TransantiagoEl 10 de febrero de 2007, Santiago fue invadido por la promesa de modernización de transporte público heredada del gobierno de Ricardo Lagos. Desde entonces, los usuarios de Transantiago han sufrido una docena de alzas de tarifa y las inclemencias de un servicio que aún no satisface por completo.

El valor del transporte público tiene un impacto directo en los presupuesto de las familias de bajos ingresos, quienes son sus principales usuarios. En la actualidad, el costo de movilización es un segmento que acapara un gran porcentaje del presupuesto de un grupo familiar sujeto al sueldo mínimo, de 210 mil pesos brutos.

Según un estudio de los académicos Oscar Figueroa y Karen Pape, del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Universidad Católica, en una familia del primer decil, conformada por un padre trabajador, dos estudiantes y una madre dueña de casa, se realiza un promedio de 150 viajes al mes. De esta manera, el transporte implicaría un 89% del presupuesto familiar.

“Puede parecer algo residual, pero para alguien con sueldo mínimo, esto equivale a una hora más de trabajo mensual para poder costear el alza”.

Pero, ¿cuál es el impacto inmediato de un alza de $10 pesos en el pasaje? Así lo explica Marco Kremerman, economista y director de Fundación Sol: “Si tú consideras este aumento de 10 pesos por pasaje, puedes calcular que una persona que viaja al trabajo y de vuelta a su casa gastará, a lo menos, 20 pesos diarios más. En ese sentido, si en una familia hay dos personas que deben usar el transporte público, estaríamos hablando de 40 pesos diarios, igual a $1200 al mes. Puede parecer algo residual, pero para alguien con sueldo mínimo, esto equivale a una hora más de trabajo mensual para poder costear el alza”.

En octubre de este año, el panel de expertos encargado de analizar el aumento de tarifas del transporte público aseguró que no se experimentarían nuevas alzas durante el 2013. Desde este domingo, en tanto, el valor de un pasaje de Transantiago alcanzará los 600 pesos, mientras que el costo del metro en horario punta será de $680. Adultos mayores y estudiantes deberán cancelar 200 pesos por su pasaje.

 

Tarifas pueden abarcar un 30% del sueldo

Sergio Jara Díaz, doctor en Economía de Transportes e ingeniero de la Universidad de Chile, cuestiona la existencia del panel de expertos que decide respecto al alza en las tarifas del transporte público. “Se hace referencia a un panel de expertos que lo hace es básicamente nada. Hay costos que se estiman de manera objetiva sobre variables básicas, no se puede manipular ni hay mucho que pensar al respecto”, aseguró.

El especialista reconoció que en los cálculos realizados por el equipo de profesionales a cargo “no hay una consideración de la situación de ingreso de la mayoría de la población”.

“Para una parte importante de la población, las tarifas significan un 30% de su sueldo”.

En Chile, la relación respecto al uso del transporte público está fuertemente vinculada a los sectores de menores ingresos, que no tienen posibilidad de adquirir automóviles de uso particular. De esta manera, los principales usuarios del transporte público son precisamente aquellas personas que ven mayormente afectado su bolsillo tras el incremento en las tarifas. “Para una parte importante de la población, las tarifas significan un 30% de su sueldo”, confirmó Jara.

Según el ingeniero, el valor del transporte público capitalino se compara a los estándares europeos, aunque “la calidad del servicio está muy lejos aún de esos ejemplos”.

 

Transporte en Santiago, de los más caros del mundo

A lo largo de los últimos años, la locomoción colectiva de Santiago alcanzó a posicionarse entre las más costosas de América Latina y el mundo. Mientras en Buenos Aires y La paz, la tarifa rodea los $200, ciudades como Lima y Montevideo no superan los 500 pesos.

El caso chileno sólo es comparable en la región al de Sao Paulo, donde el costo de la movilización pública es cercano a los mil pesos chilenos. Sin embargo, en Brasil, existe un subsidio que otorga ayuda a aquellos trabajadores que gasten más del 6% de su sueldo en transporte.

Los altos costos de movilización en la capital, asegura el economista Marco Kremerman, no tienen relación con los ingresos obtenidos. “En general, este país mantiene un costo de vida altísimo en relación a los sueldos de la mayor parte de gran parte de la población, que están por debajo de los 250 mil pesos promedio”, explicó.

Kremerman manifestó que, si se considera que en 6 años de implementación de Transantiago la tarifa alcanzó los 600 pesos y más en el caso del metro, “esto habla de un aumento de más del 50 por ciento y de ninguna manera los salarios han aumentado en un 50 por ciento en el mismo período de tiempo”.

 

La indignación de los usuarios y la persecución a los evasores

EvasiónTransantiago se ha posicionado como uno de los grandes dolores de cabeza para los santiaguinos y las autoridades que han debido resolver la problemática de la evasión.

Andy Zepeda es usuario del transporte público de Santiago y asegura que el incremento en las tarifas es excesivo. Sobre todo, explica, “considerando la cuestionable calidad del servicio y los niveles de ingresos que maneja el promedio de la gente que lo utiliza. Porque claro, en Inglaterra pagas 1000 o 1500 dependiendo del medio de pago, pero eso no es mucho comparado con los niveles de ingresos que maneja la gente”.

Para Zepeda, gastar cerca de 1200 ó 1400 pesos diarios para ir a trabajar es “un abuso”.

“En lo personal ese abuso igual duele, porque tengo que destinar cerca de 40 lucas al mes -a veces más- en ir hasta el lugar donde voy a ganar esas mismas 40 lucas. Trabajo haciendo clases en distintos lugares de Santiago, entonces muchas veces tengo que pagar más de dos pasajes diarios. Es casi como trabajar para poder ir a trabajar”, señaló.

Para él y para millones de usuarios, la experiencia tras el uso de locomoción colectiva implica un problema económico que, acompañado de las deficiencias del servicio, ha generado un problema profundo para el Estado y las empresas vinculadas, reportando millonarias pérdidas.

Ante la problemática, las autoridades y el mundo privado han respondido gestionando una campaña de persecución hacia los evasores. Así, la iniciativa liderada por el Grupo ALTO y Alsacia Express, implementada en junio de este año, ya ha multado a más de 7 mil evasores y gestionado más de 520 órdenes de reclusión.

La campaña informativa, desplegada al interior y exterior de los buses, exhibe fotografías de usuarios ficticios que no habrían pagado su pasaje, acompañado de la leyenda “El próximo podrías ser tú”. Además, han invitado a los usuarios a entregar información de casos específicos o sectores de alta evasión a través de la cuenta de twitter @AltoALaEvasion, donde incluso se han compartido fotografías de pasajeros que denuncian voluntariamente a quienes no han pagado su pasaje.