de rock actuales, porque a pesar de los avances tecnológicos que hay ahora, es caro hacer un disco, pero Sabbath hizo uno que marcó la historia con muy poco porque es demasiado bueno. Es un ejemplo para la escena metalera under, para apelar a otro tipo de estrategias de promoción.

Pepe Lastarria (productor musical)
Para mi la aparición de Black Sabbath en la escena musical marca 100% el nacimiento del metal, siempre he estado en la búsqueda del origen del metal y si bien hay artistas más antiguos que crearon riffs y canciones potentes, Black Sabbath en su debut creó la atmósfera perfecta, la oscuridad y fuerza necesarias para abrir un nuevo nicho dentro del rock. Por eso es tan importante su legado hasta el día de hoy, sus canciones todavía suenan frescas y únicas, su onda es hipnotizante e inspiradora. Ellos son, sin duda, los padres del metal.

Rodrigo Pera Cuadra (Dorso)
La marca que deja ese disco tan importante es: la atmósfera. Además del estilo y marcar el camino del metal y el doom metal, si escuchas a este tipo de grupos, todo viene de ese disco y la primera canción, es un sonido oscuro, que sin duda marca las pautas del metal hasta el día de hoy. 50 años después pones ese disco, pero compite con disco de ahora. Es un álbum anacrónico, que, si bien tiene el sonido del momento, funciona en cualquier año. Además, cada vez que lo escuchas descubres cosas, es de esos discos llenos de detalles. El metal no sería lo que conocemos ahora sin esta obra.

Catalina Blanco (Téfiret)
La marca que dejó Black Sabbath con su disco debut fue el crear una manera de hacer rock oscuro, con otro tipo de riff, que marcó el lenguaje de cómo se fueron desarrollando las ramas más oscuras del rock y del metal más adelante. A 50 años de su lanzamiento, es un disco fundamental para cualquier persona que se enfrenta a una guitarra y se dedique a hacerlas sonar fuertes y de querer cantar en modo de riff, porque lo que Ozzy hizo fue interpretar sus melodías con los mismos riffs, entonces eso le dio muchísimo peso a las canciones, haciéndolas inolvidables.

Gabriel Lele Holzapfel (Adelaida)
Sin duda Black Sabbath fue una banda totalmente adelantada a la época. En 1970 lanzan su álbum debut y se considera como el primer álbum de la historia del metal. Lograron posicionarse como propulsores del género y la primera banda denominada como “satánica” por la crítica. Riffs poderosos junto a la voz incomparable de un Ozzy con un futuro esplendor por delante. Quizás no pensaron que más tarde, e incluso hasta el día de hoy, muchas bandas se inspirarían en el sonido pesado de Black Sabbath para empaparlo en sus canciones. Este disco logró posicionarse en los rankings británicos a pesar de que fue grabado en dos días, con un costo de producción bajísimo y un arsenal de críticas que los tildaban de satanistas por sus letras y sus vestuarios oscuros.

Francisco Reinoso (periodista)
Lo increíble del debut de Black Sabbath, 50 años después, por mi parte lo vengo escuchando y alucinando desde los 90, cuando me inmiscuí en su mundo y darme cuenta que ellos son la raíz de todo. Son de una raíz blusera y son la raíz del metal en todo sentido, fuera de los ejercicios de proto-metal. Y me quedo con eso, con la temporalidad de un repertorio que sigue calando hondo, que sigue teniendo generaciones por décadas influenciados por el grupo. Difícilmente encontremos una banda tan influyente como Black Sabbath, sobre todo en la saga que resultó ser el debut y lo que vino después que fue una revolución total y más comercial con Paranoid.

Pedro Durán (Kuervos del Sur)
Considero que una de las cosas más admirables del maestro Tony Iommi es que debido al grave accidente que sufrió en sus dedos cuando joven se vio forzado a encontrar su propio camino y, a partir de esa vuelta del destino y de algo tan adverso, fue capaz de desarrollar un sonido propio y distintivo, reinventándose como guitarrista, de paso creando la semilla de toda una escuela riffera que perdura hasta hoy.

Cinthia Santibañez (Crisálida)
Black Sabbath lo que hace, y en definitiva lo que hizo, fue cambiar el estilo del rock a una tendencia mucho más oscura, en relación a lo que se estaba haciendo en ese momento, por eso se dice que desde ahí se deriva hacia el metal. Entonces, por lo mismo siento que el cambio de ellos hicieron es súper trascendente , y hablo desde la norma, de cómo música y admiradora. E insisto, tienen súper bien ganado la atribución de considerarse en gran parte como los padres del metal porque le agregan esa oscuridad que no existía en la música rock en esa época.

Rolando Ramos (comunicador)
El primer disco de Black Sabbath es la piedra angular de lo que después conoceríamos como metal. No obstante, en esos años era música progresiva con algunos tintes psicodélicos, pero los riffs de Tommy Iommi en temas como ‘The Wizard’ y otras más comenzaron a instalar este lenguaje musical del heavy metal. La imaginería oscura, la misma canción ‘Black Sabbath’ y la ocupación del tritono dentro de la melodía, hacía que su música fuera oscura y la voz de Ozzy acompañaba todo eso. Es, sin dudas, el origen de la música pesada que tenia que ver con el ocultismo, lo que después se vería replicado en el stoner, el rock y el metal gótico, los que le deben mucho al trabajo de Black Sabbath. El grunge también proviene de ahí, es cosa de escuchar los riffs de Soundgarden. El debut de la banda es esencial. Si escuchas el primer disco de Corrosion of Conformity, hay riffs que hablan de la influencia del grupo. Es un álbum bestial, maravilloso y que para uno es un encuentro con la psicodelia pero llevada al extremo. Es una piedra angular, la base del rock pesado, de la música oscura y todo esto que tiene que ver con el demonio y la magia. Es esencial y espero que lo siga siendo.

