Vida Sustentable

Crisis de la jibia: el problema que hunde a los pescadores del país

Crisis de la jibia: el problema que hunde a los pescadores del país

La crisis de la pesca en el sector artesanal sigue creciendo. Hace un año, se pagaban hasta 160 pesos el kilo de jibia, pero hoy el kilo del principal recurso al que apelan los miles de pescadores artesanales en la zona central para asegurar su subsistencia vale sólo 90 pesos. Esta situación ha golpeado fuertemente […]

caleta-sudamericana

La crisis de la pesca en el sector artesanal sigue creciendo. Hace un año, se pagaban hasta 160 pesos el kilo de jibia, pero hoy el kilo del principal recurso al que apelan los miles de pescadores artesanales en la zona central para asegurar su subsistencia vale sólo 90 pesos.

Esta situación ha golpeado fuertemente a los artesanales de la Región de Valparaíso, donde al menos el 60% de las embarcaciones se encuentran paralizadas, la situación ha generado una suerte de “efecto rebote” hacia el resto de las zonas pesqueras del país, develando las distintas realidades que el sector enfrenta a lo largo de la costa nacional.

¿QUÉ PASA CON LOS PESCADORES ARTESANALES DEL RESTO DEL PAÍS?

Según explica Honorino Angulo, reconocido dirigente pesquero de la Región de Aysén, en la zona austral el conflicto con la jibia es totalmente opuesto al que viven sus colegas de la zona central, ya que al no explotar el recurso por no contar con cuotas de extracción asignadas, el tipo femenino del calamar gigante se ha transformado en el principal competidor natural de su producto estrella, la merluza austral.

“La jibia pasó a ser el depredador número 1 de la merluza austral, y no lo podemos capturar porque no tenemos el registro y no nos podemos inscribir. En este momento es una flagelo para nosotros, más que el lobo marino incluso, que otro competidor natural que tenemos”, detalla Honorino Angulo a El Desconcierto.cl

El reconocido dirigente, que alcanzó notoriedad a nivel nacional en el conflicto regional de 2012, explicó que dicha situación comenzó a hacerse notoria desde el 2010, cuando la jibia llegó hasta las costas australes empujada por la fuerte depredación del recurso en la zona centro y sur.

Por ello, Honorino afirmó que desde entonces “nos encontramos con un doble problema. La jibia nos está comiendo nuestro producto estrella y la ley no nos permite ni capturarla ni comercializarla”, y agregó que “la Ley de Pesca no debió ser general, sino por región, que se desarrolle al nivel del sector artesanal y sus necesidades”.

El dirigente aseguró que el conflicto con la jibia en Aysén “tiene que solucionarse hoy, no mañana ni pasado”.

PESCADORES ARTESANALES DEL NORTE

Opuestas a ambas realidades es lo que viven los artesanales de la zona norte, donde el recurso no se explota ni es considerado un competidor natural.

Según explicó a El Desconcierto Juan Cáceres, vicepresidente de la Confederación de Pescadores Artesanales de Chile (Confepach), en toda la zona norte la jibia no estaría presente. “Nosotros no la trabajamos, así que no sabría decir si la demanda de los compañeros de Valparaíso es la más adecuada”.

Cáceres explicó que en la instancia gremial están apoyando a los colegas de Valparaíso de manera activa, pero que dejan en manos de sus dirigentes las negociaciones para salir de la crisis actual.

LA PESCA EN EL SUR

cesar jorqueraPor su parte, César Jorquera, Secretario de Medio Ambiente de la Confepach, y dirigente pesquero de Talcahuano, explicó que en el Bío Bío la extracción de jibia es bastante menor a la de Valparaíso, y no ha afectado de la misma forma al sector artesanal de la zona sur.

Para el dirigente, la propuesta de sus colegas porteños para excluir la pesca de arrastre en la actividad no soluciona por completo la crisis empujada por la baja de precio de la jibia.

