Opinión

Confiemos

Por: Marcelo Belmar | Publicado: 20.07.2021
Confiemos Gabriel Boric |
Nuestra sociedad ha dado una gran muestra de sabiduría para (pre)elegir a quienes prefiere los represente. Pero no sólo se trata de Boric y Sichel, sino que también el deseo de buscar nuevos lenguajes, proyectos, estilos. Otras formas de representación, otros impulsos vitales que mejor den cuentan de los desafíos contemporáneos. Confiemos.

Ese fue uno de los conceptos que expresó en ganador de las primarias de ayer domingo 18 de julio. “Confíen en la juventud”, dijo Boric. Los resultados demostraron entonces que la sociedad, y en particular los y las jóvenes, confiaron más en Sebastian Sichel y Gabriel Boric que en los líderes municipales Lavín y Jadue. La primera constatación hoy es que hay dos pistas en la carrera presidencial que ya tienen competidor y que además están situadas en los ejes centrales de la política. Sichel desde la derecha al centro y Boric desde la izquierda al centro. Así, el espacio que tiene la antigua Concertación para competir es muy estrecho, más si hasta el día 19 de julio no ha definido su candidata: Provoste o Narváez.

La competencia por la derecha tiene un competidor conocido, José Antonio Kast, el que seguramente sacará cuentas alegres por el potencial que hacia la derecha puede ganarle a Sichel. Asimismo, por la izquierda, la amenaza puede venir por una eventual candidatura de la “Lista de Pueblo”, imaginando que el diputado frenteamplista por Magallanes tendrá un flanco por ese lado al intentar capturar el respaldo de electores y electoras de la mayoría de la centroizquierda.

Pero esta lectura clásica de los resultados puede llevar a equívocos a los analistas y a estos “viejos/nuevos desafiantes”: Kast, Lista del Pueblo, Ex Concertación. La política hoy es multidimensional, no puede ser leída solamente en clave tradicional. Así, el resultado de las primarias redibuja el escenario político en distintas dimensiones al tiempo que abre horizontes no previstos hasta ahora. Esto no significa que quedan atrás los problemas clásicos de la política, muy por el contrario. EL desafío de los nuevos líderes es tener la capacidad para leer, escuchar y proponer salidas creativas que puedan sintetizar lo antiguo con lo nuevo.

Nuestra sociedad ha dado una gran muestra de sabiduría para (pre)elegir a quienes prefiere los represente. Pero no sólo se trata de Boric y Sichel, sino que también el deseo de buscar nuevos lenguajes, proyectos, estilos. Otras formas de representación, otros impulsos vitales que mejor den cuentan de los desafíos contemporáneos. Confiemos.

Marcelo Belmar
Doctorando en Desarrollo Local. Académico de la Universidad Central.