Carlos Corales (Aguaturbia)
Tony Iommi es un guitarrista que influenció hasta ahora a muchos y gracias a él, Black Sabbath es parte importante de ese rock más pesado. Sus riffs son parte de un estilo que marcó el comienzo de lo que después se denomino metal. Es un sonido que hasta hoy se mantiene vigente dentro de la escena

Angelo Pierattini (Weichafe)
Creo que Black Sabbath tomó la posta de una banda llamada Blue Cheer a fines de los 60, los que venían con un sonido más oscuro, a lo que llaman stoner, pero lo de Black Sabbath es más rudimentario pero muy melódico a la vez. Su debut es un álbum que para mí ejerció una influencia preponderante en los riffs por sobre el virtuosismo, como el de Led Zeppelin, por ejemplo. Una banda muy ligada al blues y a The Beatles. La importancia que tiene hoy es la misma que tuvo en los 90 y en los 2000, que fue una banda súper inspiradora para grupos que se gestaron en esa época. Es un imperdible, es de eso que cambiaron el rumbo de la música con un contenido más oscuro.

Fernando Mujica (comunicador)
Creo que hay ciertos momentos en la historia de la música en que se da la magia de juntar cuatro tipos y hacer historia. Cuatro personajes que cuadran perfectamente con una fórmula, con una idea clara. La mezcla en la forma de componer e interpretar fue primordial. Creo que cruzar la música de rock de aquellos años, con toques de oscuridad en las letras y el tono de un Ozzy Osbourne, que no tenía precedentes, fue la clave. Tener a Rodger Bain en la producción, quien entendía muy bien lo progresivo y lo duro de aquellos años, influyó mucho en cómo manejar los silencios, los tiempos, las atmósferas tenebrosas y la voz de Ozzy. No siempre se cruza un Iommi y un Osbourne en la historia de la música y creo que eso fue el big bang de lo que vendría en los 70.

Lilith Fernández (fotógrafa)
Cuando la idea es hacer música que asuste, y de verdad musicalmente se consigue, es súper importante la imagen de portada que Sabbath usó en esa época, porque obviamente es perturbador ver a una mujer como “bruja” en ese lugar que se muestra, impacta ver una imagen así en una banda que ya suena como lento, con un rock extraño, con sus letras que hablan todo el rato de lo mismo, de ocultismo y de cosas que en los 70 no eran bien vistas y posteriormente ellos, las imágenes que ocuparon como banda, con cruces ropa negra y pelo largo, que aunque pareciesen verse algo inocentes en esas poses, musicalmente hacen otra cosa: son la piedra angular de lo que es el metal de ahí en adelante y su connotación, con lo que se asocia al estilo en sí, con las fotos afuera de las iglesias y toda esa arquitectura marca una tendencia para todo lo que vimos después asociado al metal como tal. A las imágenes, al tipo de arte que se puede usar, a los peinados, a la ropa, hay toda una estética provocadora. A 50 años, no son otra cosa que una leyenda viviente.

Gerardo Elgueta (Alectrofobia, Bonzo)
Black Sabbath tuvo en mi vida temprana una importancia sustancial, a tal nivel que hasta el día de hoy me dedico al rock. Creo que el legado de Sabbath no solo tiene que ver con lo musical, y este disco en particular tiene que ver con lo que simboliza culturalmente: el despertar del dogma de una cosa tan rígida como lo es la Iglesia, que casi no se podía cuestionar, y lo hizo porque se relacionó con sus supuestas tendencias demoníacas, sobre todo por el tema ‘Black Sabbath’ (aunque nunca se declaró como tal). Recuerdo haberlo escuchado de niño y para mí era lo máximo porque era un acto de rebeldía para lo establecido en mi vida común, ya que vengo de una familia muy canuta, muy creyente. Un acto de rebeldía que hasta hoy tengo, y que creo que es lo que el rock simboliza en todo orden de cosas. Entonces, no solamente se trata de lo musical, que en realidad es un discazo (aunque creo que no es el mejor de Sabbath). Iommi siempre me llamó la atención esa manera de tocar la guitarra con esos vibratos glissando, que hace caleta de veces en todo el disco. Hay un montón de cosas interesantes también en la manera de componer la batería ni hablar de las voces y los efectos. En fin, el legado de Black Sabbath con este disco es innegable, y creo que todos nosotros seguimos “robando” de ellos, y lo digo orgullosamente. Es un disco que todos quienes nos dedicamos a esto nos sabemos de memoria.

Mauricio Jürgensen (periodista y escritor)
Lo más sorprendente de ese disco, fue algo que leí del mismo Ozzy Osbourne: “lo grabamos tan rápido que alcanzamos a llegar al bar”. Entiendo que lo hicieron en un día y que no tomó más de 12 horas, tuvo algunos retoques posteriores, pero se grabó prácticamente en vivo. Tiene esa virtud de que es un disco consiente del impacto que podía tener, está pensado para ser clásico, aunque pasó todo de manera inconsciente. Finalmente, terminan haciendo un estilo, en el que es fundamental Tommy Iommi por su particular manera de tocar la guitarra, las figuras que fue creando, algunos las explican porque tenía un dedo menos. Hay personas que a este álbum le atribuyen el nacimiento del heavy metal y del stoner, pero lo que sí es definitivo, es que es un disco pivote, que cambia la manera de abordar y entender el rock. Además, con esas letras que hablaban de otro contendido en medio de hipismo, generar un quiebre, porque ellos empiezan a hablar del Apocalipsis, de la contaminación, del ocaso del modelo y la imposibilidad del futuro, eso es novedoso. Black Sabbath dejó una forma de ver la vida y entender la vida y el género rock, que queda determinado por este disco en particular.

