Opinión

Réquiem para Matthei

Por: Eduardo Alvarado Espina | Publicado: 15.05.2021
Réquiem para Matthei Evelyn Matthei | Agencia Uno
El apoyo electoral obtenido por Matthei en 2016 es casi idéntico al voto del Rechazo, mostrando que existe consistencia entre base ideológica y comportamiento electoral de los votantes de derecha. La actual alcaldesa en 2016 obtuvo 32.092 votos, mientras que la votación del Rechazo en 2020 fue levemente superior (32.748). Estos datos despejan, al menos en Providencia, la incógnita instalada respecto a que votantes de derecha apoyaron la opción Apruebo en el plebiscito. De haber ocurrido dicho movimiento electoral, este no tuvo ninguna incidencia en el resultado final del plebiscito en esta comuna. Una mala noticia para la candidata de la UDI.

En Providencia se ha privado a sus vecinos y vecinas de informarse de manera adecuada del debate municipal. Esto ha afectado principalmente a la única candidata que enfrenta a la actual alcaldesa, la independiente Verónica Pardo. Una situación creada por la candidata de la UDI, quien se rehusó a todo debate respecto al futuro de Providencia. Su estrategia electoral fue simple pero ingenua: recrear un escenario de ninguneo, donde al frente no había nadie que fuera digno de su atención. Sin embargo, y tras decir públicamente que quiere ir a la primaria presidencial de la derecha, su aspiración a revalidar el sillón alcaldicio se ha puesto cuesta arriba.

En diciembre de 2020 todos los partidos de oposición al gobierno, junto a la Coordinadora de Asambleas y Cabildos de Providencia (CCAP), realizaron una inédita primaria en la comuna para elegir una candidatura única a la alcaldía. El resultado arrojó que no serían los partidos quienes enfrentarían el desafío de representar el voto del Apruebo, sino que una mujer proveniente de las asambleas y cabildos que se organizaron con el estallido social de 2019. Esta candidatura es la que representa Verónica Pardo. Un hito histórico que no ha sido destacado con fuerza en los medios de comunicación tradicionales. Una situación que hasta ahora había beneficiado la estrategia de Evelyn Matthei, la candidata del rechazo.

Como ya es sabido, la actual alcaldesa también tiene puesta la mira en otra contienda electoral: la presidencial. Una aspiración que cada día se aleja más si se considera su baja valoración pública y que su partido, la UDI, se inclinaría a favor de la opción Lavín. Esta figuración en la competencia presidencial de su sector político le ha permitido tener una alta visibilidad mediática. Toda una ventaja electoral, ya que le ha facilitado escabullirse de la necesaria rendición de cuentas de su gestión municipal. Al mismo tiempo, ha utilizado esta plataforma mediática para competir de forma desleal en la arena municipal. Es cosa de ver en cuantos matinales y entrevistas apareció Matthei mientras estuvo suspendida la campaña. Incluso, llegó a aparecer, junto a otros precandidatos presidenciales de la derecha, en la cadena nacional que el gobierno realizó para anunciar una propuesta de tercer retiro del 10% que buscaba favorecer los intereses de las AFP. Un hecho que ha llevado a la presentación de una acusación por intervencionismo electoral ante el Servicio Electoral y la Contraloría, por parte de parlamentarios del PDC.

La dinámica que se ha instalado en la disputa de la alcaldía de Providencia es la de esconder a Matthei de cualquier debate de ideas. ¿Cuáles han sido los motivos, más allá de la aspiración presidencial de la alcaldesa, que han impuesto esta carencia democrática en la comuna que fue el epicentro del estallido social en 2019 en colaboración con algunos medios de comunicación? Quizás, las respuestas están en dos hechos que perjudican, no sólo el anhelo de reelección de la actual alcaldesa, sino que también su pretendida carrera hacia La Moneda.

En primer lugar, está el hecho de baja representatividad política de Matthei, el cual se impone tras los resultados electorales del pasado plebiscito. Los números del clivaje Apruebo/Rechazo en nada benefician las aspiraciones de reelección Matthei, sobre todo si se comparan con los de las elecciones municipales de 2016. En dichos comicios sólo votó el 37,7% del padrón electoral comunal, lo que equivalió a poco más de 61.479 votantes. De esta cifra, Matthei obtuvo 32.092 sufragios. En cambio, en el plebiscito constitucional de 2020 votó el 55% del padrón comunal, que en números es igual a 91.442 votos, de los cuales la opción Apruebo obtuvo 58.964, esto es, un 64% del total. El Rechazo, por su parte, sólo consiguió 32.758 votos (36%). Con estos datos se puede hacer una lectura electoralmente favorable a cualquier opción de cambio, tanto en términos retrospectivos como prospectivos.

