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Territorio, pueblos originarios y memoria: Los discursos de apertura de la Convención

Por: Edgar Pfennings De la Vega | Publicado: 23.10.2021
Territorio, pueblos originarios y memoria: Los discursos de apertura de la Convención Sala de la Convención Constitucional | Agencia Uno
«Por primera vez los pueblos de Chile nos hemos sentado en una misma mesa plural y en condiciones de igualdad», fueron las primeras palabras en la nueva etapa de la Convención Constitucional que se centrará en discutir los contenidos de la nueva Constitución hechas por la presidenta del organismo Elisa Loncon. Dentro de las intervenciones se han abordado diferentes discursos, pero se han señalado factores comunes: la inclusión de los territorios, la convivencia con los pueblos originarios y considerar la memoria histórica.

Este lunes 18 de octubre la Convención Constitucional partió una nueva etapa de su trabajo en medio de masivas manifestaciones por el segundo aniversario del inicio del estallido social. La tarea que ahora afrontará el órgano constituyente es la discusión de los contenidos de la nueva Constitución, luego de los primeros meses dedicados a la construcción del reglamento interno.

Para comenzar esta importante tarea la Convención decidió entregar cinco minutos a cada constituyente para expresar sus primeras palabras de cara a esta misión histórica, apertura que este viernes ya va en su tercera jornada y debería finalizar durante la próxima semana.

En esta simbólica instancia se han manifestado las expectativas y demostrado las fuerzas respecto a lo que cada representante espera del proceso constituyente, siendo conceptos centrales en muchos de los discursos la transformación y el diálogo.

«Mari, mari, pu lamngen; mari, mari, kom pu che (…) Reciban un saludo cariñoso, en mi lengua, desde mi corazón«, fueron las primeras palabras de las intervenciones, hechas por Elisa Loncon, presidenta de la Convención Constitucional y constituyente por un escaño reservado del pueblo mapuche. «Comenzamos una etapa fundamental en el trabajo de la Convención Constitucional, damos inicio al debate constituyente.  Por primera vez los pueblos de Chile nos hemos sentado en una misma mesa plural y en condiciones de igualdad«, agregó Loncon.

Entre los discursos se han repetido reflexiones sobre el aislamiento de grupos postergados y territorios, la participación de los pueblos originarios y la memoria histórica de los pueblos de Chile.

También las experiencias de vida de los constituyentes han sido puntos centrales que han dejado emotivos momentos, como las palabras de la constituyente exLista del Pueblo, Alejandra Pérez, quien expuso sus cicatrices de operaciones de mastectomías y expresó: «La culpa la sentí desde el diagnóstico, culpa por poder sanar, por poder tener una cama, medicamentos y horas de atención (…) ¿Por qué debiese sentir culpa, si todos debiéramos tener derecho a la salud? Cuando hablamos del derecho a la salud, se tiene que traducir en el derecho a la vida».

Por su parte, la convencional del Partido Comunista, Valentina Miranda, expuso a través de su experiencia de vida la falta de confianza en el sistema chileno por parte de la juventud. «Intenté suicidarme tres veces porque no encontraba una salida a esos problemas. Esta historia es similar a las de millones de jóvenes que buscan las lucas a la mala para poder sobrevivir, jóvenes que no confían en la educación, en nada y en nadie», relató.

Territorios constituyentes

Los convencionales de diversos sectores manifestaron sus afán de que el proceso constituyente ayude en disminuir el centralismo y la desigualdad territorial en Chile, un elemento que se ha repetido en numerosos discursos.

Por ejemplo, Cristina Dorador representante del Distrito 3 (Región de Antofagasta) hizo una reflexión desde la relación del país con el desierto de Atacama: «Vengo del desierto, un lugar para muchos solitario, inhóspito y estéril. Sin embargo, es nuestro territorio, donde aprendimos a caminar y nadar, cuna de culturas y pueblos ancestrales (…) El desierto de Atacama ha sido fundamental para el desarrollo económico de Chile, desde hace siglos se ha explotado el guano, salitre, cobre, molibdeno, litio, entre otros. Grandes obras que se han edificado en la insistente capital de Chile se realizaron con los dineros obtenidos por la explotación del salitre.