 

Fernanda Mánquez (periodista y escritora)
En el caso de Black Sabbath, las bandas de antes y las de ahora los mencionan como mentores, que definieron un estilo único de componer. Siempre los señalan como la inspiración. Yendo a la sonoridad, lo oscuro, lo denso, lo doom, en ese tiempo había bandas dando vuelta que de verdad eran ocultistas, con la intención de rodearse de eso. Sabbath jugó con eso, pero fue la imagen que empezó a vender en los sesentas y setentas, esa parte oscura del ser humano. Ellos han dicho en entrevistas que la idea era escribir desde la crítica, pero terminó marcando el sello sobre el ocultismo. En estilo, ese no es el más brutal, ni el más técnico, ni el más sofisticado, pero algo hubo en esa obra. Volviendo a lo oscuro, hay un poco de morbo por lo que genera lo desconocido, ellos jugando con un look misterioso y tal vez eso llamó la atención de la gente y fue lo que generó devoción. La marca, todos estos elementos y el toque fue la mística que generaron Tommy Iommi con Butler. Tienen formalidad, se ven elegantes; la mezcla de los músicos es lo que generó lo distinto. Ha pasado medio siglo desde que salió, diría que me queda la idea que existió mucha casualidad que derivó en causalidad. El accidente de Tommy Iommi, el vivir en una ciudad industrial que terminó aportando al ambiente, ese tipo de cosas terminaron dando el sonido de Black Sabbath.

Cote Foncea (Dracma, Lucybell)
El álbum lo percibo como un referente para muchos de nosotros en cuanto a sonido. Hay muchos grupos que quieren volver a eso tan puro y duro. Sin proceso, bien ensayado y con buenos instrumentistas. Hay un antes y después del rock, por lo mismo son una influencia para todos, ya sea forma directa o indirecta.

Aldo Benincasa (The Ganjas)
Mas allá del disco homónimo, Black Sabbath ha estado siempre cerca, desde muy pequeño mi acercamiento al heavy metal estuvo encabezado por un rey indiscutible: Ozzy Osbourne, que no tenia comparación alguna en 1982, que fue el año donde comencé a fijarme en serio en este estilo musical. Escuchar a Ozzy en ese momento me llevó a Sabbath y ni hablar de los incontables covers que otras bandas tomaban como bandera para expresar tal vez su postura, para rendir tributo, o bien porque les nacía de forma incontrolable tributar a Black Sabbath. Ese primer disco no tiene comparación con nada, pero mas allá del LP completo es esa apertura elegida con la intro de lluvia de su tema homónimo que funciona como presentación tenebrosa y las notas que te hundían en tu habitación de niño al escucharlo por primera vez… estoy seguro que no es su disco más popular, pero debe ser de las declaraciones de identidad musical mas extremas de la historia musical. Imbatible.

Pancho Rojas (La Banda del Capitán Corneta, Mandrácula)
Es una piedra angular para todo lo que viene después. Un disco que renueva muchas cosas de la música y que logró influenciar a casi todas las generaciones que vinieron posteriormente. Si bien esta situación ha pasado con muchas bandas, para los que disfrutamos de los sonidos más pesados, el sonido de Black Sabbath está en el inconsciente. Ellos son importantes para una gran cantidad de grupos, sobre todo por estilo musical, la temática del heavy metal y toda esa cosa de adoración al cachudo y al mandinga, los son parte de los iconos del rock. Este primer álbum del grupo es un discazo, de hecho, es de mis favoritos. El tema homónimo siempre me vuela la cabeza. En alguna medida, en mi disco 1969 hay un cita a este tema, en ‘Échale la culpa a dios’. Larga vida el rocanrol.

Awká (Nunca Seremos Dichosos)
En pleno 2020, en medio de Blast Beat, voces gritadas y guitarras de siete cuerdas, a veces nos olvidamos por completo el camino hacia hacer el metal. A veces damos por sentado el hecho de apretar un botón, tener la distorsión más brígida ahí mismo en la guitarra, guiarse por unos riffs ya hechos y cantar algo metafóricamente oscuro ya que así se suele hacer en el estilo. Pero creo que es esencial recordar que por algo se busco esto y por algo se busca llegar a tal saturación musical y artística, como Black Sabbath con su disco homónimo, que retrata muy bien que se busque incomodar en la parte visual, temática, hablar de temas tabú aludiendo al ocultismo, y eso respaldado en una creciente búsqueda en querer que la música suene más densa y oscura. Eso no se debe perder. Suele pasar que en estilos como el jazz su música muere porque su evolución final es hacer fusión, entonces va perdiendo su esencia, en cambio el metal siempre se va reconstruyendo a lo largo del tiempo porque es el sonar más denso utilizando distintos recursos temáticos, musicales o visuales, como lo vimos con Sabbath y su debut, y eso es súper importante recordar.

