1453240_1379369148982790_1327167484_nDurante el domingo, periodistas, candidatos y diversas voces del mundo social mostraron su preocupación ante la baja participación electoral y reflexionaron sobre el desinterés de la ciudadanía por la política. Meditaciones que, para los apoderados, vecinos y diversas organizaciones sociales reunidas en torno a la Escuela República Dominica y la ocupación del ex Liceo Metropolitano de Adultos, evocan un doble discurso.

En el establecimiento ubicado en Barrio Matta Sur, el desalojo ocurrió la madrugada del sábado. Pese a que el recinto se encontraba abandonado y los vecinos habían alertado de su peligrosidad, la alcaldesa Carolina Tohá se negó a comenzar un diálogo con las organizaciones que participaron de la ocupación y ordenó a la fuerza policial realizar el desalojo.

Las organizaciones, reunidas en el movimiento “RecuperAcción Comunitaria”, se encontraban trabajando en la limpieza del ex liceo para comenzar a realizar los diversos proyectos construidos en comunidad.

“En el caso nuestro es la respuesta frente al abandono de un edificio que incluso tiene características patrimoniales y que estaba siendo prácticamente desmantelado”, explicó Marcelo Reyes, uno de los voceros de la iniciativa.

Durante esta madrugada, en tanto, una experiencia similar vivieron los apoderados y estudiantes de la Escuela República Dominicana, que se encontraba bajo control comunitario desde hace casi un año. El establecimiento, de amplia trayectoria en La Florida, fue ocupado luego de que el municipio anunciara su cierre.

Pese a la negativa de Rodolfo Carter, alcalde de la comuna, los apoderados insistieron en la realización de clases y creación de un proyecto educativo que estaba siendo discutido con los concejales. Sin embargo, en pleno proceso de diálogo, las fuerzas policiales llegaron hasta el establecimiento a terminar con el sueño de la autogestión. El saldo de la disputa dio como resultado cinco personas detenidas, entre ellas, un menor de 12 años.

 

Dos coaliciones, la misma respuestaRecuperacción

Además de compartir las mismas aspiraciones de organización y participación comunitaria, las organizaciones, apoderados y vecinos que participaron de la ocupación del colegio República Dominicana y el ex Liceo Metropolitano de Adultos tienen en común el haber recibido la misma respuesta a sus demandas, pero de parte de alcaldes apoyados por distintas alianzas políticas.

“Nos parece preocupante que dos alcaldes, de la Concertación y de la Derecha, tengan la misma actitud de desarticular estas experiencias de control comunitario sobre la educación. Esta es una respuesta de los sectores populares frente a la inoperancia y a la catástrofe de la política educativa”, declaró Reyes.

Según el vocero, el municipio de Santiago, liderado por Tohá, nunca les planteó posibilidad alguna de diálogo. Además, se les aseguró que no procedería el desalojo: “horas después nos avisan por teléfono que sí. Es complicado dialogar cuando hay una autoridad que nos tiene temor, algo que pudimos ver claramente el día de las elecciones, cuando fuimos a enfrentar a Tohá”.

Eric Silva, en tanto, es profesor del proyecto educativo del establecimiento ubicado en La Florida, y aseguró que éste incluso contaba con el apoyo de la decana de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, que escribió una carta para mostrar la voluntad de discutir la iniciativa en alguna instancia oficial.

La propuesta fue discutida sin mucho entusiasmo en un concejo municipal, donde también se revisó la iniciativa vinculada a los hermanos Coulon, del grupo Inti Illimani, que cuenta con el apoyo de la autoridad local y comenzaría a funcionar en marzo, según el jefe de gabinete de la Municipalidad.

Sin embargo, las discusiones comenzaron a acalorarse y, en medio del debate, el concejal RN Orlando Vidal, encargado de la comisión de educación, los amenazó con el desalojo.

“Teníamos lista la propuesta y de hecho la ingresamos igual hoy en la mañana, pero anoche, a pesar de que se había acordado el diálogo, la municipalidad realiza el desalojo, sin ninguna explicación”, contó Silva.

Los miembros del proyecto aseguran que el proceso pedagógico con los niños del establecimiento aún no termina y que, de hecho, cinco estudiantes rendirán sus exámenes libres por estos días.

 

AutogestiónEl peligro de la autogestión

Convencidos de la importancia de sus iniciativas para el futuro de la educación en Chile, los involucrados en ambos proyectos acusan doble estándar por parte del poder político tradicional. Especialmente cuando éstos reclaman por la falta de participación política de la sociedad chilena.

La vocera de la Asamblea de Estudiantes Secundarios (Aces), Isabel Salgado, recordó que, para las elecciones de primera vuelta, la organización estudiantil levantó un lema que rezaba “están desalojando nuestra democracia”, una crítica que recobra más sentido que nunca ante este tipo de decisiones del poder local.

“Eso está ocurriendo aquí, la única democracia que ellos ven posible es aquella que ocurre una vez cada cuatro años y ahí nos llaman a participar. Pero cuando hay participación de la comunidad, les asusta y empiezan a desarticularnos”, señaló.

Los voceros de las iniciativas aseguraron que la clase política no está acostumbrada a que la ciudadanía actúe de forma directa y empoderada, específicamente sobre espacios claves como las escuelas. La autogestión de comunidades organizadas, demandantes y propositivas parece ser una molestia para el mundo político, más allá de los colores de sus partidos.

Según Reyes, desde el 2011, “toda la clase política ha dicho que necesitan participación, eso es lo más extraño. Sobre todo esta alcaldesa –Carolina Tohá-, ella vocifera una postura progresista, de estar a favor de la participación, su campaña tuvo ese eje y pasa esto. Al final uno dice éstos son discursos de campaña, para mostrar una imagen acorde a las sensibilidades del momento, pero siempre con el cálculo electoral de por medio”.

“La demanda de gratuidad y calidad es un maniquí, un gran monstruo que están creando para a atraer hacia sí a los movimientos sociales”.

La extensa discusión que han dado las autoridades respecto a las demandas de la educación también despierta las dudas de los vecinos, estudiantes y comunidades organizadas. Especialmente, cuando los intentos de desarticulación provienen de los sectores progresistas, cuya presidenta electa, en el caso de la Nueva Mayoría, ha convertido a este en su tema central de gobierno.

El vocero de la escuela República Dominicana aseguró que “la demanda de gratuidad y calidad es un maniquí, un gran monstruo que están creando para a atraer hacia sí a los movimientos sociales. Lo que tenemos que hacer es replicar este tipo de iniciativas que buscan darle contenido a la demanda de calidad”.

Por ahora, ambos proyectos seguirán siendo defendidos y trabajados desde la trinchera, invirtiendo en la organización popular las nuevas y únicas esperanzas políticas: “ahora no podemos hacer clases porque Tohá nos cerró el acceso, pero se tendrán que hacer afuera, en la calle o en alguna sede cercana. Vamos a seguir, esa fue la decisión de la asamblea”, añadió Reyes.