“La solución va más allá. Como yo sé que a los señores industriales nadie los puede tocar porque ya les asignaron ese 20%, y legalmente nunca se los van a poder sacar (…) lo que tienen que hacer es que los industriales destinen la jibia sólo para molerla”, afirmó Jorquera.

El dirigente afirmó que “la captura con red de arrastre efectivamente tiene menor calidad que el de línea de mano”, por lo que el producto industrial destinado a consumo humano sería de menor calidad comparativamente al capturado por el artesanal.

Por ello, Jorquera llamó a sus colegas de Valparaíso a no “entramparse” únicamente en las artes de pescas involucradas, sino también en el destino del recurso.

“La idea de destinar la cuota industrial exclusivamente para la producción harina hará que los artesanales también aporten a eso. Ese mercado es totalmente distinto al del consumo humano”, indicó.

UN PRIMER AVANCE

La batalla de un grupo de pescadores artesanales por prohibir la captura de jibia por medio de la pesca de arrastre logró concitar el apoyo del parlamento, tras la aprobación de un proyecto de resolución que solicita al Ejecutivo la regulación de la extracción de jibia mediante línea de mano como único arte de pesca.

La tarde de este martes, en sesión especial de la Cámara de Diputados, se analizó la crisis que vive el sector artesanal ante la brusca baja en el precio del kilo de jibia, que en un año pasó de cotizarse en 160 pesos a 90 pesos.

El acuerdo solicitó además que la Subsecretaría de Pesca constituya a la brevedad el Comité de Manejo de la Jibia, el que, de acuerdo a la versión del subsecretario Raúl Súnico, ya se había constituido.

Te puede
Interesar
Política

Ossandón arremete contra su sector: “Lavín maneja muy bien las comunicaciones, agarra a la clase media y los transforma en pobres”

Ossandón arremete contra su sector: “Lavín maneja muy bien las comunicaciones, agarra a la clase media y los transforma en pobres”

En su participación en el programa “Mesa Central” de Canal 13 el ex candidato presidencial reconoció que cometió varios “errores de forma” en su relación con el presidente Sebastián Piñera durante la última campaña eleccionaria.

El invitado del capitulo de este domingo de “Mesa Central”, el programa de debate político de Canal 13, fue el ex candidato presidencial Manuel José Ossandón, quien se sentó en el panel del espacio a conversar sobre distintos hechos contingentes.

En esta ocasión, el exponente de la llamada “derecha social”, reafirmó su compromiso con el gobierno de Sebastián Piñera e incluso reconoció que durante la campaña cometió varios “errores de forma” en su relación con el actual presidente. 

Cabe recordar que en medio de los debates presidenciales Piñera y Ossandón se trataron en muy duros términos. Es más, el actual senador le disparó a su entonces rival que no lo habían “declarado reo por lindo”, en relación al episodio que relaciona al mandatario con el fraude del Banco de Talca.

Por otro lado, consultado por el proyecto de viviendas sociales en Las Condes que ha tenido al alcalde Joaquín Lavín en la palestra durante las últimas semanas, Ossandón comentó que en Chile “había muy pocas noticias”, puesto que proyectos similares se habían levantado antes, incluso por él mismo en su gestión como edil de Puente Alto hace “más de 18 años”.

En la misma línea, se refirió a este nuevo perfil “más social” del alcalde UDI, comentando que “Lavín maneja muy bien las comunicaciones, agarra a la clase media y los transforma en pobres”.

Asimismo, el ex candidato mencionó como exponentes de la “derecha social” a José Antonio Kast, Sebastián Piñera y al actual ministro de Desarrollo Social, Alfredo Moreno.

Igualmente, y dando coletazos a su sector, el senador declaró que la ley de pesca simboliza la “corrupción máxima” y que el gobierno debe remediar aquello. Cabe recordar que políticos de derecha como Evelyn Matthei, Pablo Longueira, Pablo Zalaquet, Jacqueline Van Rysselberghe, entre otros, se vieron envueltos en dicho ilícito.

Por otra parte, respecto a las próximas elecciones de gobernadores, Ossandón reveló que su carta preferida para Santiago es la actual intendenta Karla Rubilar, por sobre Lavín.

