3Un grupo de opositores al Proyecto Hidroeléctrico Alto Maipo (PHAM), el que pretende ser el segundo más grande de su tipo en Chile, llegó a las afueras del Palacio de Gobierno, donde expresaron el descontento existente frente a la posible ejecución de esta iniciativa que pretende desarrollar la transnacional AES Gener y el grupo Luksic a través de Antofagasta Minerals (Amsa).

Casi a mediodía, la vocera de la CCRM, Marcela Mella Ortiz, dejó el escrito dirigido a la mandataria. “Con esta carta damos cuenta de la urgente necesidad que impera sobre paralizar el PHAM. Quedamos a la espera de una respuesta”.

La misiva alude a la consciencia y responsabilidad frente al tema. Las implicancias negativas (daños) que provocará el Proyecto Hidroeléctrico Alto Maipo para los ciudadanos y el medio ambiente como la disponibilidad de la CCRM para ser partícipes en las discusiones sobre agua y energía.

A continuación la carta entregada a la presidenta:

“Jueves 15 de mayo de 2014

Su excelencia:

Por medio del presente escrito queremos expresar nuestra preocupación sobre el Proyecto Hidroeléctrico Alto Maipo (PHAM), el que pretende ser el segundo más grande de este tipo a nivel nacional, y que de ejecutarse causará un gran impacto negativo tanto en el Cajón del Maipo como a la cuenca de Santiago. La capital de Chile, donde habita la mayoría de la población de nuestro país, será perjudicada. Hacemos un llamado a vuestra consciencia y responsabilidad ante el tema.

Durante su pasado gobierno, se aprobó la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) que autoriza la construcción del mega PHAM. El cual, de acuerdo a la unanimidad de los parlamentarios que conformaron la Comisión de Investigación de la Cámara de Diputados, fue aceptado con irregularidades.

El PHAM no debe realizarse debido, entre otras, a las siguientes razones:

– Pone en riesgo el abastecimiento seguro de agua potable para la Región Metropolitana (RM). El río Maipo aporta el 80% de agua potable para Santiago.

– Terminaría con el pulmón verde, parque recreacional y el turismo democrático de Santiago, durante el periodo de construcción de cinco años mientras dure su vida útil (indefinida), debido a que el río Maipo quedaría con un caudal mínimo insuficiente para la provisión de dichos servicios ambientales y culturales.

– Pone en riesgo cientos de fuentes de trabajo relacionados a la agricultura y a los areneros (se estima una pérdida de tres millones de toneladas de áridos para la construcción).

– Hace peligrar toda la infraestructura actual (puentes, bocatomas agrícolas, etc.), ya que, el lecho del río descenderá sustancialmente por la falta de sedimentos que la sustentan.

– Desertificará el valle de Santiago por la intervención en los servicios de regulación climática, lo que aumentará la temperatura dramáticamente por estrés hídrico (nótese que el informe no presentó estudios de cambio climático, pero se proyectan para la zona un incremento moderado de dos a cuatro grados Celcius, sin el proyecto). Esto afectará la calidad de vida de los habitantes de la RM, además de acelerar el derretimiento de los glaciares de la zona directa al proyecto.

– La flora y la fauna del lugar será afectada en cuanto a hábitat, desarrollo de procesos ecosistémicos, acceso al agua, aumento en la frecuencia de incendios forestales.

– La comuna de San José del Maipo ya cuenta con seis centrales hidroeléctricas que abastecen de energía al Sistema Interconectado Central (SIC).

Los abajo firmantes manifestamos nuestro más profundo rechazo al Proyecto Hidroeléctrico Alto Maipo, el cual solo generará energía para la minería en el norte de Chile: de acuerdo a convenios firmados entre los socios capitalistas (AES Gener-Antofagasta Minerals (Amsa)). Acerca de esto, se ha mentido sistemáticamente diciendo que es para provisión de energía de Santiago.

Consideramos necesario y urgente el planteamiento responsable sobre una política energética seria que considere; la eficiencia energética, ahorro energético, incorporación de Energías Renovables No Convencionales (ERNC), uso y acceso a una matriz de transmisión inteligente, fin del monopolio de las empresas generadoras y distribuidoras de agua y energía.

Estamos por la recuperación del agua y la derogación del Código de Aguas, creado durante la dictadura militar y que privatizó un recurso crucial para la vida al priorizar su uso para las grandes empresas y no a las comunidades.

No pararemos hasta que la RCA de este proyecto sea revocada. Estamos disponibles para participar de las discusiones sobre energía, agua y constitución que sean necesarios.

                                                                              Saluda atentamente,

Coordinadora Ciudadana Ríos del Maipo (CCRM).
Presidenta y vocera Marcela Mella Ortiz