Corría el año 2004 y Paulo Álvarez, poblador e integrante del Comité de Defensa y Promoción de Derechos Humanos de La Legua, entrevistó a Pierre Dubois junto al cantautor leguino Allan Pennamen. A continuación presentamos un extracto de este artículo:  

El valiente seguidor del Nazareno, el navegante de sueños libres y libertarios, el inspirador de luchas consecuentes, tan contundentes y sencillas como la vida de tantas y tantos con quien se acompañó, hoy está en pascua.

Amigo de alma de André Jarlan, compatriota en espíritu de los oprimidos. Estos extractos hablan desde Pierre. Sobre su infancia, opciones, Francia, Chile, el MOAC, la dictadura, nombres y hombres con los cuales se acompañó y fue testimonio de humanidad.

Abrazos abrazados, de gracias y amores para Pierre.

¿Lo que compone su ser en el mundo. Entre el mundo que le toco vivir y el que le toco construir, fue parte de la realidad consciente o de la espiritualidad?

Las dos cosas juntas yo no concibo una espiritualidad fuera de la realidad que es la misma materia prima sobre la cual hay que actuar. Yo no puedo construir una espiritualidad, es decir un acercamiento a Díos, fuera de este mundo o que el mismo nos da y hacerlo semejante a él para transformarlo.

¿Cuales fueron los hechos más decisivos que lo empujaron a tomar la decisión de ser cura?

Es difícil para mí, ya que no la tome en un momento determinado donde me dije voy a ser cura sino que yo tenía certidumbre de que iba a ser cura, desde los 4 años (…) esta idea de ser sacerdote era como familiar para mí, no hay mayormente un contenido explicito de saber que significa esta cosa, pero hay una cosa cierta; Seguir y servir a Cristo. Yo quería servir ayudando a otros a seguirlo (…). Siempre tiene el mismo atractivo dar a conocer a Cristo y su reino, pero de una forma que se va aplicando mucho mas claramente a la realidad obrera a la cultura obrera, y en esta misma perspectiva descubrir el mundo obrero, anunciar la buena nueva de Cristo especialmente con la gente más pobre y voy descubriendo el movimiento obrero internacional, vi la unidad de clase y a la gente pobre que tiene una unión muy grande.

Qué hechos forman parte de su vida y al mismo tiempo de la memoria colectiva de Francia.

La guerra de Argelia porque me toca directamente. Yo estoy escapando por un mes a la movilización para salir a Argelia. Yo me ordeno el 18 de diciembre de 1955 y los contingentes que salieron, yo salí del regimiento en octubre del 53, en noviembre del 53, los que recién salieron están llamados a salir por varios meses a pelear en Argelia. Me escapo de la guerra y todas las cosas de la violación a los DD.HH, las votaciones trucadas donde hicieron participar al ejercito francés, pero no me escapo en el sentido de “yo no me meto en estas cosas” fueron experiencias que me tocó muchas veces después en Chile; los feligreses que salen golpeando la puerta cuando estoy predicando contra la tortura y la violación a los DD.HH (…). Recuerdo también haber sido muy impactado por la guerra del Golfo; cuando se produce una escasez de gas y también de parafina estuve descubriendo toda la implicación económica. Nunca se me había ocurrido que lo que sucedía en un país Árabe podía tener repercusión sobre lo que estaba viviendo Francia, uno va descubriendo estas cosas… También es importante en Francia el problema de la escuela, teníamos varios militantes y profesores que estaban trabajando en descubrir las relaciones entre la sociedad y la iglesia sin hacer que es un gran problema también en Chile un ej. concreto fue cuando el Obispo Carlos Oviedo cuando -yo estaba en Concepción- fue a visitar una escuela pública como si fuera ´Pedro por su casa´ a mí me escandalizaba porque en Francia el laicismo es muy fuerte y el respeto de nuestra vida es muy exigente, tenemos que hacer la diferencia entre una sociedad mucho, más relacionada con lo religioso. Eso me sirvió aquí en Chile para establecer las relaciones en la Victoria, el respeto por las organizaciones políticas, humanas, no confundir con la parroquia, respetar la diversidad y ser plural.

