Opinión

Las desigualdades matan

Por: Karen Espíndola | Publicado: 06.05.2021
Las desigualdades matan | AGENCIA UNO
Es imperativo construir una nueva sociedad, un futuro gobierno donde su eje sea la justicia social. Si queremos estar a la altura, debemos hacerlo entre todos los que creemos en una vida digna y más igualitaria. Y eso sólo es posible apuntando a un modelo económico y social transformador.

Con los palos de ciego del gobierno frente al retiro del 10%, es evidente que no saben y no entienden nada de la realidad que viven la mayor parte del país, lo que hace que la rabia aumente mucho más. Y qué decir de los dichos de Juan Sutil frente al contagio de las personas: realmente indignante. Hace un mes me desperté con la triste noticia de que mi amiga Nataly había fallecido. A Nataly la conocí en el hospital de niños Roberto del Río, las dos con nuestros hijos que padecían la misma malformación cerebral. Ella era temporera y muchas veces conversamos sobre cómo los pesticidas quizás habían afectado su embarazo. Vivía en Til Til, esa comuna que convirtieron en un basural, donde los vecinos deben soportar la contaminación ambiental y también la sequía. Viajaba de Til Til cada vez que venía a controles al hospital, era todo un desafío trasladarse con el niño en bus. Pasábamos en el hospital mañanas enteras esperando por una atención, después debíamos ir a la farmacia otras largas y extenuaste horas para la entrega de los remedios, sin dejar de mencionar las hospitalizaciones regulares de nuestros hijos. Prácticamente se vivía en el hospital.

La Nataly vivía con la pensión de discapacidad (que eran como $ 40.000, hoy son como $7 0.000) y con ayudas de familia y amigos; siempre se veía abrumada por los pañales y la leche especial que debía comprar cada mes. Se sentía impotente por no poder ni siquiera salir a trabajar. Lloramos juntas en la sala del hospital, porque la atención era denigrante. Muchas veces nos maltrataron o nos humillaron por reclamar una atención digna. Llorábamos por nuestros hijos. Siempre me decía que “no deberían nacer niños tan enfermos en este país”, refiriéndose al abandono en que se encontraba. La salud de ella comenzó a debilitarse mucho.

Las personas expuestas a la vulnerabilidad de un sistema, a la discriminación constante y al abandono social, el covid les ha llegado con más fuerza, ya que ha dejado al descubierto un capitalismo sanguinario e inhumano, ese que impusieron unos pocos a la fuerza; el abismo entre ricos y pobres nunca ha sido más visible como hoy. Es imperativo construir una nueva sociedad, un futuro gobierno donde su eje sea la justicia social. Si queremos estar a la altura, debemos hacerlo entre todos los que creemos en una vida digna y más igualitaria. Y eso sólo es posible apuntando a un modelo económico y social transformador. Buscando las raíces de los problemas con unidad, trabajo y articulación. Dejar de buscar el diálogo con los poderosos, sino con los débiles. Las desigualdades sociales también matan. La vida de mi amiga se fue debilitando sistemáticamente por las humillaciones y la constante preocupación de sobrevivir. La Nataly murió de covid, tenía 35 años.

Karen Espíndola