Retrospectivamente, el apoyo electoral obtenido por Matthei en 2016 es casi idéntico al voto del Rechazo, mostrando que existe consistencia entre base ideológica y comportamiento electoral de los votantes de derecha. En concreto, la actual alcaldesa en 2016 obtuvo 32.092 votos, mientras que la votación del Rechazo en 2020 fue levemente superior (32.748). Estos datos despejan, al menos en Providencia, la incógnita instalada respecto a que votantes de derecha apoyaron la opción Apruebo en el plebiscito. De haber ocurrido dicho movimiento electoral, este no tuvo ninguna incidencia en el resultado final del plebiscito en esta comuna. Una mala noticia para la candidata de la UDI.

Prospectivamente, los datos son más reveladores. En el actual contexto, con unas elecciones municipales que calzan con un proceso constituyente refrendado el 25 de octubre de 2020, lo natural es que la candidata independiente del Apruebo consiga al menos el 70% de ese voto. De ser así, Verónica Pardo tendría un piso de votación superior a los 40 mil votos. En la vereda del frente, la candidata del Rechazo Matthei tendría un piso de 30 mil votos y un techo probable de 34 mil. Esto se infiere de la comparación de los resultados electorales por mesas electorales. Una forma de evitar que el elector/a haga esta relación es eludiendo todo debate que implique hacerse cargo de este clivaje político.

En segundo lugar, una gestión municipal que se ha basado más bien en lo banal y la propaganda política. De hecho, bastó con que el Congreso se retractara de prohibir que alcaldes y alcaldesas que van a la reelección retomaran sus funciones para que la edil de la UDI diera entrevistas televisivas. Así, aprovechando esta situación, participó en varias entrevistas en televisión, donde incluso se refirió a cuestiones propias de su campaña electoral. También llevó a cabo actividades (supuestamente municipales) en la calle. Aunque esto no es nuevo en su poco ético historial público.

Pero hay cuestiones más graves que no pueden dejar de mencionarse, como las irregularidades del proyecto inmobiliario de Torres del Sheraton, la mala gestión del reciclaje durante la pandemia y el “Caso Luminarias Led”. El más reciente es el caso del Sheraton, donde la Contraloría General de la República determinó que el permiso otorgado por la Municipalidad de Providencia para dicho proyecto inmobiliario no cumplía con la norma urbanística de coeficiente de ocupación de suelo. Por su parte, la gestión del reciclaje durante la cuarentena de 2020 se vio afectada por la retirada de los puntos fijos que existían en la comuna para este efecto, siendo reemplazados por un reciclaje móvil al que vecinos y vecinas casi no tuvieron acceso. A esto se agregó el despido de muchas personas encargadas de realizar este trabajo. Por último, el “Caso Luminarias Led” también afectó a la actual alcaldesa, ya que el asesor, Álvaro Lavín (primo de Joaquín Lavín), fue implicado en este caso de corrupción por Ricardo Rodríguez, director comercial de Itelecom. Está de más decir que el mencionado asesor renunció y nunca más se habló de este tema.

Para intentar alejar la alta probabilidad de derrota, la estrategia electoral de la señora Matthei ha sido invisibilizar, dejando en la orfandad política, a los vecinos y vecinas de Providencia que votaron por el Apruebo. Para ello, lo único que ha tenido que hacer es esconderse y evitar cualquier debate con Verónica Pardo. Tanto en radios como en televisión la respuesta de los editores de prensa y periodistas políticos no ha sido otra que la alcaldesa Matthei se niega a debatir con su única contrincante. La pretensión de hacer irrelevante la elección municipal en Providencia había sido muy rentable para la hija del ex Comandante en Jefe de la FACH de la dictadura. Probablemente no le resulta cómodo que le recuerden su pasado pinochetista, su uso de recursos municipales para infiltrar las marchas en Plaza Dignidad, su rechazo al retiro del 10% (“Chile se va a incendiar”, llegó a decir), su defensa de la actual Constitución o su opaca gestión municipal. Por eso prefiere hacerse “la de las chacras” cuando le invitan a confrontar sus propuestas con las de Verónica Pardo.

Espero que, en las elecciones de mayo, los votantes de Providencia sepan sopesar esta situación y den un portazo a esta alcaldesa ausente, fiel representante de la política de los últimos 30 años. Es la oportunidad para quienes fueron a votar con ilusión por el Apruebo que ahora lo hagan rotundamente a favor de su única candidata: Verónica Pardo. El 16 de mayo puede ser el réquiem político de Evelyn Matthei.

Eduardo Alvarado Espina
Doctor en Ciencias Políticas. Máster en Relaciones Internacionales y máster en Análisis Político.