Bárbara Alcántara (periodista de Babel)
“Si la gente paga y hace cola por pasar miedo con el cine, ¿por qué no iba a hacer lo mismo con la música?”, pensó el bajista Geezer Butler cuando vio el titulo de una película de terror que le daría el nombre a su banda. Así, y con esa idea en la cabeza fue la génesis del disco que marcaría e inició de heavy metal. La sola idea de generar misterio y jugar con el ocultismo los sedujo y los llevó a usar la teatralidad en la música. Provocativo y audaz, fue un disco que introdujo la literatura en sus letras gracias a las inspiraciones de Tolkien junto con entregar un sonido único,provocar a la Iglesia Católica (cuando nadie se atrevía) y colmar de misticismo a toda una generación.

Maximiliano Sánchez (sociólogo, escritor)
La marca que dejo el debut de Black Sabbath es indeleble, pues posee todos los elementos para considerarse un disco rupturista y revolucionario. Por un lado, una enigmática y siniestra portada que se dice provocaba pesadillas a quienes la miraban por mucho tiempo, la cual además aún es materia de análisis iconográfico. Su sonido denso y oscuro nunca antes ejecutado, que curiosamente no fue tan intencional sino que ayudado por la condición de Iommi y las prótesis en sus dedos que permitieron que éste bajará la tonalidad y tensión de las cuerdas de su guitarra. Este debut, sin duda, fue la punta de lanza para definir lo que se consideraría posteriormente como heavy metal, aquel estilo que remecía, que infundia el terror de los sectores conservadores de la sociedad occidental. Su arte, su sonido y su estética, todo se articuló de manera perfecta para crear una obra monumental en todo sentido. Tal es su importancia, que alguna vez Rob Zombie señaló que todo lo que se ha hecho posteriormente proviene de Sabbath, más rápido o más lento, pero toda la musicalidad de todo subgénero del metal tiene su raíz en ello y en particular en este álbum debut. 50 años después, el disco está más vigente que nunca, no tan solo en lo musical sino que como obra patrimonial, pues además de crear este nuevo sonido tan lúgubre y encantador, forjó una contracultura musical que Ssbbath supo encarnar con tal precisión, que nadie ha logrado arrebatarle ese cetro de “padres del heavy metal”. Es probablemente el disco debut más trascendente del siglo XX. ¿Qué disco debut puedes decir que fue el responsable de crear una cultura que, medio siglo después es de las más imperecederas, versátiles de y visibles de la música popular? Bueno, este LP lo logró, y quizás es solo comparable en trascendencia a Please Please Me” de The Beatles o Nevermind the Bollocks de los Sex Pistols.

Juan José Sánchez (Asamblea Internacional del Fuego, Tenemos Explosivos)
El Black Sabbath cambió toda la música. Para mí cambiaron todo, ellos son los que inventaron la música pesada, el lento y denso doom, ellos son los papás de eso. Es cosa de escuchar el mismo tema ‘Black Sabbath’ (o la parte intermedia de ‘Children of the grave’, más adelante), que son riffs que hasta el día de hoy creo que ninguna banda ha logrado hacer ningún riff tan denso como ese. Y en el fondo es eso, los locos cambiaron la música, como ellos querían ser como los Beatles en un principio que habían cambiado la música, ellos fueron con este disco los que la volvieron a cambiar definitivamente. Gracias a Sabbath existe el metal.

Pablo López (Sinergia)
Creo que su importancia es que se considera como el primer disco de (heavy) metal propiamente tal; si bien otras bandas y/ó canciones pueden ser antecedentes del estilo, este sería el primer disco consolidado del estilo. A pesar de su antigüedad, creo que todavía impacta la oscuridad o terror que evocan sus temas, en general, el metal es atemporal. Black Sabbath es como la primera escuela para los que nos gusta el rock, todo el árbol genealógico tiene sus raíces en bandas de los 70 (Black Sabbath, Deep Purple, Led Zeppelin). Alguna vez, a un colega guitarrista chileno le comentaba que para mí Tony Iommi ya había hecho todos los riffs. Ejemplo, el riff de la misma canción ‘Black Sabbath’, un acorde de tritono, simple y “aterrador”.

Macarena Polanco (periodista)
La marca que deja el disco me parece que es la atmósfera. A partir de lo bueno que era cada uno de estos músicos en su área, lograron crear algo de lo que ni siquiera fueron conscientes, hablando derechamente de la magia negra y la brujería, tópicos que fueron relevantes para Geezer Batler, a quien particularmente le interesaban mucho. Pero ellos nunca pregonaron sobre esto o quisieron incitar sobre esos tópicos, era solamente algo que les interesaba. Por otro lado, está la velocidad rítmica, esto de alargar las pausas y las sílabas, que no decantaban en algo muy claro, terminaron por marcar a una generación completa y pusieron la llave en una puerta que no se terminaría de abrir hasta el tercer álbum de la banda. Este sonido lo estaba intentando llevar Led Zeppelin, en uno que otro tema, pero nunca las tomaron completamente. Esto lo logró Black Sabbath sin ninguna producción, pero eso mismo es lo que les permite mostrar esta atmósfera como marca sustantiva y así darle vida al rock durante 25 años. Las campanas, las guitarras de Tommy Iommi, mencionar a Lucifer, que la prensa les dijera que son satánicos, agrégale el bajo, la expresión vocal de Ozzy, la batería para qué decir. Estamos hablando de cabros jóvenes, que eran maestros en lo que eran, que lo hicieron en unas horas, que no les costó más de 600 libras… de hecho, Ozzy ha contado que no sabía que ese día grabarían. El disco alumbra un rincón que estaba oscuro y ponen la llave. Un álbum que es como un manual de estilo, porque sin este disco no existiría las bandas y canciones de metal, las que tiene raíz en este disco.

