lucianoCarga con 4 cirugías reconstructivas de cráneo y sufre constantemente las secuelas de una violenta golpiza ocurrida la madrugada del 27 de octubre de 2012. Luciano Rendón, sobrino del abogado y dirigente ecologista Luis Mariano Rendón, fue víctima del violento ataque de un grupo de ocho brigadistas mientras descolgaba un cartel de propaganda electoral.

Han pasado más de 520 días de la tragedia y su familia recuerda cada minuto del ataque que aún no encuentra justicia. “Nosotros tenemos clara la verdad, esto está claro desde la primera noche”, aseguró su padre, Miguel Ángel Rendón. Sin embargo, pese a las pruebas y testimonios, no se han encontrado responsables y los comandos involucrados en el ataque no han reconocido sus culpas.

Según el testimonio de Luciano, que tenía 18 años la noche en que fue atacado, salió a la calle en búsqueda de material para encender una fogata en su casa. La votaciones municipales se celebraran al otro día en Chile, y Carolina Leitao, entonces candidata a alcaldesa de Peñalolén –con intenciones de suceder a Claudio Orrego- era uno de lo rostros que inundaban la comuna en compañía del candidato UDI. Justamente, ambos provenientes de los comandos políticos que estarían involucrados en lo que le ocurrió al joven estudiante.

Pese a que la ley 18.700 establece que la propaganda electoral debe ser retirada de las calles y que durante la noche previa no debe registrarse actividad alguna vinculada a las campañas, los brigadistas vigilaban los carteles colgados durante esa noche en Peñalolén. Entonces, al ver a Luciano y sus amigos descolgar el material propagandístico, ocho individuos bajaron de una camioneta y procedieron a golpearlos.

La primera víctima fue un amigo de Luciano, que en ese momento tenía sólo 13 años. Con el objetivo de defender a su amigo, Rendón se abalanzó sobre los brigadistas que terminaron golpeándolo violentamente, con elementos de fierro y un bate de beisbol.

 

Historial de negligencias

luciano-rendonSegún informa el padre del joven atacado, uno de los individuos que golpeó a su hijo manejaba antecedentes de robo con violencia. Luego del violento ataque, éstos tomaron su cuerpo y lo tiraron en plena avenida Américo Vespucio.

Al verlo en el piso, un desconocido detuvo su camioneta y decidió marcar el último número de su teléfono celular. Fue entonces cuando la familia supo lo que había pasado.

Nuestro hijo estaba absolutamente tirado, mi mujer estaba muy enloquecida, yo creo que yo también estaba enloquecido en ese momento, sólo que no gritaba. No podía”, recuerda Miguel Ángel Rendón.

Tras la llegada de carabineros, la familia esperó por más de 40 minutos la ayuda de una ambulancia. Ésta finalmente no llegó y los uniformados sugirieron que se llevaran al joven de manera particular, quebrando el protocolo. Más tarde, al ser acusados por la familia, se abrió un sumario para investigar la negligencia de los funcionarios y éstos fueron sancionados.

Luciano Rendón, en estado crítico, debió levantarse y caminar por sus propios medios hasta el auto de un familiar. Al llegar al centro asistencial, para empeorar la desesperación de sus cercanos, el médico tomó la temperatura del joven y le señaló al padre que lo ocurrido tenía relación con consumo de drogas.

Rendón fue llevado finalmente al Instituto de Neurocirugía, hasta donde llegó con un TEC cerrado y un diagnóstico grave que lo mantuvo en coma y al borde de la muerte durante 13 días.

 

La búsqueda de ayuda

Para la familia Rendón, más allá de los responsables materiales del ataque, existe una serie de responsabilidades políticas que nadie ha asumido. “Aquí son dos comandos de partidos poderosísimos. Los atacantes son en su mayoría lumpen, contratados para ese cargo”, argumentó el padre.

lucianoPese a que ya fueron enviadas cartas a Ignacio Walker y Patricio Melero, ni la Democracia Cristiana ni la Unión Demócrata Independiente se han hecho cargo de lo ocurrido. Miguel Ángel Rendón ha buscado justicia hasta el cansancio, apelando a diversas personalidades del mundo político e intentando amarrar compromisos de parte de éstos. Álvaro Elizalde, Camila Vallejo, Giorgio Jackson, Cristina Girardi, José Antonio Gómez y otros han sido informados de lo sucedido.

Recientemente, Rendón tuvo un encuentro con José Miguel Insulza, presidente de la Organización de Estados Americanos (OEA), quien comprometió su ayuda y aseguró que “el Estado chileno ha denegado justicia a Luciano Rendón”.

Por ahora, en la impunidad, y con las secuelas psicológicas y físicas del brutal ataque –el 40% de su cráneo dañado y una reciente epilepsia a causa de los golpes-, el joven Luciano ha intentado continuar con su vida, retomando los estudios y las actividades de una persona de su edad. Su familia, sin embargo, persiste a diario en la búsqueda de justicia y difusión de uno los más violentos episodios vinculados a la propaganda electoral en Chile.