Dorador continuó: «El romanticismo extractivista ha establecido relatos sociales y políticos desde un centro que utiliza sus territorios a su antojo, ha hecho que poco o nada se cuestione la extracción de minerales en el desierto de Atacama (…) ¿Qué podemos aprender del desierto y de la historia? La desigualdad estructural de Chile se debe en parte al inaceptable centralismo y a la invisibilización del territorio (…) Esta Constitución también es una reivindicación del desierto«.

Por su parte, Fernando Salinas, exLista del Pueblo y representante del Distrito 18 (Región del Maule), defendió que los territorios también tienen que ser considerados como el medioambiente que los conforma. «Es imprescindible establecer que la naturaleza sea sujeto de derecho y que el humano no está separada de ella. Debemos evolucionar nuestro ser interno y aceptar que tenemos un deber ético con todos los seres no humanos que habitan nuestro planeta y con nuestras futuras generaciones, incluidos los niños y jóvenes de hoy. Única solución: ‘Eco-Constitución'», sostuvo Salinas.

Bárbara Sepúlveda, convencional del Partido Comunista, también hizo un llamado desde el feminismo a que la Convención busque la participación de las mujeres en todo el territorio. «A las niñas que crecen bajo el sol abrasador del norte, entre valles, entre archipiélagos, ante el fuerte viento del sur, por muy lejos que se sientan, les digo: ahora que si nos ven, ustedes como nosotras serán las protagonistas de su propia historia. No dejen nunca que las silencien contra las injusticas (…) Nosotras desde esta constituyente nos comprometemos a construir el camino para su libertad, independencia y autonomía«, afirmó.

Pueblos originarios

En cuanto a los pueblos originarios, muchos constituyentes se han referido al proceso constituyente como un momento histórico de diálogo con las primeras naciones, lo que ha sido reconocido por los propios representantes de los escaños reservados.

Tiare Aguilera, convencional Rapa Nui y miembro de la mesa ampliada de la CC, opinó: «Soñamos que todos, de norte a sur, sientan propia, entiendan y enseñen esta nueva Constitución. Una que recoja los sueños y anhelos que muchos pusieron en esta Convención Constitucional. Durante siglos nuestras historias han sido ocultadas y silenciadas. Este silencio del Estado ha alimentado una aguda sensación de desconfianza».

El representante mapuche, Adolfo Millabur, expresó que en la Convención están «por primera vez los pueblos organizados, políticos, conscientes, que ganamos estos espacios tras años y años de trabajo de construcción social. Las primeras naciones nos paramos acá por la autonomía y la autodeterminación de los pueblos, la desconcentración del poder, la plurinacionalidad, la interculturalidad y el principio de Itrofill Mongen (traducción literal: «La vida de todos, sin excepción»).

«Somos Mapuche en Aylla Rewe, Butalmapu, Wallmapu. De ahí somos nosotros. De eso somos parte. Este es mi rakizuam, lo dejo sobre la mesa. Esta es mi historia y la historia de un pueblo. Desde aquí nos paramos los siete constituyentes mapuche frente a ustedes para redactar un instrumento nuevo, una nueva Constitución, un tratado que sea escrito por todos para que dure mucho tiempo y se respete en muchos espacios», concluyó Millabur.

Memoria

Otro elemento muy presente en las primeras intervenciones del debate de los contenidos constitucionales fue la memoria histórica. Un caso de esto se manifestó en el discurso de Alondra Carrillo, constituyente parte de la Coordinadora Feminista 8M, quien sostuvo: «Entro con todas mis compañeras, las de ayer y las de hoy, cuya memoria vengo a reivindicar como parte inseparable de esta historia, de este proceso que continuamos construyendo, porque esto no empezó hoy ni empezó en nosotras».

Carrillo prosiguió: «Nuestra voz es el resultado de las obreras insumisas de la pampa, que fueron las primeras en declararse feministas en nuestro país a inicios del siglo XX. Es la memoria del Movimiento Pro-Emancipación de las Mujeres de Chile que consiguieron el voto después de largos años de lucha y que lucharon también por nuestra emancipación integral. La memoria de miles de compañeras que volcaron sus esperanzas en el camino hacia la Unidad Popular; de las feministas que resistieron la dictadura y lucharon por democracia en el país, en la casa y en la cama; de las mujeres ejecutadas las que hicieron desaparecer».