Jean-Philippe Cretton (músico, periodista)
Creo que la gran herencia de Black Sabbath es el down-tempo. Había bandas que algo habían hecho, incluso los Beatles con ‘I want you’, por ejemplo, pero ellos transformaron lo lento y pesado en un sello. La canción homónima es una revolución en la música. De Black Sabbath, no solo se desprenden bandas, sino también estilos, como el stoner, el doom, el heavy, El thrash y muchos otros. Son los padres del metal, sin duda alguna.

Daniel Campos (Rama)
El debut de Black Sabbath encuentro que fue súper importante, en esa época habían muchas bandas de varios estilos, había harta onda musical en el mundo, y hay mucha gente que dice que es el primer disco heavy metal, pero yo creo que hubo más que nada una apuesta (que también tenían muchos otros músicos) entendiendo que había otros caminos que seguir en cuanto a sonido, lo mismo con las letras (lo que le pasó a Ozzy), pero principalmente lo que yo veo en este disco es que es muy rocanrolero, inclusive hasta un poco funk en algunas ocaciones y eso fue lo que creo marcó al disco, de una base que estaban haciendo muchos artistas, pasaron a este tema de darle más distorsión a la guitarra, quedarse más pegado en la batería. Además, Tony Iommi –tengo entendido– era muy movido en ese entonces, y quería lograr algo con esta banda y empujó a todos para hacer las cosas bien, a pesar de que se hizo súper rápido, hubo una intención, una fe como músicos de lo que podían lograr con ese material.

Yanko Tolic (Massacre)
Black Sabbath quebró la música anunciando que Satán era una buena inspiración para crear temas con poderosos riffs infernales sin remordimientos de ningún tipo. Esto sirvió de musa inspiradora para muchas bandas que vieron en este atrevimiento la idea buscar conceptos sin limitaciones por nuestra cultura occidental. 50 años después, nos encontramos con generaciones de bandas que no tuvieron el problema de desafiar a la autoridad y su represión psicológica y religiosa. El número de músicos solistas y agrupaciones que siguieron su legado es enorme, teniendo como objetivo la libertad de creación en este arte. Se puede gozar conociendo a Diamanda Galás y Demon & Eleven Children (Japan), por ejemplo, e incluso se formó el estilo doom metal. Su influencia la encontramos en bandas de diferente estilos como el thrash metal de Slayer, el power metal de Metallica, el sludge metal de Pantera, el rock gótico de Bauhaus o Sisters of Mercy y el folk de Leonard Cohen. Es hermoso ver cómo cosas como la perdición, el ocultismo, la depresión, el horror, el terror, el miedo, el dolor, la muerte, la mitología, el odio, el amor y el simbolismo religioso se ven a diario en las letras de los grupos de hoy.

Cristofer Rodriguez (crítico de música Babel)
De todo lo que podría decirse del debut de Sabbath, me quedo con el momento fundacional de una subcultura. Una rama que se extiende a partir del tronco cultural de la generación fundadora del rock de mediados de los 60, pero sin desprenderse totalmente de ello: La subcultura del metal por un lado y del rock oscuro por otro. Todo eso está en ese debut, tanto en su portada de imaginario romántico y misterioso, como en las letras y los primeros acordes que beben del blues y de la música barroca al mismo tiempo. Si Zep era la banda blusera y psicodélica y Purple representaba el pop y el soul, Sabbath trajo consigo la estridencia y lo lisérgico de los fenómenos menos estelares de su generación, como la acidez de la costa oeste y el proto punk del garage americano y británico, reconvertido en hard rock. Lo prohibido no por su afán hedonista o aspiracional, sino por su espíritu nihilista y perturbador. Insisto, acá se consuma el nacimiento de una subcultura, un modo de pensar y una ética de vivir dentro del rock.

Paola Zúñiga (comunicadora)
El debut homónimo de Black Sabbath marcó un precedente e hito en la línea cronológica de la historia del rock y por supuesto una piedra angular y el bautismo del heavy metal. Representó una especie de misil musical para la cultura popular puesto que emergió de la subcultura y de la clase obrera inglesa, de ahí su espíritu subversivo y contestatario también. Una respuesta al momento histórico y socio-cultural por el que atravesaba el Reino Unido. Podríamos decir que es la voz emblema de toda una generación altamente descontenta. Con una sonoridad atronadora, lúgubre, sombría, que resultó simplemente sorpresiva e hipnotizante para la juventud mundial, por su ímpetu, por la fuerza desprendida y por esta alta carga emotiva. Es una obra de culto, trascendental, y que a medio siglo de su publicación, se mantiene vigente hasta el día de hoy por todo lo que representa y evoca, y que recobra más vida que nunca por el contexto histórico y social por el que estamos atravesando. la marca registrada de Sabbath, el legado imperecedero de Ozzy, Tony, Gezzer y Bill.

Inverness
El debut de Black Sabbath dejó una marca no solo musical para las bandas que vendrían después, sino que también una profunda huella para la industria. Para nadie es un secreto que la disquera se aprovechó de ese halo ocultista de la banda para crear mitos alrededor de ella y vender más discos. Sin embargo, de todo ese aparataje de marketing, se aprendió que las bandas deben ser más que solo la calidad de sus composiciones y sus músicos: deben tener un discurso que resuene y que les permita conectar con personas. Black Sabbath permitió que el heavy metal entrara a los charts y con él, la posibilidad de romper las barreras sonoras del establishment. Los riffs de Iommi definieron lo que sería el heavy metal de los siguientes 20 años y también influenciaron el sonido y el imaginario de la música de guitarras por décadas. A 50 años de ese disco lúgubre de portada inquietante, en Inverness percibimos al debut de Black Sabbath como un hito relevante que abrió muchos caminos para la experimentación sonora (en gran parte guiada por la mística de Iommi) y la expansión de la posibilidades de la guitarra. Es entrañable, considerando que hoy la música de guitarras es ignorada por el status quo, o lisa y llanamente, odiada por músicos como Pet Shop Boys, que en una salida de madres bien totalitaria dijeron que la guitarra debería estar prohibida. ¡Qué tiempo para estar vivos!