Te puede
Interesar
Audiovisual
Vida Sustentable

Organizaciones por la conservación marina presentan cinco medidas para combatir la pesca ilegal en aguas nacionales

Organizaciones por la conservación marina presentan cinco medidas para combatir la pesca ilegal en aguas nacionales

Entre sus medidas, las organizaciones proponen que el sistema de sanciones sea racional y que en algún momento se divida la pesca propiamente artesanal de la pesca de subsistencia y de la semi industrial.

La organización de conservación marina Oceana, en conjunto con Future of Fish y Capital Azul presentaron a la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) una propuesta para abordar desde distintas aristas la pesca ilegal, no regulada y no declarada en Chile, actividad que cada año genera graves perjuicios a nivel medio ambiental, social y económico.

Liesbeth van der Meer, Directora Ejecutiva de Oceana Chile., señaló que”Chile lleva más de una década tratando de recuperar sus pesquerías, pero no se ha logrado por distintas razones, una de ellas es la pesca ilegal”. Además, añadió que “es un tema que nadie quiere enfrentar, porque ni la legislación ni la institucionalidad existente permiten abordar el problema de forma integral”.

La propuesta contiene cinco medidas: la primera de ellas es que finalmente se apruebe la modernización del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), actualmente en la Comisión Mixta del Congreso, y que dotará al organismo de mayores recursos para fiscalizar las actividades ilegales; la segunda es que se actualice la tecnología que permita monitorear y vigilar en tiempo real el cumplimiento de las cuotas de pesca; la tercera, descentralizar la cadena de distribución del pescado, actualmente concentrada en el Terminal Pesquero Metropolitano; la cuarta, establece acciones para la protección a la pesca artesanal; y finalmente, impulsar un sistema de monitoreo electrónico que permita controlar los descartes y la pesca ilegal de la flota industrial.

También se propone que el sistema de sanciones sea racional y que en algún momento se divida la pesca propiamente artesanal de la pesca de subsistencia y de la semi industrial, para así cubrir de mejor manera las necesidades de cada subsector.

Según cifras del Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca), las actividades ilegales, no reguladas y no declaradas tanto a nivel industrial como artesanal conforman el negocio más lucrativo de la industria pesquera, generando ilícitamente ingresos por alrededor de 300 millones de dólares al año. Asimismo, unas 320 mil toneladas anuales de pescado se extraen de manera ilegal, principalmente merluza común, merluza del sur y pequeños pelágicos.

La pesca ilegal, no declarada y no reglamentada incluye toda actividad pesquera que no cumple la normativa o se produce fuera del alcance de las leyes y reglamentos. La pesca ilegal se refiere a la actividad que derechamente viola las leyes de un país o un tratado internacional; la pesca no declarada se produce cuando no se informa la captura o se dan datos incorrectos o insuficientes; mientras que la pesca no reglamentada se refiere a la que se realiza en zonas que no están reguladas por los Estados y por lo tanto, no pueden supervisarse ni contabilizarse.

Te puede
Interesar
Cartas

Pesca de arrastre de la jibia: Nadie cuestiona las cifras

Pesca de arrastre de la jibia: Nadie cuestiona las cifras

La presión de la industria pesquera para “derribar” el proyecto de ley que pone fin a la pesca de arrastre en la captura de la jibia es nociva para el país. No solo porque se falta a la verdad sobre el desempleo que acarrearía para el sector, sino también porque se ocultan las cifras.

Señora directora:

La presión de la industria pesquera para “derribar” el proyecto de ley que pone fin a la pesca de arrastre en la captura de la jibia es nociva para el país. No solo porque se falta a la verdad sobre el desempleo que acarrearía para el sector, sino también porque se ocultan las cifras.

La realidad es que el 2017 la cuota industrial de jibia fue de 39.400 toneladas. Es decir, menos del 4% del total de la cuota de recursos pesqueros que el sector recibió este año, que fue poco más de 1.000.000 de toneladas.

