La Nación 4Los temores se hicieron realidad: uno de los pocos medios que no pertenecen a la propiedad concentrada en Chile cayó en manos de privados. Esta vez se trata del histórico diario La Nación, que con 97 años escribiendo la bitácora del país, pasó a ser patrimonio de una empresa dedicada a asesorías contables.

Silenciados por la cobertura del fallo de La Haya, la adjudicación de la licitación pasó prácticamente inadvertida en la agenda de los grandes medios. Y es que durante la jornada de ayer, horas antes de la famosa lectura del veredicto sobre el diferendo marítimo entre Perú y Chile, la junta de accionistas del diario La Nación se reunió para decidir a quién otorgarían la licitación del periódico.
Finalmente, fue Macarena Duarte, representante de Novia y Compañía Limitada, quien realizó la mayor oferta, desplazando a su único contendor, el diario electrónico El Mostrador. Duarte fue apoyada con un 99,4% de la votación para que la venta fuese efectuada, haciendo un pago total de 320 millones de pesos por la obtención de la propiedad.

Antes, La Nación era un diario público, más allá de la reconocida utilización que tuvo por parte de la Concertación durante el período de campaña presidencial donde se enfrentaron Eduardo Frei y Sebastián Piñera.

El periodismo que practicó La Nación durante la post-dictadura, cuando la Concertación no lo impidió, estuvo marcado por no responder a las pautas comerciales que se marcan en los grandes medios de comunicación en Chile. Investigó y defendió los derechos humanos, además de informar sobre casos poco mencionados en la prensa debido a conflictos de intereses, como la colusión de las farmacias o de los pollos.

La presidenta del Sindicato Número 3 de periodistas, Nancy Arancibia, recalcó en un sinnúmero de ocasiones el carácter ideológico detrás de la venta del diario, evidenciando la falsedad de los argumentos que denunciaban una supuesta incapacidad del medio para autogestionarse y subsistir.

La última operación antes de oficializar la venta fue la enajenación del archivo histórico, entregado en su totalidad a la Universidad Diego Portales. El hecho fue fuertemente criticado por los trabajadores del diario que perdieron todo acceso a dichos documentos.
La presidenta del Sindicato Número 3 de periodistas, Nancy Arancibia, recalcó en un sinnúmero de ocasiones el carácter ideológico detrás de la venta del diario, evidenciando la falsedad de los argumentos que denunciaban una supuesta incapacidad del medio para autogestionarse y subsistir.

Al respecto, el presidente del Sindicato N°1 de trabajadores del diario, Víctor Pérez, declaró para Radio U.de Chile: ” “Desde que asumió el presidente Piñera iba a ser un hecho que se iba a liquidar la empresa como fuera. Es más, el accionista al que yo represento cree que es un verdadero regalo lo que están haciendo. Así como ocurrió con la imprenta, con el edificio histórico, hoy día con la marca. La marca por lo menos vale mil millones y se vendió en 320. Nosotros nos opusimos al desalojo del edificio, es más, este accionista propuso que se postergara la junta quince días. Y la respuesta que recibimos es que el gobierno se ha propuesto liquidar todo antes del 11 de marzo por razones obvias, porque después viene el cambio de gobierno”.

La venta del diario se llevó a cabo luego de que Carabineros desalojara violentamente a un grupo de trabajadores que, bloqueando la entrada al edificio ubicado en Serrano 14, intentó impedir que se llevase a cabo la reunión que terminó con La Nación.
El hecho terminó con 8 profesionales detenidos, entre ellos, la presidenta del Sindicato N°3, Nancy Arancibia; el presidente del sindicato de periodistas de radio ADN, Claudio Silva; y la vicepresidente del Colegio de Periodistas, Javiera Olivares.

Ahora hay que esperar a ver qué acciones tomarán los nuevos propietarios del medio: mantendrán la circulación de noticias, o terminarán de sepultar al que fue, hasta ayer, el último diario público de Chile.