Andrés Piña (Target)
Creo que es innegable, en este punto de la historia contemporánea de la música extrema, no reconocer el disco homónimo  de Black Sabbath como la piedra angular e inicio de un movimiento musical y cultural que se ha desarrollado a nivel global. Más allá de los estereotipos ligados al satanismo, este disco innovó en atmósferas y musicalidad (inclusión de los tritones como base melódica) en comparación a bandas que hacían rock a fines de los 60. Apelar a discursos conceptuales y oscuros fue algo bastante vanguardista, pensando en que se estaba viviendo aún el movimiento hippie en EE.UU. y que trascendió incluso hasta Europa. El tema titulado ‘Black Sabbath’ es el ejemplo explícito de cuatro jóvenes ingleses destinados a vivir una vida común y pobre en Birmingham, que tomaron la decisión sin pretensiones de hacer algo diferente y llevarlo al nivel de poder crear estilísticamente un genero nuevo: el heavy metal. Personalmente, lo percibo con nostalgia, cosa que me encanta. Tiene el sonido característico de las bandas de los 70, pero con una personalidad y carácter nunca antes vista. Adentrarse en los terrenos de la oscuridad y ocultismo era algo no visto para los jóvenes ingleses y menos del mundo, catapultando a Black Sabbath como pioneros al respecto. Es un álbum innovador y muy vanguardista para esos años, y en términos visuales el arte de la carátula insinuaba de alguna manera la música: riffs densos, pegados, conceptos oscuros, para irrefutablemente hacer la mezcla perfecta que los han situado como una de las bandas mas grandes de la música de todos los tiempos.

Fernanda Schell (periodista)
Primero, Black Sabbath son los padres del metal, ellos fueron los fundadores de un género que perdura hasta el día de hoy. Crearon una marca en ese disco, con sonidos pesados, la guitarra medio tono más baja, un estilo único. Aún siendo los años 70, el tema homónimo ‘Black Sabbath’ es considerado como la base del proto-doom. Por otro lado, la canción ‘Warning’ es un obra maestra, una pieza de casi ocho minutos de la banda improvisando, creando una puesta en escena. Este disco es bueno, a pesar de todas las barreras que tenían, se ve la calidad de músicos que son cada uno, Ozzy un frontman impecable, Tony Iommi considerado el maestro de los riffs, Geezer Butler con una técnica impecable de bajo tocado solo a dedos (protagonizando una de las mejores intros de bajo de la historia con ‘N.I.B.’) y Bill Ward no queda atrás, rápido y preciso como él solo. Pese a todas las carencias de tiempo, con el dinero que poseía la banda en el estudio, en un día sacaron adelante la grabación y uno de edición. Sin duda, es uno de los discos más importantes de la historia de la música. Como banda, crearon un camino que sigue perdurando, como este disco, que no envejece al escucharlo y se siente como en la época en que lo grabaron. Además, con este disco hicieron que varias bandas se guiaran y fueran su ejemplo para seguir, un ejemplo de inspiración. Este LP es la marca de una gran historia.

Ricardo Ormeño (Testigo)
Black Sabbath es básicamente escuela. Desde el primer track de su primer álbum ya te dejan claro el sello que tienen. El sonido pesado y la atmósfera que te envuelve poco a poco, llevándote por pasajes oscuros y, otras veces, por momentos de euforia, casi como un radio-teatro. De hecho, ya la carátula es un anuncio de una novela de terror. Eso sí fue innovador y a la vez una propuesta artística distinta en esos tiempos. Todo esto lo transformó en un disco de culto y fue la piedra angular del rock y el metal moderno. ‘N.I.B.’, por ejemplo, es un tema que puedes tocarlo en casi cualquier estilo musical y ese precisamente es el verdadero significado de la trascendencia musical. Para Testigo, definitivamente ha sido un disco clave en nuestra formación como oyentes y ejecutores de un estilo musical que contiene todo el ADN ancestral de Black Sabbath. Un aviso para los más puristas del rock y metal: las cosas distintas destacan y además crean nuevos caminos para las generaciones futuras. ¡Este disco es un ejemplo de ello! Como una obra de arte completa, visceral, sincera, llena de emociones y por sobre todo como un punto de inflexión en la historia del rock. Hay discos y estilos musicales que maduran muy bien con el pasar de los años y este definitivamente es uno de ellos. Seguirá permaneciendo intacto incluso con el pasar de los años y de las nuevas corrientes musicales que vendrán.

Danilo Garcés (Arauko Rock)
No sé si es mucho lo que se puede agregar al análisis que se le hace al debut de Black Sabbath. Quienes nos dedicamos hacer rock de distintos estilos y en distintos escenarios sabemos la importancia de este disco y de lo que ellos lograron imponer a través de esta creación. Son 50 años muy bien cumplidos para una de las bandas más importantes y a uno de los álbumes más trascendentes en la historia del rock y por su puesto para lo que después significó la instalación del heavy metal como estilo. Si bien en Arauko hacemos otro tipo de metal, sin duda Black Sabbath y este disco principalmente son un referente, y celebramos este medio siglo porque dio vida a un estilo que supo imponerse y se ha mantenido en el tiempo.

