Opinión

Cajas familiares: entregar sin buscar dividendos

Por: Isabel Allende Bussi | Publicado: 05.06.2020
Cajas familiares: entregar sin buscar dividendos | AGENCIAUNO
Desde iniciada esta emergencia sanitaria, escuchamos a los líderes oficialistas decir que “el gobierno está haciendo un gran esfuerzo en ayudar a los chilenos”, sin embargo, parecen olvidar que el gran esfuerzo no es tal, y que se trata del obligado cumplimiento de la principal tarea que tiene la administración del Estado.

Durante las últimas semanas hemos sido testigos de cómo el gobierno ha realizado un gran despliegue comunicacional para llevar a cabo la entrega de las denominadas “cajas familiares”.

En la implementación del denominado “Plan de Alimentos para Chile”, anunciado por el presidente Sebastián Piñera a mediados de mayo, hemos visto cómo ministros de Estado, subsecretarios, seremis y todo el aparato gubernamental de confianza se “ha puesto para la foto” en la implementación de una política social que para muchas chilenas y chilenos representa una medida de subsistencia.

Todos quienes hemos elegido el servicio público o la política como nuestra actividad sabemos que aquello que no se comunica no existe. Pero también conocemos que hay una delgada línea entre la necesaria gestión comunicacional y el aprovechamiento político y electoral.

Desde iniciada esta emergencia sanitaria, escuchamos a los líderes oficialistas y a sus representantes en el Parlamento decir que “el gobierno está haciendo un gran esfuerzo en ayudar a los chilenos”, sin embargo, al repetir una y otra vez esta frase, parecen olvidar que el gran esfuerzo no es tal, y que se trata del obligado cumplimiento de la principal tarea que tiene la administración del Estado.

Cada vez que surge una necesidad social, la obligación de los actores políticos y del poder es implementar políticas sociales para su abordaje y solución. No es un esfuerzo, ni un sacrificio, no es obra o gracia de este u otro gobierno, sino sólo el cumplimiento de lo que todos hemos recibido: el mandato de la ciudadanía para administrar o legislar, y que debemos cumplir.

Ante una crisis siempre existe la posibilidad de hacer gestión política, y esto no es un problema en sí, sino que lo reprochable es sacar dividendos electorales usando el dolor y la situación económica que hoy viven miles de compatriotas. Cada vez que se entrega un beneficio social, como en este caso es una “caja de alimentos”, y se agrega en ella una fotografía, o como se ha detectado últimamente, un mensaje político del Presidente de la República, lo que se hace es utilizar recursos públicos –que le pertenecen, y que además aportan, a todas y todos los chilenos–, para obtener un dividendo pequeño y mezquino.

Son muchas las personas que han perdido el empleo, o que no pueden salir a la calle a vender sus mercaderías, o a una feria a vender sus productos, y en ellos se piensa cada vez que se aprueban recursos para entregar aportes o subsidios, pero ellos merecen sobre todo dignidad, y no una sobrexposición.

La Contraloría General de la República debe pronunciarse sobre lo que a todas luces parece ser una ilegalidad, y sancionar a quienes han transgredido la ley y, sobre todo, los principios de probidad y transparencia que deben observar las y los funcionarios de la administración del Estado, sin excepción.

Chile despertó. Nuestros ciudadanos están atentos a todo lo que sus autoridades realizamos. Nos fiscalizan con rigor y nos califican incluso con altos niveles de desaprobación. Por tanto, la exigencia para quienes formamos parte del Estado debe ser cada vez mayor, y los espacios para la poca transparencia deben acabarse.

Isabel Allende Bussi