A usted se le identifica, no siendo, como cura obrero. Su aproximación, sin embargo genera una opinión más que valida con respecto a ese movimiento ¿De que manera éste adquiere fuerza y luego la pierde al punto de que los jovenes sacerdotes de hoy se sienten poco dispuesto a compartir desde dentro con los trabajadores obreros?

Creo que hubo un avance grande en los tiempos en que estaba en Francia y en los tiempos en que estaba en Chile, porque fue desarrollándose bastante a la vez de ir adquiriendo mucha más madurez, en el sentido de no tener un entusiasmo adolescente, sino que descubriendo una actitud más realista sobre las dificultades y sobre la situación. De a poco se mantiene una convicción, una necesidad de la presencia del sacerdocio en la realidad humana. De que para evangelizar hay que estar metido en la realidad humana no afuera. Eso como que se va estableciendo, pero es como la convicción para los más viejos, los más antiguos. A la mayoría le llego la jubilación. Actualmente el movimiento ha ido bajando mucho mas no en el sentido de los que hicieron esta opción sino la de los nuevos, jóvenes. Creo que muy pocos están. Nosotros en la perspectiva del Concilio, en los años 60 estamos como angustiados en la ausencia de los sacerdotes de la iglesia en el mudo laico, en el mundo obrero. El hecho de dedicarse a la sotana.

Yo estaba ansioso de tomar la sotana para demostrar que yo era sacerdote. Después descubrí que más bien eso era un obstáculo porque impedía entrar en la cultura de la gente, como que provocaba un a distancia. Me saque la sotana con el mismo entusiasmo con que me la puse, pero eso era la necesidad de estar compartiendo la realidad humana de la gente pobre. Eso parece que no es la importancia hoy para muchos colegas jóvenes. Si no más bien hay la necesidad pa´ ellos de hacerse reconocer socialmente como sacerdote más que compartir y sumergirse en la realidad de los hombres, esa es la dificultad más notoria con respecto a los sacerdotes obreros.

Cómo se va acercando a Latinoamérica y particularmente a Chile.

Bueno, a través del Movimiento Obrero descubro la realidad del tercer mundo. Primero pensando en África y luego la orientación hacia Latinoamérica mas por la coyuntura, se dio. Yo me ofrecí para salir a África a la ACO que tenía sede en Francia y me dijeron ´tenemos necesidad en África pero hay movimiento de varios países más. En América necesitamos asesores de base, de grupo, de equipos porque la JOC que se formo en Latinoamérica por los años 46-50 (estamos en los 60) esta empezando a tener su jocistas preocupados de un movimiento adulto. Entonces sería bueno que por tu experiencia de formar grupos nuevos fueras a Latinoamérica. Entonces había una cosa muy concreta se me ocurrió estudiar el castellano por método de asimilación, así por disco, mientras estaba calentando la tetera en la mañana, aprendía el idioma. Había empezado a aprender el castellano cuando me dicen hay una petición en Chile y otra en Brasil.

¿Cuando llega a Chile y donde?

Yo estoy destinado a Chile a Concepción, a la zona del carbón pero cuando llego me quedo dos meses en Santiago para aprender como un noviciado, empiezo en Quinta Normal, vivía en Lo Prado. Eso empezó a prolongarse y como a los seis meses fui a ver al vicario general. Le reclame que estaba destinado a Concepción y no pasaba nada. Me contesto que estaba contento conmigo, que quería que me quedara en Chile para hacer el trabajo del movimiento ahí. De hecho me había especializado en el método de revisión de vida, en la práctica, entonces le interesaba. Yo le dije que “Uds. me dijeron que yo venía a Concepción sino me voy yo pido irme a B. Aires donde un compañero me esta pidiendo hacer un equipo entre sacerdote obrero y asesor del MOAC”. Tuve que esperar el fin de año, y a principios del 65 me fui a Conce, yo vi la elección de Freí aquí en Santiago.

