Opinión

Nosotras aprobamos por nosotras

Por: Camila Musante | Publicado: 06.08.2022
Nosotras aprobamos por nosotras |
Aprobamos porque la nueva Constitución, al fin, reconoce las labores de cuidado y remunera el trabajo doméstico. Y sólo nosotras sabemos qué significa cuidar de un hogar y además trabajar fuera de la casa. No olvidemos que 1,3 millones de mujeres no reciben remuneración por realizar labores de cuidados. Como si cuidar no fuera dedicación, tiempo, trabajo.

Porque todavía hay gente en el mundo que cree que no podemos realizar las mismas funciones que los hombres, o que nuestro trabajo no vale lo mismo. ¿Por qué 200 mil pesos menos que los hombres? ¿De dónde proviene esta diferencia del 21,1%? Porque a nosotras al postular a un trabajo nos preguntan si tenemos o queremos hijos. Y si decimos que no, no nos creen. Igual nos pagan menos.

Aprobamos porque en los campos sabemos lo que significa caminar horas para traer comida y agua a la mesa, limitando nuestro desarrollo personal, pues nos arrebatan la posibilidad de aprender algún oficio remunerado o de ir a la escuela. Somos nosotras las que cuidamos de nuestra casa.

Aprobamos por las madres, por las hermanas, las hijas las primas las vecinas, las compañeras.

También aprobamos por aquellas que no podrán aprobar. Porque para llegar hasta aquí muchas vidas se han perdido. Por las caídas en la batalla. Porque nos siguen matando a diario, por el solo hecho de ser mujer. En este año ya van 23 femicidios. Nada ni nadie nos va a devolver a Claudia, Nataly, María de Los Ángeles, Paula, Pamela, María Elena, Neila, Kimberly, Claudia, Edilia, Marta, Teresa, Ana, Cinthia, Jocelyn, Erika, María Leonor, María Leidi, Catalina, Yuridia, Irma, Kasandra, Pamela, Jeannette y Roxana. Apuñalada, golpeada, baleada, quemada, asfixiada, degollada, envenenada. Ni una menos. Nunca más. Por favor.

Aprobamos por nosotras. Porque la nueva Constitución nos garantiza el derecho a una vida libre de violencias. En lo que va del año ya van más de 50 mil denuncias sólo por violencia intrafamiliar. La mayoría de las denuncias son por violencia sicológica y más de un 40% incluye lesiones. Sólo nosotras sabemos lo que es tener miedo de llegar a la casa o de no poder salir nunca de ella.

Aprobamos porque con la nueva Constitución al fin tendremos una justicia con enfoque de género, que entienda que los crímenes contra mujeres muchas veces se cometen contra nosotras sólo por el hecho de ser nosotras. Para que nunca más en Chile tengamos a otra Antonia Barra; a otra joven de 21 años que se suicide tras ser violada y muere sin tener, hasta al día de hoy, justicia.

Aprobamos porque la nueva Constitución reconoce los derechos sexuales y reproductivos. En nuestro país, se realizan entre 60 mil y 70 mil abortos al año, y el 99% son realizados en clandestinidad. En el año 2020 el 83% de quienes se practicaron un aborto fueron menores de 18 años que interrumpieron su embarazo. Pero más allá de cualquier número, sólo nosotras sabemos lo que es cargar un hijo o hija no deseada.

Aprobamos porque la nueva Constitución, al fin en nuestra historia como país, reconoce las labores de cuidado y remunera el trabajo doméstico. Y sólo nosotras sabemos qué significa cuidar de una familia, de un hogar y además trabajar fuera de la casa. No nos olvidemos que 1,3 millones de mujeres no reciben remuneración por realizar labores de cuidados. Como si cuidar no fuera dedicación, tiempo, trabajo.

Porque ya no queremos que otros tomen decisiones por nosotras. Hoy estamos al debe con la presencia y protagonismo de mujeres en los cargos de representación. Gracias a las elecciones de la Convención Constitucional, el mecanismo de paridad logró reducir a 2,9% la brecha de representatividad de las mujeres. No queremos estar nunca más fuera de ningún espacio. Aprobamos porque nuestras voces se escuchen. Aprobamos por la paridad.

¿Quién inventó que éramos el sexo débil? ¿Quién dijo que sólo somos una costilla? ¿De dónde sacamos que debemos ser sumisas y abnegadas? “No puedes, eso es para niños, tu falda es muy corta, fue tu culpa, no voy a hacer nada que tú no quieras, ¿por qué no lavaste la loza?, deja de reclamar, tus amigas te meten ideas en la cabeza, no, no, no, no, NO”.

Nos han negado hasta el hartazgo. A nosotras, a las cuidadoras de todas las casas, del útero mayor. A nosotras que traemos el pan y cuidamos a nuestras hermanas. Sí, a nosotras nos siguen negando.

Aprobamos por las mujeres de la clase obrera y proletaria en Chile. Porque son ellas quienes trabajan de día y de noche.

Aprobamos y abrazamos a nuestras hermanas diversas como somos. Sin importar nuestro color de piel, a quienes amamos sin importar donde están nuestras raíces.

Las mujeres resistimos porque nos han dicho qué es lo que nos tocó hacer. Hoy resistimos juntas. Los hilos se unen en un cordón que no se corta tan fácilmente. Hoy rompemos las cadenas y avanzamos en la lucha social. Porque la libertad sólo la alcanzaremos si todos los géneros dejan de vivir en la esclavitud.

Camila Musante
Abogada. Diputada por el Distrito 14.