No, no se trata de abstinencia, sino todo lo contrario. La meta es empoderarse del cuerpo. Así al menos lo plantean las chicas que se han atrevido a dejar de lado los métodos de anticoncepción oral con hormonas artificiales. Una tendencia quizás más asociada con los sectores religiosos que promueven esta planificación por sobre el resto, pero no por ello exclusivas de las perspectivas morales eclesiásticas.

anticoncepción naturalEl secreto, explican, está en conocer el ciclo menstrual de cada una. A eso se le puede sumar el método de la temperatura basal, el análisis del moco cervical, además de la auto observación del cuello uterino. Información de todos estos tips abunda en internet, es cosa de googlear.

Ciertamente, en todo esto tener una pareja que coopere y esté dispuesta a aprender juntos cómo vivir una sexualidad más sana, es fundamental. Porque después de todo, los hombres no tenemos que alterar nuestro organismo para no ser padres, pero eso no quita que podamos ayudar.

Pero, ¿por qué evitar tomar una simple pastilla al día y así olvidarse de las mamaderas y los pañales? Porque como todo fármaco, los anticonceptivos orales tienen riesgos para la salud de las mujeres y muchas veces éstos no son debidamente informados por los ginecólogos.

Cuatro días en coma por una trombosis

Le pasó a Fabiola Henríquez, que en febrero pasado sufrió una trombosis venosa cerebral,  que le afectó ampliamente la irrigación sanguínea en el cerebro, y la mantuvo con estado de coma durante 4 días. ¿Por qué las pastillas anticonceptivas le provocaron este peligroso accidente? “Después de 8 meses de lo sucedido me hicieron une examen genético que arrojó que yo era incompatible con los anticonceptivos, porque me descubrieron una deficiencia de la proteína S, que es una de las encargadas de matar los trombocitos que andan dando vuelta en la sangre”, explica.

El caso de Fabiola refleja a muchas otras mujeres que pocas veces se enteran antes de que su organismo no soporta adecuadamente las hormonas artificiales, sino hasta el peligroso momento de vivir un episodio que perfectamente les puede costar la vida.  “Las personas que tenemos un perfil sanguíneo de este tipo no debemos exponernos al consumo de hormonas químicas, y el problema es que este tipo de anticonceptivos te los dan sin exámenes previos para saber si efectivamente tu organismo es compatible o no con una dosis diaria de hormonas orales”, asegura.

Henríquez tomo por años anticonceptivos pero cuando cambió a una marca en específico, no pasaron más de ocho meses hasta que terminó hospitalizada en la Clínica Santa María.

“La trombosis que me dio fue súper grande, tenía casi todas las venas del cerebro tapadas y lo que ocurrió fue que de los 4 días que estuve en coma, me operaron dos veces por angioplastia, y con ninguna hubo resultados exitosos, porque los coágulos no se disolvían del todo. En algún momento incluso tuve un derrame. Esto se regularizó después de una droga que me pusieron, que es como una soda caústica, por así decirlo, y que sólo se puede usar una vez y en una dosis muy exacta. Y con eso finalmente destaparon mis venas y se empezaron a disolver los coágulos”, cuenta del difícil momento que vivió.

A-VAhora, Fabiola dice estar contenta con el método natural, pues le permitió conocer más su propio cuerpo. “Hay un cambio rotundo en la sexualidad porque de ahí en adelante, después del accidente, tengo la sana obligación –la palabra suena un poco fuerte- pero te tienes que empoderar sí o sí de tu cuerpo. Por mi parte, me he sincronizado con mis ciclos mensuales, y ni siquiera mi método es el condón 100%, lo utilizo sólo a veces. Y estoy aprendiendo a organizarme conmigo misma. Simplemente se aprende a descubrir los días de ovulación, algo básico que le pasa a cualquier cuerpo femenino que no está sometido a una intervención química de por medio”, explica.

Herníquez destaca que haber estado en pareja fue fundamental en este proceso. “Se ha hecho más amable porque tengo una pareja estable y se transforma en un proceso de a dos. Este accidente me pilló en pareja, y tuve tal vez la fortuna de no vivirlo sola”, reflexiona.

“Después del accidente soy enfática en compartir mi experiencia, partiendo de la base que no todas podemos tomar anticonceptivos químicos orales, que es lo que no nos advierten lamentablemente los ginecólogos cuando nos acercamos voluntariamente a pedir anticoncepción. (…) No existe el protocolo de parte de los doctores de examinar primero a las pacientes para saber si te pueden producir daño”, finaliza Fabiola.

Ginecólogos ponen paños fríos

Ramiro Molina2Para el doctor Ramiro Molina, reconocido gineco-obstetra, el método natural no es comparable con la medicación en términos de efectividad, y asume que la ayuda de la pareja es fundamental. “En las parejas que ya están constituidas, y que tienen ciertos principios filosóficos o religiosos, para ellos, el método es excelente, porque obviamente mientras no se tenga relaciones sexuales, obviamente no hay embarazo. Pero para los jóvenes, o quienes no tienen pareja estable, el método natural no anda bien”, señala el académico fundador Centro de Medicina Reproductiva y Desarrollo Integral del Adolescente (CEMERA).

Molina asegura que los riesgos de que se provoque una trombosis por el uso de pastillas anticonceptivas no son mayores al riesgo que vive una mujer estando embarazada. “Es obvio que los riesgos de usar anticonceptivos orales conllevan una posibilidad de tromboembolismo, pero un embarazo tiene muchas más frecuencia y mayor tasa de tromboembolismo que una persona que usa un método anticonceptivo hormonal oral”, cometa el doctor Molina.

El académico descarta que otros de los efectos secundarios como el aumento de peso tengan relación directa con el consumo de hormonas. “Eso tiene que ver más bien con el proceso metabólico de la mujer. El aumento de peso no se relaciona con el anticonceptivo sino con el proceso equilibrado de alimentación y de ejercicio”, dictamina. Así también, no le otorga responsabilidad a los anticonceptivos orales en la disminución del deseo sexual. “No tiene relación directa, y tiene que ver con una respuesta psicológica al equilibrio en la relación de pareja. No hay estudios que comparen el escenario entre los anticonceptivos orales y el método natural, es difícil hacerlo y no están publicados”, asegura.

Molina asegura que dentro de los aspectos positivos de los anticonceptivos hormonales está que disminuye la tasa de cáncer de ovarios, endometrio, y colon, además de bajar los índices de embarazos ectópicos, y otra serie de complicaciones importantes en la salud de las mujeres. “Esto lo plantean principalmente personas que tienen una convicción religiosa, y esto no es recomendable para los jóvenes porque es indispensable que el método natural se use sólo en pareja”, analiza.