Christian Chumale Bravo (González y Los Asistentes)
La marca que dejó Black Sabbath es ser los propulsores del heavy metal, aportando con la oscuridad y el ocultismo oscuro. El legado, esos riffs de Tommy Iommi sumado a la versatilidad y gran voz de Ozzy, generan esta mezcla de metal con una cadencia en tiempos distintos. Quiero destacar que han sido una gran influencia para bandas de rock y metal, incluso de ellos derivó un género que es el doom metal, un rock más lento y más para atrás. Larga vida a Black Sabbath.

Damian Agurto (Crisálida)
Para los que nacimos (bastante) después de 1970, el primer álbum de Black Sabbath es la pauta que nos revela el origen del heavy metal como lo conocemos, en su camino pasamos por la canción que comparte el nombre de la banda y el álbum que melancólicamente inicia el viaje con la voz aún joven de Ozzy en lo que es un disco completamente integral en una experiencia musical plena durante sus 36 minutos. En su brutal simpleza, nos invita 50 años después a poder revivir el momento que dio vida al heavy metal y a una de las bandas más notables de su época, sin perder sus sonidos emblemáticos al traernos su despedida unos años atrás.

Marcos de Iruarrizaga (Vuelveteloca)
Black Sabbath, con el primer disco, abrió la puerta hacia un rock más duro y oscuro que lo que estaba sonando en esa época. Los riffs de guitarra y los ritmos pesados sentaron las bases para muchos estilos de rock que aparecerían después, como el hard rock y el stoner, y se mantienen como una gran influencia para muchas bandas hasta hoy. Es de esos discos que nunca pasan de moda, que envejecen bien, hoy día sigue sonando novedoso. Creo que hoy, más que nunca, se necesitan discos como ese, que demuestren la importancia de un buen vocalista, de buenos riffs de guitarra y de una buena base rítmica.

Bastián Fernández (periodista Babel)
50 años del debut de Black Sabbath, son también 50 años del nacimiento de las guitarras oscuras, de la distorsión desenfrenada y esas baterías exquisitas de Bill Ward, las que hasta el día de hoy suenan a ultratumba. La gran particularidad de este álbum a estas alturas está más que clara: es el comienzo del metal. En la cultura rock es importantísimo, marca pauta, genera un quiebre en la música y abre una nueva vertiente. Considero que su gran aporte es el trabajo logrado con las guitarras y los riffs, el que a larga se convertiría en uno de los sellos más distintivos de la banda de Ozzy Osbourne y compañía. También es el comienzo de la eterna disputa entre el metal y la Iglesia Católica. El álbum es sencillamente como el vino. La mejor respuesta está en ponerse lo audífonos y escuchar ‘The Wizard’. Suena actual, fresca, como si la hubieran grabado este año. Por otro lado, en este álbum está toda la base del rock y metal moderno. Si no lo crees, dale una pasada y luego parte a escuchar ‘R U Mine?’ de los Arctic Monkeys.

Rodrigo Sepúlveda (Aisles)
Black Sabbath es un discazo. Sin duda uno de mis favoritos del grupo que me marcó mucho. Llegué a ellos por Ozzy Osbourne, ya que seguía su carrera solista y ahí me encontré con este conjunto. Me gusta esa música oscura, esa vibra doom y de garage, bastante rudimentario. Se nota que no existieron muchos recursos, pero tiene una magia especial. Entre la guitarra, el bajo y la voz logran una atmósfera, medio blues, medio opaco, bronceado del sonido, donde sin duda consiguieron algo muy interesante, algo que por su puesto me marca a la hora de tocar la guitarra, pero más allá de como guitarrista, porque no hay mucho virtuosismo en ellos, pero sí la musicalidad y la sencillez de Tony Iommi. Es un imperdible, es parte de lo que se hacía en ese minuto en el movimiento británico underground. Este álbum es de calle, alejado de lo que hacían los de cuello y corbata. Totalmente recomendable.

Nuno Veloso (crítico de música)
Son tres cosas las importantes que están contenidas en este disco. Lo primero, si uno se fuera acercando de a poco al disco, lo primero que impacta es la portada, que asusta, que da miedo, es siniestro, inquietante ver a esta figura en un lugar sombrío, abandonado casi apocalíptico. Es una película de terror, de inmediato te está introduciendo a un mundo distinto, que no es el mundo del hard rock que tenía sus antecedentes utilizando el sonido de la guitarra un poco más machacante, pero lo de Sabbath inmediatamente te dice que esto no es divertido, no es pelacable ni conceptual ni hippie. Uno ve la portada es un portal a otro mundo que no te va a gustar y te va a incomodar. Después uno lo escucha, y te encuentras con el sonido de la guitarra de Tony Iommi, que es un sonido que nace de agarrar cualquier guitarra. Ahora la gente trata de customizar su guitarra, comprarse un millón de pedales para hacer algo que se escuche a metal, más volcánico, pero lo que hizo Iommi fue agarrar cualquier guitarra, porque su Fender no funcionaba y tomó una Gibson SG, que era la que estaba dando vueltas en el estudio y la utilizó. A eso súmale que perdió las puntas de sus dedos, él las había perdido en un accidente que sufrió en la fábrica que trabajaba, de hecho, él creía que nunca más iba a poder tocar, entonces inventó unas prótesis con lo que tenía: pedazos de plástico, rompió una chaqueta de cuero, y de ahí nació ese sonido de un ser que ya no es tan orgánico, y como está complementado es como un ser biónico, un ser nuevo, un ente distinto tocando una guitarra cualquiera, esa es la génesis del metal. Y el tercer elemento es que Black Sabbath rescata una progresión que en la Edad Media estaba prohibida, que es la cuarta aumentada, la que consiste en irte de un Do a un FA sostenido o de un FA a un SI, porque la sensación que produce escucharla es incómoda, de hecho, se le decía “diabulus in musica” y la Iglesia la prohibió porque podía provocar ciertas inquietudes paganas. Sabbath rescata esta progresión y la utiliza, consiente o inconscientemente, pero la mezcla de estos tres elementos marca la diferencia. En resumidas cuentas, lo que hizo Black Sabbath fue abrir este portal a ese mundo macabro, siniestro, malévolo que no estaba en el rock, porque The Who era conceptual, Jimi Hendrix era un blues ruidoso y Led Zeppelin era místico y medio hippie. Sabbath te muestra un mundo oculto, y lo hicieron de una manera tan pura, tan arcana que de un salto crean el heavy metal y al mismo tiempo el doom, con los ritmos ralentizados en el tema homónimo abriendo el disco. Todo lo que conocemos nosotros como el imaginario del metal, proviene de lo que hicieron hace 50 años atrás.

