Opinión

¿Mejor niñez?

Por: Camila De la Maza | Publicado: 24.09.2021
¿Mejor niñez? | Foto de Presidencia de la República
Hay que tener, a lo menos, dos elementos muy presentes para la puesta en marcha de este nuevo servicio. La primera es que más del 90% de los niños y niñas que requieren de prestaciones de protección especializada están en el sistema ambulatorio de atención, para el cual no hay mayores innovaciones con la nueva ley. Es más: hay retrocesos muy alarmantes, como ingresar menores de 14 años por una conducta delictual, sin un debido proceso que determine la participación del adolescente en hechos de ese carácter. Y la segunda es que se instala un nuevo servicio sin una Ley de Protección Integral de la Niñez que garantice un piso mínimo de derechos sociales para la niñez, sin modificación a la Ley de Tribunales de Familia y sin cambios sustantivos al sistema que instituya una efectiva responsabilidad estatal para la restitución de los derechos vulnerados sufridos por niños y niñas.

Próximamente iniciará sus funciones el nuevo Servicio Mejor Niñez, que reemplazará al Servicio Nacional de Menores (Sename). Desde luego, hay expectación. Especialmente cuando se han cumplido 10 años desde el primer informe emitido por la jueza de familia Mónica Jeldres, sobre la situación de niños y niñas en el sistema residencial y, según la impresión de la opinión pública, la situación de la niñez bajo cuidado del Estado sigue en la misma precariedad.

En este sentido, hay que tener, a lo menos, dos elementos muy presentes para la puesta en marcha de este nuevo servicio. La primera es que más del 90% de los niños y niñas que requieren de prestaciones de protección especializada están en el sistema ambulatorio de atención, para el cual no hay mayores innovaciones con la nueva ley. Es más: hay retrocesos muy alarmantes, como ingresar menores de 14 años por una conducta delictual, sin un debido proceso que determine la participación del adolescente en hechos de ese carácter. Y la segunda es que se instala un nuevo servicio sin una Ley de Protección Integral de la Niñez que garantice un piso mínimo de derechos sociales para la niñez, sin modificación a la Ley de Tribunales de Familia y sin cambios sustantivos al sistema que instituya una efectiva responsabilidad estatal para la restitución de los derechos vulnerados sufridos por niños y niñas.

Así las cosas, nuestro sistema sigue sin reconocer realmente a la infancia como titular de derechos humanos, lo que se agrava más con el reciente fallo del Tribunal Constitucional, que declaró la inconstitucionalidad de la autonomía progresiva y otros derechos de niños, niñas y adolescentes. Para lograr resultados distintos, se requiere hacer algo diferente. No basta más fiscalización y nuevos nombres, si la sustancia sigue siendo la misma. Se requiere un avance más profundo, que esperemos que la nueva Constitución sí esté dispuesta a hacer.

Camila De la Maza
Abogada del Área Derechos de la Niñez y Redes de la Corporación Opción.