Opinión

Delito

Por: Verónica Rabb | Publicado: 11.06.2021
Delito |
Estamos ante la presencia de un nuevo escándalo que profundiza el riesgo que corre nuestra salud. Que el ministro Paris reaccione con molestia, o llore ante las cámaras, me da lo mismo. La información proporcionada luego de la petición del Colmed implica que todos estamos en peligro y no sólo por el virus. Seguimos indefensos frente a un gobierno tan pernicioso como, por definición, impune. Yo creo que esto no tiene relación alguna con el manejo sanitario. Diría que tiene bastante más que ver con impericia, insensibilidad y falta de autocrítica sólo dignas de estas autoridades y si el día de mañana esto llegara a judicializarse estaremos dando un paso más hacia calificarla derechamente como delito. El tiempo, lamentablemente, me dará la razón.

Qué duda cabe que por estos días todos estamos en peligro, desprotegidos por igual frente a un gobierno tan pernicioso como impune y paralizado en su fracasada estrategia de contención del virus. Todas las personas que ejercen cargos de responsabilidad en el entorno público o privado, desde ministros y ministras a jefes de servicios, de entrenadores de fútbol a gerentes o presidentes de curso, ejercen diariamente el derecho a reformular su cuadrilla y reemplazar a sus integrantes cuando les parezca oportuno. Cuando los hay, claro está. Pero en el gobierno parece que ese instinto natural de corregir el rumbo no existe y el camino del fracaso sigue sin novedades.

Hace unos días, el ministro de Salud, Enrique Paris, reaccionó con molestia luego de las críticas surgidas tras una respuesta de transparencia recibida por el Colegio Médico (Colmed), al descubrirse que el comité asesor que analiza las acciones a tomar por el virus que provoca el Covid-19 no tiene funcionamiento reglado y no existen actas de sus reuniones. “Las decisiones las tomamos nosotros, las tomamos con el Presidente (Piñera). Incluso él mismo va leyendo comuna por comuna los datos”, complementó Paris. El ministro Paris ha pecado, a lo sumo, de exceso de franqueza. Al leer la afirmación realizada por el secretario de Estado se me han puesto los pelos de punta. Por su parte, el presidente (s) del gremio, Patricio Meza, calificó como preocupante la respuesta del Ejecutivo “porque se reconoce que las decisiones para el manejo de esta crisis en el país se toman sin que exista una instancia formal, ni con un funcionamiento normado y trazable en el tiempo”. Al leerlo se me vuelven a poner los pelos de punta y, cómo no, si la lectura de tal afirmación le pone los pelos de punta a cualquiera.

Estamos ante la presencia de un nuevo escándalo que profundiza el riesgo que corre nuestra salud. Que el ministro Paris reaccione con molestia, o llore ante las cámaras, me da lo mismo. La información proporcionada luego de la petición del Colmed implica que todos estamos en peligro y no sólo por el virus. Seguimos indefensos frente a un gobierno tan pernicioso como, por definición, impune. Yo creo que esto no tiene relación alguna con el manejo sanitario. Diría que tiene bastante más que ver con impericia, insensibilidad y falta de autocrítica sólo dignas de estas autoridades y si el día de mañana esto llegara a judicializarse estaremos dando un paso más hacia calificarla derechamente como delito. El tiempo, lamentablemente, me dará la razón.

Verónica Rabb
Periodista.