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Letras

Roberto Arlt: Fiel a su pluma acelerada, fraguada desde el margen y siempre en deuda consigo mismo

Por: Darwin Caris, periodista y mediador de fomento lector / Publicado: 07.08.2020
Roberto Arlt: Fiel a su pluma acelerada, fraguada desde el margen y siempre en deuda consigo mismo /
Una nueva entrega de la mano de La Pollera Ediciones pone en valor la diversidad de escrituras de autores relevantes en la escena de la literatura latinoamericana. Si antes la aproximación fue a la obra periodística de Marta Brunet, esta vez es el argentino Roberto Arlt quien se nos presenta a través de crónicas y columnas escritas en su paso por Chile.

La publicación de Roberto Arlt. La química de los acontecimientos: Crónicas y columnas desde Chile llega en un momento oportuno para releer escenas de la vida política, social y cultural del país a través de la óptica de un escritor releído y pensado. Fiel a su pluma acelerada, fraguada desde el margen y siempre en deuda consigo mismo, esta selección de material periodístico a cargo de la edición de Felipe Reyes nos viene a situar en el Chile de crisis, pobreza, malestar y esperanza en un cambio estructural. Siendo corresponsal del diario El Mundo de Argentina en los inicios del Frente Popular, tal como señala la publicación “las crónicas que envió desde Chile ilustraron un acontecer que resultaría decisivo para el desarrollo del país y demuestran las prácticas políticas de la derecha local: vinculadas al antiguo latifundio, segregadoras y de obstrucciones permanentes a iniciativas orientadas a mejorar la vida de la mayoría”. 

En días en que la discusión política producto de la crisis originada a raíz de la pandemia gira en torno a porcentajes y ahorros previsionales y en que vemos a la derecha replegada a su discurso de nichos y proteccionismos empresariales, dar lectura a las crónicas de Arlt es repasar episodios nacionales que vuelven a presentarse en el Chile del siglo XXI, con el cariz distinto producto del cambio constante de la historia, pero con esos problemas sociales atávicos que, cada cierto tiempo, rompen con carácter telúrico en las calles resignificando las voces que siempre han estado en la línea del anonimato.

Entre 1940 y 1941 “trabaja directamente sobre la interpretación de la noticia; escribe con un estilo de una amplitud desconocida: usa la primera persona para hablar sobre todo y por todos, y discrimina el uso de la palabra como si estuviera inventando una lengua. En Arlt abundan las observaciones sobre las modalidades lingüísticas y las convenciones verbales: el periodismo es siempre una teoría del lenguaje”, escribe Ricardo Piglia en el libro. 

Es interesante el trabajo periodístico de Arlt en tanto que el autor, enfrentado a los sucesos que reporteó, pone en circulación los recursos y la técnica de sus materiales de trabajo que hicieron de su literatura un arma de latencias palpitantes que aún resuenan. Lo urbano, como fuente inagotable de experiencias y como plataforma escénica de hechos sitúa a Roberto Arlt en el vigor de un reporteo opinativo en base al dato, la fuente misma desde donde se mueve y remueve con sus entregas. Como periodista de observación aguda, entrega un retrato desolador de la realidad chilena, cuando cuestiona a Benjamín Subercaseaux y su libro Chile o una loca geografía. Dudo que haya país Sud Americano donde las masas hayan sido más explotadas, hambreadas, masacradas y calumniadas que las masas proletarias de Chile. Albergándose como pueden en un conventillo que nos recuerdan las más salvajes descripciones gorkianas, semidesnudos, estos tremendos desdichados han tenido que soportar sobre sus espaldas una sociedad que engendra literatos como Benjamín Subercaseaux, banqueros como Edwards, financieros como Ross Santa María políticos como Alessandri, es decir, los arquetipos más ferozmente enemigos del pueblo que pueda soñarse para castigo mismo”. 

La contingencia de Arlt, gracias al verdadero trabajo de arqueología que ha hecho la edición de Felipe Reyes, es un regalo para los lectores que se encuentran no solo con un autor de insolencia opinativa, sino que, además, irradia estilo y técnica que funde en una escritura de verbalidades correntosas. Quien “disfrutaba los extraordinarios encuentros de la calle”, se preocupa de las “derechas” políticas, describe un país movilizado y caracteriza el papel de los críticos literarios chilenos como quienes frente al “tremendo problema del país, prefieren extender sobre sus llagas sociales una cortina de humo”.

Roberto Arlt. La química de los acontecimientos, es un complejo entramado del estilo, velocidad y punto de vista periodístico de un reportero insigne. Articulado en las secciones Escritos sobre política y Escritos sobre literatura es, claramente, la primera la que prevalece y otorga carácter a este conjunto de reporteos que, en la segunda, sitúa a Arlt en su ambiente natural: la literatura y las estéticas de la novela moderna. Un rescate valioso e inteligente, que pone a circular nuevamente al autor de El juguete rabioso y Los lanzallamas en una producción editorial independiente como La Pollera Ediciones, acostumbrando al mercado editorial a repensar las autorías y sus escritos.

Roberto Arlt. La química de los acontecimientos: Crónicas y columnas desde Chile

Felipe Reyes (editor)

La Pollera Ediciones, 2020.

107 páginas

Precio referencia: $12.000

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