¿Como era Santiago, Chile. Padre, asumiendo un poco cual era la idea de Chile que tenía Ud.?

Había una profunda diferencia. Yo tratando de acordarme de las impresiones de la época. Recuerdo que me llamaba la atención las diferencias sociales, de barrios, entre un lugar y otro no solamente en la callampa sino entre las mismas realidades obreras, de poblaciones había mucha diferencia. La falta de equipamiento colectivo. Recuerdo el escándalo de la pasada de la línea del tren sin protección, sin separar, al medio de la población. El caso de Lota y de algunas de poblaciones de Santiago, después algunas situaciones de salud, de alcantarillado. Todas estas deficiencias de equipamiento urbano. Al mismo tiempo la capacidad de la gente de organizarse para mejorar esta situación colectivamente. La acentuación de esta situación de miserias, tal vez no era más grande de lo que imaginaba, pero no me extrañaba completamente porque era el mismo mundo obrero que había conocido en Francia, era la misma realidad obrera de explotación con el trabajo, por este lado yo no venia desconociendo la realidad, había elementos comunes, por ej. La explotación a los trabajadores, de injusticia laboral, porque en la realidad hay elementos profundos que son lo mismo, son la realidad de la explotación del trabajo humano.

  Cómo vivió el golpe militar del 11 de septiembre de 1973 en Chile. Cómo lo vivió en términos concretos, de vida.

Un dolor tremendo en el sentido de las oportunidades que se pierden para la liberación de los trabajadores. Pensaba en concreto en un militante de Huachipato del MOAC me había contado varias veces que había que elegir un supervisor, el jefe decía que no eran capaces de hacerlo, al final dijo que los trabajadores pongan un nombre y él ponía su candidato que resulto ser él mismo. El criterio de los trabajadores pudo integrar las necesidades técnicas de las necesidades del jefe. Eso demostraba la capacidad y la colaboración, participación de los trabajadores. También estaba pensando en estas religiosas de Coronel que me contaba de la escasez, de las colas y todo (…). Lo que más me impresiono en el momento del golpe, fue que esta oportunidad de avanzar con la gente más pobre se había perdido. Una cosa que parece que no he contado nunca es que me toco estando en Francia, unos días después del golpe, el 28 de septiembre el asesor de la Acción Católica Francesa me invito y me propuso hacer un movimiento de la JOC y del MOAC especializado para ir hablar con Pablo VI en Roma, “queremos llevarte con nosotros como testigo directo de lo que haz vivido”. En realidad no pudimos ver a Pablo VI y conversamos con el cardenal Benelli. En lo fundamental de los militantes cristianos obreros para decirle al papa era el silencio de la iglesia es un escándalo para los trabajadores de Francia porque no entienden cómo se puede dejar pasar una dictadura así. (…) Mi intervención en esa oportunidad fue la de señalar la realidad de la posibilidad que se había dado con la UP, posibilidad para anunciar un mundo diferente que se había perdido, de hecho fue lo que yo sentí más duro en el mismo momento del golpe, después sentí el dolor de estar fuera, de pensar que yo podía pasar como el capitán Araya de decirle a la gente que se embarcara en política, en el sindicato, especialmente un compadre mío de Coronel que estuvo uno, dos años en la cárcel por su compromiso con la clase obrera.

