Opinión

Un sistema público de cuidados con participación de las comunidades

Por: Julia Aravena Moya | Publicado: 17.10.2021
Un sistema público de cuidados con participación de las comunidades |
Hoy nuestro país vive una etapa histórica. El proceso constituyente ha permitido soñar la posibilidad de incorporar el derecho a los cuidados en la nueva Constitución, abriéndose la discusión desde la ciudadanía y sus organizaciones, planteando temas centrales, entre ellos la creación de sistemas de protección social, más inclusivos, capaces de incorporar el cuidado con una mirada pública y territorial.

Todas y todos hemos necesitado recibir cuidados en algún momento de nuestro ciclo vital. Cuando hablamos de cuidados, nos referimos a las labores que permiten sostener la vida, al cuidado de los cuerpos, los afectos y los vínculos, y a la preocupación por el  bienestar físico y emocional de las personas que nunca se detiene; hablamos de aquellas actividades que implican dar abrigo, alimento, compañía o apoyo.

La actual pandemia dejó en evidencia la poca o mínima atención que le hemos prestado a un tema tan relevante como es el de los cuidados, invitándonos a cuestionar la manera como venimos asumiendo el funcionamiento de nuestras sociedades y economías. Durante esta crisis nos hemos estado preguntando, por ejemplo, qué tan importantes son las tareas de apoyo emocional y físico o en manos de quién está la preparación de los alimentos en el hogar; si estamos entregando un acompañamiento cariñoso y dedicado a niñas y niños y personas adultas; o si la economía sólo se mide en función de los mercados, invisibilizando las tareas de cuidado y su injusta distribución.  

Organizaciones, familias, medios, grupos de mujeres, academia, jóvenes y gobiernos de distintos lugares del mundo se han sumado a la discusión. Y en Chile no ha sido distinto. El estallido social que vivió el país en 2019 evidenció, entre otros temas, la urgente necesidad de entender la relación entre la precarización de la vida de las mujeres y el rol de cuidadoras dentro de la sociedad.

Hoy nuestro país vive una etapa histórica. El proceso constituyente ha permitido soñar la posibilidad de incorporar el derecho a los cuidados en la nueva Constitución, abriéndose la discusión desde la ciudadanía y sus organizaciones, planteando temas centrales, entre ellos la creación de sistemas de protección social, más inclusivos, capaces de incorporar el cuidado con una mirada pública y territorial.

Candidatos presidenciales y organizaciones feministas han levantado diferentes propuestas en torno a los cuidados. Se habla de construir un sistema nacional de cuidados, asentado en el principio de acceso universal, que lo entienda como un derecho social y humano, con perspectiva de género, feminista, con un carácter plurinacional, que ponga en el centro de la vida a las comunidades, sus costumbres, necesidades y prácticas colectivas. Propuestas que también plantean la urgencia de desfeminizar y desfamiliarizar el tema, y de establecer una corresponsabilidad social que permita la redistribución de las tareas entre hombres y mujeres.

La Fundación Instituto de la Mujer ha participado activamente de las reflexiones en torno a este tema que consideramos fundamental. Hemos venido insistiendo en la urgencia de generar políticas públicas claras que involucren una decidida participación del Estado, con pertinencia territorial y participación de las comunidades para trasformar las relaciones de género, e ir construyendo una sociedad que tenga la capacidad de distribuir amorosamente los cuidados, para que nuestras vidas sean mucho más sostenibles.

Julia Aravena Moya
Encargada de participación social y política de las mujeres de la Fundación Instituto de la Mujer.