Pablo Cerda (crítico de música)
Más allá de la importancia del primer disco, se crea el heavy metal y todos empezamos a escuchar bandas que toman ese sonido y lo van acelerando o haciendo más lento. Lo importante del primer disco es que es una plantilla, la que se va replicando durante años y años. Tiene un saber que uno no se cansa de escucharlo. Hablamos del heavy, la oscuridad, es una de las primeras veces que una banda confluye sonidos que estaban dispersos, como esa onda media doom. La gracia de Black Sabbath es que mezcla el lado del ocultismo, esa psicodelia oscura y una pesadez en sonido, para crear el metal que conocemos. Para mí, esa es la importancia. La otra gracia, es que cuando un disco o una banda se transforman en un estilo por sí solos, básicamente es extrapolar a Black Sabbath y traerlo a diferentes épocas. Su primer álbum es la piedra angular de sonido que se sigue creando y que será así hasta la eternidad. El rollo del ocultismo quedó para la gente, Black Sabbath no tenían tanto que ver con eso, pero al mirar la carÁtula es freak, de hecho, el mismo vocalista de Metallica lo encontraba raro. Enamora que sea un blues rock con toques de jazz, por muy repetido que suene, hacían magia. Todos los grupos de stoner intentan imitar a Sabbath, pero nadie tiene el sonido de Bill Ward.

Fernanda Quiroz (periodista)
Escucho a la banda desde los seis años y es parte de mi ADN. Para el rock es lo mismo. Sin Black Sabbath no existiría el metal, ni las definiciones de mal y oscuridad en la música. La banda definió el comienzo de uno de los estilos más grandes en el rock. Black Sabbath es un disco vigente que mezcló los primeros sonidos identificados como satánicos, junto a guitarras psicodélicas, jazz, country y funk. Basta con escuchar la batería en ‘Wicked world’ o el bajo en ‘N.I.B’. Su influencia traspasó continentes y la podemos escuchar en Los Jaivas o Spinetta con Pescado Rabioso. La banda y su primer disco son un “end of the beggining”, tal como reza la primera canción de su último disco, 13. Todo el rock viene o va hacia a Black Sabbath, es inevitable.

Hernán Muñoz (Recrucide)
Un disco realmente increíble por lo que significó, esa mezcla entre el rock clásico, la disonancia y la oscuridad que pudieron conseguir, algo que sigue sonando tan actual después de 50 años. Dejó una marca para todos los que escuchamos metal, incluso rock, una huella de cómo enfocar las cosas con guitarra, bajo y batería, pero de manera muy diferentes, con vocalizaciones que no se olvidan. Es un álbum que es parte del catálogo de cualquiera de nosotros, son canciones que puedes escuchar en el día a día. El álbum sigue sonando fresco, es un producto que de todas maneras sigue vigente. Es de esos discos almohada. Canciones como ‘N.I.B.’ y ‘Black Sabbath’ son buenísimas. Un material de más de 40 minutos que sigue vigente, es tremendo. El grupo se mantiene activo, en parte, gracias a ese disco que les abrió camino.

César Tudela (editor Babel)
Existe un principio en el anarquismo: destruir para crear, idea que nace de las teorías del teórico Mijael Bakunin, quien decía que “la pasión por la destrucción es también la pasión creativa”, concepto que incluso tiene base en la filosofía taoísta sobre “el principio generador de todas las cosas” (el que mantiene el equilibrio). Así las cosas, cuando Black Sabbath lanzó su debut en 1970, lo que hizo fue aniquilar el sueño de los años 60 para crear la nueva fuente de la que el rock comenzó a beber a vaso ancho, a tal punto de generar nuevas formas sonoras en la música popular, con ingredientes como la densidad, la tenebrosidad y la oscuridad como clave de aquel éxito. Destruir para crear: el Verano del Amor no era más que un espejismo banal para los cuatro de Birmingham, por lo que decidieron cambiar las flores por cruces, el virtuosismo de las seis cuerdas por riffs pesados y relentizados, y la imagen del frontman dionisíaco y de tonos altos por un cantante lúgubre con voz de ultraumba. Esa ausencia de luz no era cosa que la presencia de una revolución nacida del under. Todo era distinto en ese incipiente Black Sabbath de 1970 que no se quedó en el imaginario de culto, sino que explotaron su potencial hasta transformarse en los reyes de la comarca. Henry Rollins decía que “solo debes creer en ti mismo y en los 6 primeros discos de Black Sabbath”. Hablemos de legado.

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