Libros

Testimonios de amor transMigrante: “La mayoría de los hombres tiene la fantasía de mamarle un pene a una trans”

Por: El Desconcierto / Publicado: 14.02.2020
© Fabián Coutiño /
Si bien en los últimos años la importancia de la diversidad en todos sus aspectos ha tomado la agenda tanto social como política, persiste todavía un desconocimiento de la realidad de distintos segmentos de la población que disienten, de manera pública o privada, de los elementos normativos tradicionales con respecto a la orientación sexual y a la identidad de género. Así lo plantea el libro "Yo soy mi género, testimonios de mujeres transMigrantes" (Ril Editores), testimonios recogidos por Pedro Reyes y Fabián Coutiño en Canadá. En el día del amor publicamos algunos fragmentos.

Puede ser tu papá, tu tío o tu hermano al que le gustan las transexuales

(Del capítulo “Johana”)

El amor es un sentimiento que existe. Si hablamos de parejas es muy difícil porque muchas chicas entran como en un vacío. Y en ese vacío te flagelas, no eres ni hombre ni mujer; si estás operada quedas siempre con la idea de que vas andar con un gay. Obviamente un gay no va a buscar a una persona que es mujer, si eres gay buscas a un hombre. Está el otro planteamiento de que un hombre va a buscar una mujer y esa ambigüedad está en medio de todo. En el lado amoroso es otra historia; que una persona decida tener algo contigo, que alguien se quiera enamorar de ti, es otra historia. En mi caso no me ha ido mal, pero sé que muchas tienen un vacío. Cuando yo era hombre no levantaba ni una mosca, pero nada. 

A mí, de mujer, me es más fácil. Creo que puedo andar… hay un vecino que gusta de mí y la vez pasada salí con él y yo creo que él sabe. Si le dijera «yo antes era hombre», siento que él andaría conmigo, tengo esa corazonada. Pero sí es difícil. 

Creo que hay más personas bisexuales de lo que las personas piensan. Yo he tenido la oportunidad de tener amigos hombres, heterosexuales, más que antes, y eso me da una ventaja pues ellos saben que yo transicioné. Entonces son más abiertos conmigo. Creo que, en general, el ser humano es bisexual. Si te contara de hombres con los que he andado dirías «¡ah no, mentira!». Puede que el hombre esté con una mujer toda la vida y sea mariconazo y no tiene nada que ver. ¿Entiendes a lo que me refiero? Suponte que hay un hombre que tenía ganas de tener sexo y encontró uno que es gay, que se la iba a mamar y rápido. Bueno, con sus mentes abiertas, no le gustan los hombres para nada, pero lo hizo. Es placer en el fondo. Puede ser que el hombre que estuvo toda su vida con una mujer tenga deseos reprimidos y le gusten los hombres también… puede ser bisexual. 

Por eso te digo, la sexualidad es muy amplia y todas las experiencias que se dan cambian la idea de una sexualidad de una sola forma. Yo trabajé, por ejemplo, dando condones y cosas, y tú ves a los clientes que van donde las chicas que dan estos servicios y te vas de culo. Puede ser tu papá, tu tío o tu hermano al que le gustan las transexuales, puede ser. Desde el hombre más bello del universo hasta el señor más feo o viejo. No hay un estereotipo de que a «los que le gustan son así, locas». Es más, yo he visto hombres que son afeminados, pero le gustan las trans. 

Por eso, para mí, la apreciación cambia porque yo he visto quiénes son, yo les he puesto rostro. La mayoría de los hombres tiene la fantasía de mamarle un pene a una trans. La mayoría que busca una transexual es para mamarle, eso es brígido. En el ambiente gay es como muy marcado eso de ser activo o pasivo. En el ambiente trans, el 97.5% de los hombres que busca una trans creo que se la ha mamado y les fascina. Ser penetrados me parece que es menos. 

En un ambiente del trabajo sexual, la que es más activa y se le para tiene más posibilidades de tener clientes. Pero no todos los hombres van a buscar que los penetren, eso es mentira. Puede que se le pare para mamársela, yo diría que es mitad y mitad. El 50% de los hombres que buscan a las trans se van a hacer penetrar contra mamar (…) Yo estuve con hombres antes de operarme y lo primero que quería el hombre era mamarme y yo pensaba «¡ay, qué horror!». 

