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Sentado en la oficina del subsecretario: Lobbysta involucrado en caso Corpesca participa en sesión sobre Ley de Firma Electrónica en el ministerio de Economía

Por: Claudio Pizarro | Publicado: 24.01.2021
Sentado en la oficina del subsecretario: Lobbysta involucrado en caso Corpesca participa en sesión sobre Ley de Firma Electrónica en el ministerio de Economía Raúl Arrieta Cortés | Bufete Gutiérrez & Arrieta
Raúl Arrieta fue reconocido en una sesión vía zoom sobre la Ley de Firma Electrónica, en el despacho del subsecretario de Economía Julio Pertuzé, como un reconocido lobbysta de una empresa con intereses en el rubro. El senador Pedro Araya fue el primero en reparar en la situación, solicitando de inmediato un pronunciamiento de Contraloría, mientras el subsecretario aseguró no tener antecedentes sobre un eventual conflicto de interés. El Desconcierto descubrió, sin embargo, que Pertuzé y Arrieta se reunieron al menos dos veces antes por Ley de Lobby y que el subsecretario sabía perfectamente para quien trabajaba el abogado. Todo en medio de una ley que el ministro de Justicia, Hernán Larraín, ha calificado de sucumbir ante un “lobby feroz”.

La imagen deja entrever a la pasada, sentado detrás del subsecretario de Economía Julio Pertuzé, a un sujeto semicalvo con camisa celeste y mangas arremangadas, visiblemente cómodo, durante la sesión online del pasado 13 de enero sobre el proyecto de Ley sobre firma electrónica.

No era fácil distinguir quien era, pues figuraba de perfil, pero terminó siendo reconocido, con ese voyerismo típico al que nos tiene acostumbrado Zoom. El sujeto, quien no intervino aquella vez, era el abogado Raúl Arrieta, profesor de derecho informático en diversas universidades y experto en materias vinculadas a regulación, negociación y contratación de tecnologías.

Arrieta, además, había sido jefe de Gabinete del Subsecretario de Telecomunicaciones (2006-2008), representante de Chile ante la Red Iberoamericana de Protección de Datos, Director Jurídico de la Plataforma Integrada de Servicios Electrónicos del Estado y parte del equipo Negociador del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. Un curriculum bastante holgado, aunque incompleto.

Una semana después, en la siguiente sesión del miércoles 20 de enero, volvió a aparecer, pero esta vez invitado por la senadora Luz Ebensperger (UDI).  “Lo hice porque es un abogado especialista en derecho informático, seguridad de documentos electrónicos y firma electrónica”, confirmó la senadora por la región de Tarapacá a El Desconcierto.

Si bien Arrieta calificaba como abogado experto, lo que generó molestia fue que omitiera algunos detalles relevantes de su trayectoria. “Por transparencia me gustaría que el ministro de Economía (Lucas Palacios) aclare si el señor Arrieta los está asesorando, si es por ley del Lobby, a fin de tener claridad”, inquirió Pedro Araya en la ocasión.

La pregunta del senador respondía a varias inquietudes. Arrieta figuraba en el registro público de lobbystas como gestor de intereses particulares y además era fiscal de E-Certchile, una empresa al alero de la Cámara de Comercio de Santiago, experta en certificación digital y firmas electrónicas. O sea, trabajaba en el rubro donde se pretendía legislar.

Así figuraba, al menos, en diversos artículos de prensa. Sólo bastaba googlearlo para saber, además, que fue colaborador del senador PPD, Felipe Harboe, y que una de sus sociedades facturó 12 millones de pesos a Corpesca en el año 2012, la pesquera del Grupo Angelini que fue investigada por cohecho y lavado de activos, en cuyo caso fue citado a declarar ante el Departamento de Delitos Tributarios del Servicio de Impuestos Internos.

La ley 19.799, en rigor, lo que busca es facilitar y masificar el uso de la firma electrónica en el país, intentando simplificar los trámites legales en notarías.  Un escenario que ha estado marcado por un “lobby feroz”, según expresó el mismo ministro de Justicia, Hernán Larraín, a raíz de la conducta poco prudente del gremio de los notarios al comienzo de la tramitación de la ley. Lo mismo que algunos senadores sospechan ahora de Arrieta, pero esta vez en el bando contrario: las empresas que buscan arrebatarle una porción de la torta al poderoso gremio de los notarios.

Y fue el mismo ministro, interpelado por el senador Araya, quien salió a explicar por qué Arrieta estuvo sentado detrás del subsecretario Pertuzé, sin consignar un eventual conflicto de interés y actuando como si se fuese un colegislador más.

–Nosotros lo invitamos– partió respondiendo el ministro. Dado que estuvo presente durante la tramitación del gobierno de la presidenta Bachelet y nos pareció que podía ser interesante que pudiera estar con nosotros, por si salían temas que se habían visto durante esa administración.

–A la luz de lo que dice el ministro- retrucó Araya. Me gustaría que precise la condición en que está el señor Arrieta, porque desgraciadamente él representa a una de las empresas que va a ser la principal beneficiada de aprobarse el proyecto, especialmente en lo que dice relación con los pagarés electrónicos. Y eventualmente esto, a mi juicio, podría constituir una infracción grave a la probidad.