  Cuáles son los rostros más cercanos, más íntimos que lo acercan a la vivencia de la dictadura, como lo que constituye el desafió de lo humano en una situación que a ud. Lo escandaliza y le exige una opción clara y decidida y ética ante la violencia de Estado y la violencia de muerte institucionalizada que hubo en Chile. Bueno a pesar de que sea mucho más tarde no cabe duda que para mi, el rostro mas (largo silencio de emoción) la situación de André. Ese ha sido el golpe mayor, pero antes había tenido mas, que se yo. Una noche me llamaron de la Vicaria Sur, porque había una ratonera en el barrio de San Lucas, cerca de La Marina, yo estaba en La Victoria y había 7-8 niños que quedaban en la casa, todos los adultos habían sido detenidos y ahí había un tipo de investigaciones que estaba cuidando entre comillas a los niños y yo pregunté que estaba pasando ellos me preguntaron quíen era yo y les dije que era sacerdote. En la conversación con el detective me dijo que había sido seminarista y yo le pregunté ¿Ud. pensaba que algún día tendría que cuidar a un cura? Tratando de sacarle pica para obligarlo a reaccionar en conciencia también, llego el jefe de investigaciones y ordeno que me separaran de los niños. Me metieron en la pieza, estaba sentado en la cama y todos los niños aprovecharon el descuido de los detectives y se precipitaron a la cama y me rodearon, tenía mis guaguas al lado, en la espalda. Como que los niños eran el punto de apoyo de esta familia y ya no pudieron pedirme que me fuera, porque ya no les hicieron caso. La primera intención era echarme de la casa, pero no pudieron lógralo. Me dijeron que la mamá va a venir aquí solamente por un rato. Cuando vuelve la mamá yo le dije; Mire señora no me diga nada, dígame solamente si necesita algo de comida o de plata, pero no me diga nada. La señora no me dijo nada. Días después supe que la habían “aleccionado” y le había dicho que un tal por cual, que es cura está en tu casa y no tiene que estar ahí. La misión de ella era echarme de la casa. Pero como ella no dijo nada porque yo le dije que no dijera nada, no me dijo nada. Así que pude seguir yendo a la casa. Esta situación es típica de lo que estábamos viviendo en la época (…) en las reuniones estábamos rodeados de Dinas y CNIS, ví un sin número de gente detenida antes de pasar a La Victoria, que fue mucho mas publicitado.   ¿De que manera el mundo poblacional y popular hace sentido en Ud.? Eso habría que preguntarles a ellos, yo tenía la impresión de que sí que uno era como un apoyo, pero no sabría hasta donde, porque también había gente que me decía que por culpa mía estaba viviendo la represión.   ¿Qué significa la población La Victoria para ud. y acompañar y acompañase de las Hermanitas de Jesús, André? Con André llegamos los dos juntos, las Hermanitas de Jesús ya habían estado en La Victoria y yo las apoye mucho para que volvieran. Ellas fueron un apoyo muy importante, no hacían nada entre comillas, cuando me preguntaban qué hacían las hermanitas yo contestaba que no hacen nada, pero están presentes, acompañando a la gente. La Victoria es el lugar donde he tenido muchos amigos, de mucho sufrimiento, es el lugar de la muerte de André por supuest (…) el trabajo de un sacerdote, de una parroquia, es permitir esencialmente que la gente este junta.   Ud, alguna vez fue expulsado del país junto a dos sacerdotes franceses Fue en el `86 después del atentado contra Pinochet. A mí me querían expulsar después de la muerte de André, pero trataban que fuera la iglesia quien me expulsara, pero Fresno y el mismo Sodano me defendieron indirectamente. Así que les salió el tiro por la culata a los militares.   