Yo sí creo en el amor

(Del Capítulo “Cristina”)

Tengo novio, lo conocí trabajando como escort. Lo conocí hace cinco años. Y haz de cuenta que fue un cliente, uno más, pero el día que lo conocí ¡ay!, no sé. Fue algo raro, pues es como de esas veces que conoces a alguien y como que conectas y eso que es un hombre mayor que yo, a mí siempre me han gustado los hombres de 35 o 40 años. Ya maduros pues, no las crías de 15 o 17 que nomás están jodiendo, ¿verdad? Haz de cuenta que me gustó, como que sentí atracción y él también y seguimos texteándonos. Durante cinco días él fue todos los días seguidos a verme y me estuvo pagando, no iba a estar yo haciendo en gratis, después de eso seguimos mandándonos mensajes. 

Él es de Ottawa. Vino aquí, se quedó como por una semana, me pagó, salíamos y todo, y ya pues se fue y seguimos mandándonos mensajes, después me preguntó que si yo quería seguir viéndolo. Ah, pero esa semana que se quedó aquí estuvimos platicando acerca de la separación de su mujer, la causa de por qué se había separado, que la esposa lo había dejado por otro hombre y me empezó a platicar, pues ya me tenía confianza. Haz de cuenta que me dijo que quería venirse a vivir a Montreal o que si yo me quería ir a vivir a Ottawa, pero yo no me iba a ir para allá. Fui a su casa de visita y conocí a su hermano que vive en Toronto y también a sus hijas. Una ahorita tiene 19, pero en ese entonces tenía 14 y la otra, que tiene ahorita 15, tenía como once. 

Y para ellas estaba todo bien normal, pero él no les decía que yo era así, «rara» (risas). Yo creo que me vieron y supieron, pero bueno. En todo caso, desde el principio como que nos caímos bien. Ahorita ya saben. Yo le dije a él que les teníamos que decir y él como que no quería al principio, porque pensaba que la esposa iba a poner eso como pretexto.

Pero yo le dije, «¿como te vas a preocupar tú de eso si ella fue la que te abandonó? Ella fue la que te dejó y por lo demás está cometiendo adulterio porque están casados y ella vive con otro hombre. No tiene por qué decir nada, y si no quieres pues yo me voy, porque no voy a estar en el engaño, ni voy a estar todo el día con estas atrás, nada más para estar aparentando con las niñas de que… ¡ay, no! ¿Que tal que un día entran y nos ven ensartados o algo?». El trauma iba a ser peor porque a él le gustaba que yo, pues ya sabrás. ¿Te imaginas que un día llegan a abrir la puerta y yo así y él así? Ahí como que me dijo que sí. Y le dijimos a las dos. Ay, ni cuenta, una de ellas me dijo «ya sabía», pero no quería decir, «pensé que mi papá se iba a enojar». Muy tranquila, pero yo suponía que ellas podían pensar «ay, esta no es mujer», pues es que te ven y ya saben, por más mujer que se vea uno te notan la diferencia, la pinche espalda de albañil.

(…)

Yo sí creo en el amor, claro que sí, hay todo tipo de amor, mucha gente dice que en este medio en el que estamos es muy difícil. Yo he conocido muchas chicas que dicen que han tenido relaciones malas, todas las personas las tienen, no solamente nosotras. Lo que pasa es que a nosotros nos utilizan, bueno a mí no me ha pasado porque esta es la primera vez que estoy con alguien. 

Contenido Relacionado

Chacarillas: la noche que Vodanovic y Coco Legrand le prestaron ropa a la dictadura

Del K-pop a Kim Ji-young: la “simple” historia de una joven coreana que enciende la llama de la lucha en las mujeres de Asia y el mundo

Déjanos tus comentarios
La sección de comentarios está abierta a la reflexión y el intercambio de opiniones las cuales no representan precisamente la línea editorial del diario ElDesconcierto.cl.