El Ministro, enfático, respondió que no existía ningún vínculo con Arrieta y que la intención nunca fue esconderlo.  “No tenía idea del vínculo contractual con esta otra empresa (E-Certchile)”, comentó.

Hasta Arrieta, el invitado, salió al paso de las críticas asegurando por Zoom que se dedicaba al libre ejercicio de su profesión, pero que reconocía que uno de sus clientes era una firma de certificación electrónica. “Pero no soy lobbysta de esa empresa y mucho menos empleado de ellos”, remató sin medir el alcance de sus palabras.

Araya, todavía inquieto, aseguró que remitiría los antecedentes a Contraloría para que ésta determine si existía o no infracción a la Ley de Probidad o Ley del Lobby.  Consultado por El Desconcierto, el senador considera de “extrema gravedad” lo sucedido. “Independiente que una persona pueda tener una calidad técnica o académica, o ejercer su profesión, eso no la exime de cumplir con las normas legales y esto tampoco exime al ministerio, en este caso a la subsecretaría de Economía, sobre el cumplimiento de la ley de lobby y los principios de probidad”, asegura.

La senadora Ebensperger, luego de la controversia, solicitó dejar sin efecto la invitación que había hecho a Arrieta. El Abogado, finalmente, no alcanzó a exponer en la sesión de la semana pasada.

Un hombre conocido

Como “algo de buena fe”, así califica Raúl Arrieta la invitación que le hicieron desde el ministerio de Economía, esa vez que lo reconocieron detrás del subsecretario Pertuzé. “Únicamente buscaban que ilustrara a la Comisión en mi calidad de experto y participe de toda la gestación de esta regulación en Chile desde el año 2000”, responde hoy a El Desconcierto.

Asegura, en otra de las respuestas enviadas vía WhatsApp, que siempre tuvo la voluntad de aclarar que era abogado de E-Certchile, pero que la sesión “se inició con conflicto político entre funcionarios públicos (del Congreso y del Gobierno) en el que me vi involucrado, gratuitamente y a la pasada”. “A mí ni siquiera se me dio la posibilidad de exponer, por lo que difícilmente podía trasparentar nada”, agrega.

Para el abogado su vínculo con E-Certchile es tan evidente, que solo bastaba “revisar internet” para advertirlo. Escudándose en la invitación, Arrieta asegura que no tiene conflicto alguno de interés pues fue invitado en calidad de experto, pero no entrega luces por qué una semana antes de la última sesión, estaba sentado detrás del subsecretario. Admite que es un experto invitado a una comisión, pero elude pronunciarse sobre qué hacía en el despacho de Pertuzé. Ni tampoco sobre el cumplimiento de las reglas básicas de la ley de lobby, partiendo por identificar al agente y a quienes éste representa.

–Desde ese punto de vista no considero conflicto alguno porque nunca se me invitó como empresa, sino que en mi calidad de abogado experto en estas materias– explica. Si se me hubiera invitado en representación de E-certchile, ello tendría que haber sido analizado por el gerente general para determinar si era pertinente o no que asistiéramos a dar el parecer. En mi calidad de asesor no me mando solo, asesoro a una organización que es la que debe determinar la forma en que se interactúa con el Gobierno y el Congreso.

Consultado por un eventual conflicto de interés, tras confirmar la presencia de Arrieta en su propio despacho, fue el mismo subsecretario Pertuzé quien respondió algunas preguntas a El Desconcierto. Asegura que encontró “pertinente que el señor Raúl Arrieta participara” por su experiencia en la discusión de la ley desde el año 2002, durante los gobiernos de Lagos y Bachelet, pero que éste no habría transparentado  “ningún posible conflicto de interés al momento de ser invitado a dicha sesión”.

Pertuzé, en el fondo, se lava las manos. Lo curioso de todo es que Arrieta no es un sujeto desconocido en estas lides, menos para el subsecretario, pues figura en la lista de gestores de intereses habituales del ministerio.  El 3 de noviembre del año pasado, a las 16:30 horas, se reunió vía Teams con el subsecretario Pertuzé, junto a otros dos lobbystas, Alfredo Guardiola y Cristián Abbott, todos representantes de la empresa E-Certchile. También lo hizo el 14 de diciembre, a las 17:00 horas, según figura en el registro de reuniones de la plataforma Info Lobby del Consejo para la Transparencia, como gestor de intereses de la Cámara de Comercio de Santiago.

¿Por qué entonces Pertuzé, si participó en dos reuniones anteriores con Arrieta en su calidad de gestor de E-Certchile, desconoce si es que tenía o no algún conflicto de interés? ¿Por qué un reconocido lobbysta estuvo en la oficina del subsecretario cuando representaba intereses de una empresa beneficiada con la nueva ley?

Para el Director Ejecutivo de Chile Transparente, Alberto Precht, si una persona tiene algún tipo de relación con una firma interesada, no debería participar en la discusión.  O si quiere hacerlo, agrega, debería acreditarse como tal. “La inhabilitación de cualquier acto depende de la persona, primariamente, pero también es evidente que el gobierno debió haber tenido un cuidado mayor para no abrir la puerta a este tipo de cuestionamientos. Porque esta persona puede ser un experto, pero es importante ser muy claro de los intereses que está representando”, enfatiza.

 

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