mario gomezMario Gómez López es considerado uno de las figuras de la edad de oro de la prensa chilena. En su larga trayectoria, compartió con destacados pares como Eugenio Lira Massi y José Carrasco Tapia, asesinado por la dictadura de Augusto Pinochet.

Gómez comenzó su carrera a los 23 años, iniciando un trayecto que lo llevó a pasar por numerosos medios de comunicación. La Tercera, El Espectador, La Sexta, La Gaceta, Puro Chile, Clarín y Radio Nuevo Mundo, entre otros, fueron algunos de los espacios donde se destacó, aunque fue su forma de enfrentarse al periodismo la que generó un recuerdo imborrable en sus pares, lectores y alumnos.

“Enamórense, porque es necesario enamorarse del periodismo para poder ejercer plenamente esta profesión. Si uno no se enamora de verdad, no hay posibilidad en este tiempo de ser un periodista como antes”, afirmaba sobre su amado oficio.

Mario Gómez López fue un referente del periodismo popular y escrito y expandió sus nexos a través de un ejercicio militante. Como simpatizante del Partido Comunista, el Golpe Militar lo encontró dirigiendo un diario del partido en Antofagasta. Según relató en una entrevista, cuando Salvador Allende triunfó, el ex presidente le pidió expresamente a él y a Eugenio Lira Massi ser parte del equipo de prensa de La Moneda.

“Pero le dijimos que no, pues el día que la “cagara” no lo podríamos criticar”, sentenció.

Pese a haber pasado 10 años en el exilio, Gómez López nunca renunció a su labor como comunicador y ejerció activamente su oficio aportando al periodismo de trinchera realizado durante la dictadura. En Radio Chilena, en tanto, se mantuvo vigente con los recordados “Reportajes en Primer Plano con Mario Gómez López y su grabadora”, la misma que hoy yace sobre su ataúd, homenajeando hasta el último minuto su amor por las comunicaciones.

Frente al periodismo, sin embargo, siempre fue crítico: “Los periodistas de hoy van a buscar noticias a las instituciones. Ahí no está el periodismo”, declaró.

 

gomez lopezQuilapayún: “Muy emocionados fuimos a cantar a su funeral”

Durante el 2013, el periodista estuvo entre los candidatos al Premio Nacional de Periodismo, aunque finalmente éste recayó sobre el corresponsal de Canal 13, Alipio Vera. Además de los galardones obtenidos durante su trayectoria, el Colegio de Periodistas le otorgó un reconocimiento a sus 50 años de oficio. Sin embargo, hoy, muchos consideran que el premio nacional no alcanzó a saldar una deuda pendiente con el reportero.

Mario Gómez Ramírez, su hijo, destacó que su padre era un periodista valiente que no dudaba en romper sus vínculos laborales cuando su trabajo era objeto de censura. “Independientemente de que si tuviéramos o no tuviéramos en casa”, sentenció.

En efecto, su última aparición en televisión fue desde Megavisión, en 1992. En dicho espacio, sus entrevistas fueron censuradas y el periodista no dudó al momento de renunciar. La misma convicción fue admirada por todos a la hora de escuchar sus despachos desde Radio Moscú, relatando informaciones importantes a cualquier hora del día, con un sentido de deber periodístico casi extinto en los medios tradicionales de hoy.

Fiel a sus principios, durante este año, agradeció los saludos tras su cumpleaños con un discurso que bien reflejan el sentido de su vocación: “Todos estos saludos son como un premio que me da fuerzas, para seguir pensando en que no es un sueño inalcanzable sacar unas hojas, una o dos veces a la semana, donde defendamos la existencia de cada familia que depende de un salario mínimo, de una casa mínima, de un agua mínima y aún más mínimo, el alimento diario. Gracias a todos porque ustedes me empujan a hacer lo que quiero, o que sueño, pero que es simplemente servir a los seres humanos marginados y heridos por los modelos que otros hombres diseñan para ser más ricos”.

Impecable muestra de su sello profesional han sido las palabras de algunas voces informativas como Opal Chile, quienes señalaron, a través de sus redes sociales: “Nos ha dejado un maestro, un gran amigo, nuestra inspiración del trabajo en las calles”.

Mario+Gomez+LopezAlgunas historias cuentan que el periodista pidió en vida que los integrantes de Quilapayún cantaran “El Pueblo Unido” durante su funeral y así ocurrió. La emblemática agrupación acudió a su despedida y entonó el himno, dedicando posteriormente unas palabras a través de su Facebook.

“Recordamos con mucho cariño muchos encuentros con él, en el Chile de Allende y durante el exilio. Mario, con su inseparable grabadora, contribuyó a que la información valiente y objetiva llegara a los oídos de los chilenos en un momento de silencios impuestos por la dictadura. Era un comentarista profundo y serio de nuestra sociedad y de la época en que le tocó vivir. Muy emocionados fuimos a cantar El pueblo unido a su funeral. Él lo hubiera pedido y allí estuvimos, levantando las banderas por las que luchó durante toda su vida”, señalaron.

Durante esta mañana, el reportero fue despedido en el Cementerio General de Santiago, junto a su grabadora, dejando vivo el testimonio de los tiempos difíciles que no lograron empañar su compromiso con la información y la justicia, ni su impecable amor hacia el oficio.