El constituyente de la Lista del Apruebo, Renato Garín, dedicó su discurso a hacer un recorrido histórico por la historia de Chile y concluyó: «Hoy aquí la elite desesperada vuelve a pensar la soberanía. Y aquí estamos nosotros para volver a ser un país soberano y la soberanía se basa en el trabajo (…) porque son los trabajadores los que hacen esta sala y hacen al mundo. Después de las tinieblas la luz; después del siglo XX, el siglo XXI; después del cinismo, la esperanza; después del caos, la república; después de Pinochet, la Convención Constitucional«.

Diálogo en la Convención Constitucional

Algunos bloques, como el Frente Amplio, Vamos por Chile y Unidad Constituyente, dedicaron parte de sus discursos a hacer llamados al diálogo en el proceso constituyente.

Desde el Frente Amplio, Constanza Schonhaut, llamó a abrir los puntos de vista y abandonar prejuicios para construir cambios: «Nuestro tránsito aquí no será fácil, cumplir con el mandato que los pueblos nos encomendaron no será fácil. Pero Chile se merece un triunfo después de tanto sufrimiento. Y si bien tengo la convicción en estas salas están las mayorías para construir esos cambios, ese triunfo no está garantizado y dependerá en buena medida en que todas y todos seamos capaces de bajar los prejuicios, de tejer las confianzas, de despegarnos de los egos y también de nuestros discursos«.

Margarita Letelier, constituyente de Vamos por Chile fue crítica al rol de la Convención y pidió enmendar «el rumbo que hemos tomado, para que prime el diálogo, la comprensión y la razón. Dejemos de escucharnos los unos a los otros con la única finalidad de respondernos y comencemos a escucharnos los unos a los otros con la finalidad de comprendernos. Solo así podremos construir una casa donde verdaderamente quepamos todos».

Por parte de el Colectivo Socialista, Patricio Fernández, también dedicó un minuto para promover el diálogo: «Ya no se trata simplemente de sustituir las reglas de la dictadura. Conviene recordar quienes somos. Una pluralidad de personas con diferentes orígenes, trayectorias de vida e intereses, que nos hemos reunido aquí para proponer un pacto cumpliendo las reglas elementales de la democracia, la libertad para expresar las opiniones que defendemos, un trato respetuoso sin jerarquía de ningún tipo y la apertura para entender que el resultado final será distinto de lo que cada uno de nosotros en su fuero interno espera».

De igual forma, el convencional del Partido Comunista Marcos Barraza destacó la necesidad de los acuerdos, aunque advirtió que estos deben hacerse sin «excluir al pueblo» del debate. El constituyente sostuvo que es su «convicción que en la nueva Constitución las personas sientan que el Estado les pertenece a todas y a todos, y no a una élite que actúa en su propio beneficio. La Constitución debe ser fruto de un gran acuerdo, sí, pero no de cualquier acuerdo. La democracia de los acuerdos ya nos enseñó lo que ocurre cuando se excluye al pueblo del debate político, produciéndose falsos equilibrios. Homeostasis perversas que mantienen y reproducen la injusticia. El acuerdo que esta Convención debe alcanzar es aquel destinado a consagrar lo que el pueblo, los pueblos, siguiendo su larga tradición de lucha democrática, vienen exigiendo hace más de 30 años«.

El vicepresidente de la Convención, Jaime Bassa, fue el encargado de cerrar la jornada del pasado miércoles, momento en que aseguró sentir una fuerte emoción por los discursos de los constituyentes. «Nuestro desafío es importante, porque este proceso no se trata solo de escribir un nuevo texto constitucional, se trata de proponer un nuevo compromiso social y cultural e inaugurar una nueva acción política, donde este poder diverso no sea una experiencia aislada en nuestra historia, sino que sea el hito fundacional de una nueva institucionalidad y una nueva estructura de poder», afirmó.

«El desafío es más grande compañeras y compañeros, pero no estamos solos, no estamos solas, somos millones quienes abrimos este proceso con la potencia transformadora ,alegre, colorida y antagónica de la movilización social. Somos millones también quienes esperamos que estás diversas fuerzas políticas sociales y populares estén a la altura de la historia«, cerró.

Revisa la jornada de discursos de apertura de este viernes:

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