por Hernán Frigolet. Integrante del Grupo Nueva Economía e investigador del barómetro de Equidad.

El INE ha publicado los indicadores sectoriales referidos al mes de septiembre. La crisis irrumpe de golpe: la producción manufacturera cae 5,6%, y la mayor parte de sus ramas productivas muestran caídas importantes. Los indicadores de venta del comercio se moderan súbitamente, y de crecer a dos dígitos pasan a un 6,8%, con un consumo durable que presenta caídas por primera vez en el año. La construcción también se contrae en el mes, y la tendencia de mediano plazo presenta una declinación importante. La demanda interna se frena al inicio del último tercio del año. La minería presenta una modesta expansión de 2,3%, sostenida por el cobre que crece 4,3% en contraste con las exageradas tasas previas debido a las paralizaciones del año pasado, pero el efecto se ha desvanecido. El IMACEC debiera marcar una desaceleración importante, y es probable que su variación esté en el rango de 4 a 5%. En el ámbito laboral la desaceleración se viene percibiendo desde hace más de un trimestre ya que no se ha observado creación de empleo, y las remuneraciones reales sólo reflejaban el rezago inflacionario del primer semestre. La demanda interna inicia su ciclo de desaceleración, y probablemente se mantenga más bien estacionaria pues se ha alcanzado elevados niveles de gasto per cápita en materia de durables y consumo habitual en general.