Opinión

Eclipse Solar 2020: el negocio de vender la cosmovisión mapuche

Por: Gabriel Pozo | Publicado: 24.11.2020
Eclipse Solar 2020: el negocio de vender la cosmovisión mapuche |
Desde una perspectiva ética, vemos que se ha producido una usurpación conceptual, una expoliación de símbolos y significados, una invasión turística y comunicacional nunca antes vista… Se repite la misma historia de colonialismo, esta vez en el campo de lo epistemológico y ontológico.

El próximo lunes 14 de diciembre de 2020 se producirá un eclipse total de sol, que oscurecerá el corredor geográfico que va desde los océanos Pacífico hasta el Atlántico, territorio histórico del pueblo mapuche y donde actualmente se ubican sus comunidades. Nuevamente, como ha sido constante en la historia, se producirá una “invasión”, esta vez por parte de visitantes y agencias de turismo que tienen hoteles colmados en sus reservas, rentacares sin vehículos disponibles, restaurantes al máximo de sus capacidades, y dos gobiernos –Chile y Argentina– prometiendo la apertura de sus fronteras a sólo dos semanas del magno evento. Pero la principal crítica que deseo expresar aquí, es la comercialización que se le ha dado a uno de los patrimonios orales e inmateriales más preciados de este pueblo originario: su «cosmovisión».

En julio de 2019 asistí por primera vez a un supuesto “evento cultural” organizado por las municipalidades de Carahue, Nueva Imperial, Teodoro Schmidt, Saavedra y Toltén –asociadas en Costa Araucanía– para tratar el tema del Eclipse de Sol. Mi aporte en este evento debía estar en relación con el fomento de actividades didácticas para jardines infantiles, escuelas y liceos, destinadas a enseñar el legado de kuifikeche –personas ancianas que vivieron los eclipses de 1958 y 1963–. Sin embargo, mi desconcierto fue total cuando alcaldes y gobernador de Cautín declararon sus principales intenciones: “tenemos que fomentar el negocio”, “este evento generará ganancias para nuestros emprendedores”, “debemos competir contra la comuna de Pucón”. Para rematar, se presentó un spot (https://youtu.be/SmI6CpZUjqk) donde una voz en off narra la invitación con tintes cinematográficos, con frases tales como: “conflicto entre la Luna y el Sol”, “guerra de los dioses que generaban cataclismos estelares”, “tenemos la oportunidad de vivir uno de los combates míticos”, “ven a vivir ese momento y sé parte del combate cósmico durante el gran Eclipse Total de Sol”… Un verdadero golpe al mapun kimün –conocimiento ancestral–, una creación publicitaria cuyo único afán es vender el evento, llevando a interpretaciones erróneas.

Restando pocos días para la fecha señalada, innumerables son las actividades on line que se han dedicado a aprovechar el eclipse en el marco de la reactivación económica, siendo una de las principales consignas el tema de la identidad mapuche y su espiritualidad transformados en un bien de consumo.Es importante destacar que la “cosmovisión” había sido un tema poco relevado, hasta que ahora se presenta esta oportunidad de generar ganancias. La crítica más dura que se debe realizar tiene relación con la protección del patrimonio inmaterial de los pueblos originarios, declarada no sólo por el Convenio 169 de la OIT, sino también por las comunidades y familias que la viven y practican en su cotidianidad. Mientras tanto, desde una perspectiva ética, vemos que se ha producido una usurpación conceptual, una expoliación de símbolos y significados, una invasión turística y comunicacional nunca antes vista… Se repite la misma historia de colonialismo, esta vez en el campo de lo epistemológico y ontológico.

Para quienes lean esta columna, queremos expresarles la importancia de propiciar un contexto de profundo respeto hacia el territorio por el cual transitará aquella sombra lunar. La contemplación de un eclipse debe darse en un clima de mutuo conocimiento intercultural, sin transformar al cosmos y su gente en un folclor tasado en el mercado. El pueblo originario mapuche existe desde hace miles de años en estas tierras del sur, siendo su cosmología un fundamento para vivir este evento en la intimidad familiar, con resguardos de exposición, realizando rogativas y otras prácticas culturales que difícilmente serán ofrecidas a cambio de dinero o transmitidas por televisión.

Siendo así, asumimos una postura totalmente contraria al gobierno, organizaciones, gremios y empresas, que han manipulado a conveniencia la cosmovisión mapuche. Basta del oportunismo y colonialismo en Wallmapu. No al lucro con el conocimiento de los pueblos originarios.

¡La cosmovisión mapuche no se vende: se defiende!

 

Gabriel Pozo
Doctor en Sociedades Americanas. Académico de Facultad de Educación de la Universidad Católica de Temuco.