Según la encuesta entregada por los investigadores de GFK Adimarc a la Sociedad Chilena de Derechos de Autor (SCD), el 90, 5 por ciento de los chilenos quiere escuchar más música nacional en las emisoras del país. Esto luego de realizar una amplia encuesta a 1.009 personas, residentes en las principales ciudades de Chile. La entrega de los resultados contó con la presencia del sociólogo Alberto Mayol.

Texto y Fotografía Patricia Matus de la Parra

Los representantes de la SCD, junto al sociólogo Alberto Mayol abrieron la discusión sobre la realidad actual de la música chilena en nuestro país. El estudio realizado de manera exhaustiva por GFK Adimarck tuvo una muestra de 1009 personas, hombres y mujeres, de 18 años y más, residentes en la ciudad de Santiago y las principales ciudades del Norte, Centro, y Sur de Chile.

Alejandro Guarello, Presidente de la SCD destacó que la realización de este estudio forma parte de “un proceso que busca conocer cuáles son las preferencias de los chilenos respecto a la música que se genera en nuestro territorio, y además crear sólidas bases para que se consolide el proyecto de Ley que busca que las radios programen un 20% de música chilena, equiparando esta realidad con lo que ocurre en otros países, en donde existen leyes de este tipo” .

A esta afirmación se suma un dato importante entregado por la misma encuesta, el 81% de los encuestados señaló estar de acuerdo con la medida que generaría una mayor presencia de música chilena en las radios.

En un análisis más acabado, el sociólogo Alberto Mayol profundizó en la relevancia de entender los procesos sociales detrás de el posicionamiento de la música chilena en el contexto actual de nuestro país y de como las practicas se vuelven fundamentales para que los chilenos se apropien de este aspecto cultural ,“(…) a uno le enseñan primero a rezar, después a creer en dios. Primero la conducta, después el valor. El movimiento estudiantil realizó primero la marcha luego la valorización. Hay que lograrlo, incluso si no tiene sentido y parece carente de toda profundidad filosófica. La música chilena pasa por esta ironia, su mejor momento de productividad, pero un conjunto de absurdos. La discusión de la Ley del 20 por ciento, muchas radios dicen que no pueden, que no tienen el perfil (…) Toda la música que hay en Chile hay artistas que la interpretan. Por eso tenemos que pensar como producir la práctica, como otorgamos poder a esta actividad”.