Por tanto, si los ministros José Ramón Valente y Andrés Chadwick y el subsecretario Eduardo Riquelme hubieran verificado las cifras, se darían cuenta que bajo ninguna circunstancia habrá cesantía de los trabajadores industriales. Es más, si cuestionaran las cifras, también se percatarían que la pesca con línea de mano generará más empleo que el arrastre.

Es válido preguntarse cómo el gobierno –a través de dos ministros- se alinea tan fácilmente con la industria pesquera y asegura que una iniciativa legal que apunta a mejorar la sustentabilidad del sector y a apoyar a los artesanales, se da por desechada antes que termine su tramitación en el Congreso.

Nelson Estrada
Vicepresidente Consejo Nacional por la Defensa del Patrimonio Pesquero (Condepp)

Te puede
Interesar
Política

Cambios que Piñera propone a la Ley de Pesca tendrán efecto recién desde el año 2034

Cambios que Piñera propone a la Ley de Pesca tendrán efecto recién desde el año 2034

También conocida como “ley Longueira”, la normativa establece cuotas de captura para las “siete familias” que controlan la industria pesquera que se debían renovar automáticamente cada 20 años, y ante las eventuales modificaciones, ya se preparan para demandar el Estado para que las indeminice por “su derecho adquirido por ley”.

Fue el pasado 4 de mayo la fecha en que el gobierno ingresó a la Cámara de Diputados el proyecto que busca modificar la bullada Ley de Pesca, en lo que tiene relación con las cuotas de captura, que fue una de las promesas de campaña de Sebastián Piñera luego de que el ex senador Manuel José Ossandón lo pusiera como condición para integrarse a su comando.

Sin embargo, la propuesta ha despertado una serie de críticas, entre otras cosas, debido a que –en caso de ser aprobada– los cambios tendrán efectos sobre las cuotas otorgadas a las siete familias que controlan la pesca, y que hoy están vigentes en carácter de perpetuas, recién en el año 2034.

Desde esa vereda se manifestó este lunes el senador Rabindranath Quinteros (PS), quien también es el presidente de la Comisión de Intereses Marítimos del Senado, que cuestionó: “¿Por qué perdemos el tiempo legislando a 15 ó 16 años plazo?”.

La llamada “Ley Longueira” se ha convertido en una de las normativas recientes más controvertidas, luego de que fuera promulgada en 2012 con el propósito de regular esta actividad y evitar la pesca ilegal, y con el transcurso del tiempo se conociera que la industria pesquera cometió cohecho al pagarle a parlamentarios y otros protagonistas del sector para aprobarla de acuerdo a sus intereses.

Entre los involucrados figuran nombres como Jaime Orpis (UDI), Jacqueline Van Rysselberghe (UDI), Fulvio Rossi (PS) y Marta Isasi.

Sin embargo, anular la normativa no es una posibilidad debido a que la Constitución no lo contempla. Por eso, ante el punto más conflictivo, que es la renovación automática de las licencias de pesca cada 20 años –en términos prácticos es perpetuidad–, la alternativa que propuso el gobierno es hacer una modificación cuando se cumpla dicho período, es decir en 2033, para que desde el año siguiente deban presentarse y hacer la mejor oferta en un procedimiento público de licitación.

Lo anterior implicaría mantener los primeros 20 años ya entregados a las grandes pesqueras o las “siete familias”: Angelini, Lecaros, Yaconi –Santa Cruz, Sarquis, Stengel, Fernández e Izquierdo, quienes recién en 2034 estarían obligados a competir, si es que aún quedan recursos pesqueros suficientes.

Lo anterior no es la única razón por la que el Estado no contempla la derogación. Por otra parte, declarar la nulidad podría ser interpretado por las industrias pesqueras como una “expropiación” y podría activar una serie de demandas por indemnizaciones millonarias.

De hecho, ya existen algunos que se están anteponiendo a esa situación, como Solo Camancha –pesquera del Grupo Fernández–, quienes, según consigna CIPER, le pusieron un precio a su “derecho adquirido por ley” y valorizaron sus licencias en en US$38,5 millones.

Te puede
Interesar