Opinión

¿Presos por sus ideas?

Por: Ignacio Moya Arriagada | Publicado: 03.01.2021
¿Presos por sus ideas? |
Un preso político, entonces, es alguien que está preso, no solamente por sus ideas, sino por lo que ha hecho con sus ideas. ¿Acaso no es exactamente ésta la situación de tantos chilenos que hoy están en prisión preventiva a un año de la revuelta social? ¿No están presos por lo que hicieron con sus ideas?

El proyecto de ley que busca indultar a todos aquellos actualmente detenidos por la revuelta social enfrenta un difícil camino principalmente porque no existe acuerdo o consenso en torno al concepto de “preso político”. No intentaré yo, aquí, ofrecer una definición. Sí me parece pertinente ayudar a esclarecer algunos conceptos y en esto la filosofía tiene siempre mucho que aportar. Los que sostienen que en Chile no existen presos políticos y que en este país nadie está preso por sus ideas sólo pueden decir eso porque el argumento se basa en un dualismo, en una clara separación entre lo que son las ideas y lo que son los actos. Los herederos de esta tradición cartesiana aceptan sin más que existe una brecha entre esos dos mundos (aunque, para ser preciso, esta distinción entre el mundo material o sensorial y el mundo de las ideas viene de mucho antes; es cosa de leer a Platón).

¿Y si esta distinción no fuese tan evidente? Al plantear esta pregunta no busco colapsar o reducir las claras diferencias entre ambos “mundos”. Esas diferencias existen. Pero que existan esas diferencias no impide que se cometan errores al extremar la distancia entre ambos “mundos”. En Chile el error que se comete al decir que nadie está “preso por sus ideas” es doble. Primero, en un sentido estricto, ¿qué significa estar preso por tus ideas? Si una idea es, fundamentalmente, un fenómeno mental, interior y privado, entonces ¿cómo sería posible apresar a una persona por lo que ocurre en la privacidad de su mundo interior? Claro, eso es imposible (al menos por ahora). Una idea completamente contenida en los confines de nuestra mente estará por siempre sellada e inaccesible para el mundo exterior.

En segundo lugar, insistir que nadie está preso por sus ideas es insistir en que ideas y actos son dos sustancias (o cosas) radicalmente distintas. Pero si esto fuese así, entonces nadie, nunca, jamás en la historia de la humanidad ha estado preso por sus ideas. ¿Eso quieren decir los que niegan la existencia de presos políticos en Chile hoy? Lo dudo. Pero si así piensan, que lo digan. Me atrevo a pensar que ellos más bien quieren decir que sí hay (en ciertas partes del mundo) y ha habido presos políticos, pero que estas son personas que están presas porque han hecho ciertas cosas con sus ideas. Y aquí está el punto clave: que ellos han hecho cosas con sus ideas. El debate realmente interesante, entonces, está en determinar qué tipo de actos cuentan como políticos y cuáles no. Hay personas que sostendrán que todo acto es siempre político. Otras querrán delimitar el campo del actuar político a ciertas acciones. 

El filósofo estadounidense John Austin demostró cómo uno puede hacer cosas con las palabras. Por ejemplo, una promesa. Una promesa es algo que uno hace, es un acto, y este se hace hablando (lo que él llamó “actos performativos”). De esta manera, Austin nos hizo ver que las palabras son actos también y que, por eso, un preso político está preso por sus actos, no por sus ideas. Por lo demás, si uno tiene ciertas ideas políticas, es usual que uno las dé a conocer, precisamente, escribiendo o hablando. También puede dar a conocer estas ideas marchando. O rayando una pared. Colgando un lienzo. Resistiendo arresto. U ocupando una vía pública. Estos son sólo algunos ejemplos de cosas que uno puede hacer con sus ideas políticas. Un preso político, entonces, es alguien que está preso, no solamente por sus ideas (cosa que como mencioné es absurdo), sino por lo que ha hecho con sus ideas. ¿Acaso no es exactamente ésta la situación de tantos chilenos que hoy están en prisión preventiva a un año de la revuelta social? ¿No están presos por lo que hicieron con sus ideas?

Ignacio Moya Arriagada
PhD. (c) en Filosofía.