A las 00:00 horas del 1 de enero de 2014, con una nueva formación tras la salida de Ángel Parra, Los Tres lanzaron su última producción: “Hey, hey, hey”. El video, que ya supera las 50 mil visitas en Youtube, no tardó en ser objeto de cuestionamientos ¿La razón? Termina con tres mujeres asesinadas.

“Condenable nuevo video de Los Tres. Naturaliza la violencia y el femicidio como forma de resolver conflictos. Chile no necesita esto!”. Este fue el tweet que posteó la Ministra del Servicio Nacional de la Mujer, Loreto Seguel, que desató un prologando intercambio de opiniones entre quienes defendieron la libertad de expresión de los artistas y aquellos que repudiaban de igual manera las escenas de ensañamiento.

Sin embargo, no fue la única personalidad del mundo político que condenó el trabajo audiovisual de la banda nacional. Yolanda Pizarro, miembro del comando de Michelle Bachelet, fue igual de enfática: “mi repudio total al video de Los Tres. Cero comprensión de la realidad que vivimos las mujeres!! De Henríquez lo esperaba, de Quercia no!!!”.

“Esta explicitación de la violencia contenida en el amor romántico permite elaborar  un posicionamiento crítico en relación no sólo de la violencia, sino que por sobre todo a las retóricas del amor, las que, sin embargo, buscamos y deseamos sin reparar en el hecho que son éstas las que animan la fantasmática de la misoginia de la apropiación total del cuerpo de las mujeres. Este posicionamiento crítico es sólo posible en la medida que se vuelve completamente visible aquello que constituye la violencia: el amor”.

La disyuntiva arroja argumentos válidos desde ambos puntos de vista. En primer lugar, el valor de la libertad que tiene el artista para crear, en tanto restringir sus formas de expresión daría pie para, en un futuro, limitar temáticas y las opciones estéticas. Por otra parte, tanto en Chile como a nivel mundial, existe una tensión entre la libertad de expresión en sistemas democráticos. Por lo tanto, se ponen límites.

Algunas sociedades consideran que existen tipos de mensajes que no se pueden difundir porque son atentatorios contra la dignidad de las personas. El ejemplo más ilustrativo en nuestro país está ligado a la Ley Antidiscriminación, donde luego de un largo debate en la esfera pública, se veló por el respeto a la diversidad, a pesar de que algunos personeros de la UDI reclamaran la posible transgresión de la libertad de expresión.

En entrevista con ADN Radio Chile, Maria Luisa Mayol, una de las actrices que participa de la filmación, atribuyó la reacción de la ministra a un mal entendido: “Es lamentable, porque hasta antes que la ministra escribiera el Twitter , los comentarios eran millones y todos en muy buena onda. El video fue percibido por la gente como debía ser”.

Y es que Boris Quercia, a través de mismo medio, fue enérgico en plantear su punto de vista, empeñándose en dilucidar la verdadera intencionalidad del trabajo, así como su mensaje respecto a la temática en cuestión: “lo que busca el video es denunciar el modo de pensar básico y criminal de un celópata. Es ofensivo que crean que uno apoya eso”.

Captura de pantalla 2014-01-03 a las 16.52.44Marcela Ríos, coordinadora del PNUD especializada en Género y Ciencias Políticas, fue una de las más críticas respecto al contenido de la grabación. “Boris argumentaba ayer que era una intención totalmente distinta a la que yo por lo menos vi en el video y que el mensaje era otro. Lamentablemente  el mensaje que ellos dicen querían transmitir, por lo menos, no se entiende. Por lo tanto, independientemente de las intenciones, es contradictorio con el mensaje que se supone se quería plantear”, declaró Ríos.

¿Son estas reproducciones culturales naturalizadoras de la violencia? Según el parecer de Ríos, estas imágenes hacen ver “como si estas acciones fueran parte de la cotidianidad, o una faceta más de las relaciones de pareja”.

“Lo que se está diciendo es que en la medida que se naturaliza la violencia a través de los medios, esto solo contribuye a reproducir en el imaginario de las personas que esto es normal”, agregó.

La filósofa Alejandra Castillo, una de las voces más reconocidas del feminismo chileno, analizó la situación desde un enfoque que anteriormente no se había mencionado, y se pregunta: ” ¿En qué sentido esta cita explícita a Hey Joe de J. Hendrix en la canción “Hey, Hey, Hey” de Los Tres anima, una vez más, la fantasía ideológica del patriarcado, ésta es, la del amor romántico?”

En ambos “Hey” lo que se puede ver es violencia hacia las mujeres desde la narración del discurso amoroso, sin embargo, para Castillo, “el ejercicio de la cita paródica, gesto que es posible intuir en la canción de Los Tres, desestabiliza sentidos, abre preguntas”.

“En este sentido, esta explicitación de la violencia contenida en el amor romántico permite elaborar  un posicionamiento crítico en relación no sólo de la violencia (la que rápidamente todos estaríamos dispuestos a condenar) sino que por sobre todo a las retóricas del amor, las que, sin embargo, buscamos y deseamos sin reparar en el hecho que son éstas las que animan la fantasmática de la misoginia de la apropiación total del cuerpo de las mujeres. Este posicionamiento crítico es sólo posible en la medida que se vuelve completamente visible aquello que constituye la violencia: el amor”, sentenció.

La banda liderada por Álvaro Henriquez fue la última en referirse  a todos los comentarios que ha provocado su trabajo, y en su cuenta de Twitter, sostuvieron:

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