La iglesia chilena por un lado defendió los derechos de las personas como paralelamente, en los ochenta, se derechiza, haciendo cada vez una práctica de fe institucional ¿ud. comparte esa visión, siente que en esa época tenía más respaldo de lo que hoy tiene? Mira la lógica de la iglesia no es la misma que la lógica humana, porque trabaja el espíritu Santo en ella, aún cuando existen fuerzas conservadoras que quieren marcar el paso de la iglesia hay sorpresas, de repente hay un Juan XXIII que nos da esperanza. Por lo menos en la experiencia mía, yo he sido siempre un hombre de iglesia porque la iglesia también es un objeto de fe, creo en la iglesia porque tenemos que construir una comunidad de creyentes con la gente que somos, con lo pecadores que somos (…) Cuando por primera vez me detuvieron, cuando volví en marzo del 84 de Francia a los tres días estaba detenido y el Arzobispo había tomado la decisión de suspender a Rafael Maroto como 15 días antes y tenía el Arzobispo (…). Yo volví y a los cinco días estaba detenido, el arzobispo exigió mi liberación inmediata, él se puso firme. Llego el coronel que me llevo a casa del Arzobispo y él le dijo que hay toque de queda ¿como lo hacemos para llevarlo a La Victoria? Porque no lo lleva Ud. a la Victoria. Eso era la ingenuidad de Fresno, para él era natural. Él tenía confianza en mi, yo volví a La Victoria. Esa actitud de confianza, es saber que yo no actuaba con motivo político sino lo justificaba un motivo de fe.   Padre, y los movimientos que aparecieron bajo la dictadura, pensando en la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y en el Movimiento Contra La Tortura Sebastián Acevedo, así como sucede en la vida en los momentos más siniestros, más oscuros, en cuanto a los golpes que el ser humano se auto construye y le ofrece, también surgen gestos de amor como el que Ud. recordaba en La Victoria ¿cual es su participación o complicidad y cual es el valor evangélico que esos grupos tuvieron? Bueno, lo de los AFDD yo lo he dicho, yo participe de la huelga de hambre del 78 (el 23 de mayo de ese año fueron varios grupos 4 o 5 en diferentes zonas pastorales y Mariano estuvo en el de la parroquia Cristo Obrero) cuando hubo unas publicaciones de periódicos en Argentina que aparecían que los de la UP se amaban como ratones, este cuento que inventaron y que lanzo a los AFDD a la palestra. Yo he dicho que este grupo por su reivindicación no violenta ha permitido la liberación de Chile, en forma más concreta antes de empezar la protesta, no recuerdo quién fue, parece que un dirigente sindical, diciéndome que “estas mujeres me están desafiando porque ellas han sido capaces de hacer cosas que nosotros no hemos sido” Fueron capaces de levantar la conciencia de la gente y un camino, yo siempre he considerado que las AFDD han sido clave para el despertar de Chile, después eso uno lo va retomando en la liturgia, en la misa y su relación con la fe, aun cuando hay gente que no es cristiana dentro de ella pero lo son mucho mas de los que creen…una vez una familia de DD dieron un testimonio de capacidad de perdón extraordinaria a la vez que exigiendo justicia. Lo de Sebastián Acevedo yo no he participado, en verdad, tuve miedo de participar, pero pensando yo soy extranjero y yo me sentía muy limitado, sentía que algunas cosas podía arriesgar y en otras me sentía mucho más débil. Yo estaba deacuerdo, pero tenía miedo de que me agarraran y no podía justificar porque estaba. Lo que hacía en La Victoria, yo estaba en mi terreno. Otra vez estaba en el parque Ohiggins para un primero de mayo y no encontraba entre medio de los pacos y de la gente, estaba arriba de la estación del metro para calmar a la gente, estaba Mariano Puga y Alejandro Hales conversamos con un oficial y nos dijo que se iba a terminar esto, y no lo cumplieron, como siempre. Yo me metí y tuve muchas dificultades para terminar con el asunto porque no estaba en mi terreno y la gente no me conocía. Yo tome conciencia de no estar en mi salsa, entonces encontré que no era para mí, admirando y felicitando lo que ellos hacían pero no me sentía capaz de hacerlo.   Cómo fue el exilio, hacia 1986, cuando lo expulsan cual es el sentimiento que lo inunda. Del 86 al 90. Tuve el mismo sentimiento del momento del golpe de una experiencia frustrada, algo que se termina de repente y algo que le da sentido a la vida. El segundo sentimiento es el de agradecer a Dios, porque yo después de volver los primeros días del 74, decía si yo me quedo un par de años estoy recontento, y pasaron trece años.  

Otros Temas

¿El siglo XX, el de las catástrofes?

Yo no sé si el siglo XX fue el de las catástrofes, en cuanto a las causas no se si fue mayor ayer o hoy. Hay que vivir el tiempo de hoy, hay que ver los medios que la construyen. El tiempo es diferente y el desafío es el mismo de siempre … cómo humanizar esto. Esto se puede hacer y lo tenemos que hacer porque los medios tienden a materializar. Tenemos que ser capaces de hacer renacer el poder humano, el poder del amor.

¿La fe es política? Pio XII decía La política es la expresión de una mayor caridad. La fe es amor, la fe en Dios me precisa, me da los motivos y fuerzas para amar. El amor tiene la opción de modelar la vida humana en función del bien humano. Como la siembra que significa una organización política que me permite organizar mejor la opción de los humanos. Negar la aplicación de la fe es pretender que la política puede hacerse sin la fe.

Ricos y pobres

el pobre no puede caminar al lado del rico porque se lo come…¨ el camino es que los trabajadores se fortalezcan como hermanos. En la medida en que estamos fuertes, los pobres, los trabajadores, podemos hablar sin que el patron nos destruya. El amor a los más pobres no se educa en la gratuidad, sino en el amor universal.

Entre la gente del barrio alto es común arreglar conflictos en comida y celebrando, jamás en la clase obrera sería posible arreglar un conflicto o un acuerdo salvo que fuera el final. La condición es que los trabajadores estén juntos.

La nacionalización por gracia

La comisión mixta resolvió dármela, con la sorpresa de que Sergio Fernández. Para muchos era que yo era un factor de división, otros pensaban que yo podía ser un factor de reconciliación. Tengo que reconocer que lo halaga el serlo en forma oficial. Yo dije siempre que no siento merecerlo porque yo me sentía diferente por ejemplo por el idioma a no ser por la memoria acústica, la sensibilidad a las reacciones, uno e más racional menos sentimental, cuando a uno le toca vivir ciertos acontecimientos uno se siente más semejante.

Personajes

A Clotario Blest lo veía como un anticipador de los que teníamos que hacer en la iglesia. La participación entre la iglesia y el movimiento obrero.

Yo tuve mas relación con Fresno que con Silva Henríquez, con respecto al clero chileno trataba de no tener prejuicios, el desafío era conocerlos y ayudarlo a caminar. Pero cuando llegue había parte del clero joven-cristianos progresistas. Me encandile con su fuerza y sus cosas nuevas, ahora sí, sin la base suficiente (en general) pero con ciertas excepciones como Mariano Puga, Ronaldo Muñoz, Alfonso Baeza, después nos quedamos la minoría. Teníamos conciencia de pertenecer a una iglesia más tradicional pero pedíamos hacer la relación entre lo viejo y lo nuevo.

Andre: siento el dolor de lo que paso, mas que el dolor una inmensa esperanza, la imagen que quedo de él por la gente que lo recuerda. En el 94 vino su familia, volvieron ahora y se volvieron aún más extrañados, el recuerdo no solo se ha afirmado sino que ha aumentado. (…). Sin duda es el sacerdote con más honda evangélica, su capacidad de observación, su visión pastoral, del método, del valor de los movimientos especiales, fue una colaboración rica entre nosotros. Sobre todo su sencillez y el impacto que causo con la gente. El tenía como un plan apostólico. El primer año observar, el segundo año participar en el MOAC, pero de inmediato capto el tema de la droga, para la cual necesitamos una disponibilidad de tiempo, de atención en cualquier momento, decidió así. Empezó con una pastoral juvenil, les preguntaba a ellos qué hacen Uds. cuando se encuentran con drogados y ellos contestan “Cambiamos de vereda”. Bueno, ahora cuando los vean, no se cambian de vereda, los saludan y después empiezan el dialogo. Por ejemplo el “Topo Gigio”, un joven drogadicto que dijo en un documental de Claudio “yo lo quería y el me quería” aplico el método de seguimiento personal, acciones concretas.

Actualidad

Hoy me siento mas reconocido, no despierto las sospechas de la dictadura y en el mundo eclesiástico me siento mas aceptado.