mireyaLa noticia del reencuentro entre Estela de Carlotto, fundadora de las Abuelas de Plaza de Mayo y su nieto Guido, después de 36 años, invita a pensar sobre la búsqueda de justicia en Chile, donde algunas historias similares aún no han podido ser esclarecidas.

En entrevista con ElDesconcierto.cl, Mireya García, vicepresidenta de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, manifestó sus impresiones sobre el hallazgo y comparó el proceso con la situación vivida en Chile respecto a los casos de mujeres que fueron detenidas por los militares cuando se encontraban embarazadas.

 

¿Qué le pareció el reencuentro entre Estela de Carlotto y su nieto Guido, después de tantos años de búsqueda?

Es una noticia conmovedora, que ha provocado mucha emoción y que finalmente es el resultado de un trabajo, de una búsqueda y de la implementación de todo un sistema dedicado justamente a encontrar a los nietos que en algún momento fueron entregados a familias con las que nunca debieron haber estado. Ellos fueron entregados a familias de torturadores, de violadores de derechos humanos o relacionados con ellos, por lo tanto es un hecho que viene a coronar una lucha de tantos años de las abuelas, de tanta persistencia y de tanto amor por sus nietos desaparecidos también, sabiendo que estaban vivos.

 

¿Cuáles son los antecedentes que se manejan sobre casos de niños desaparecidos en Chile durante la dictadura?

Mira, efectivamente la situación en nuestro país es un poquito distinta, pero eso no quiere decir que no existan situaciones de chicos que podrían haber nacido, considerando los meses de embarazo que tenían sus madres al momento de ser detenidas. Es el caso, por ejemplo, de Michelle Peña, que tenía más de 8 meses de embarazo, o de Ceclia Labrín Lazo, donde a su abuela, que desgraciadamente ya no está, en algún momento le informaron que su nieto había nacido. Hay por lo menos dos situaciones donde pensamos que estos niños sí pudieron haber nacido, pero sobre los cuales nunca se ha tenido absolutamente ninguna información.

“Nunca ha habido absolutamente ningún centímetro de avance en el sentido de establecer si esos niños nacieron y, de ser así, dónde están”.

También hemos hecho campañas y trabajo con los familiares para recabar antecedentes de las 9 mujeres que se sabe que se encontraban embarazadas al momento de su desaparición, sin embargo, en ese aspecto, nunca ha habido absolutamente ningún centímetro de avance en el sentido de establecer si esos niños nacieron y, de ser así, dónde están.

 

¿De quién es la responsabilidad? ¿Del Estado que nunca se ha comprometido con la búsqueda o de los tribunales de justicia?

Aquí hay responsabilidades compartidas. Indudablemente los tribunales de justicia tienen una gran responsabilidad y también una labor histórica respecto a lo que no hicieron cuando debieron haberlo hecho, logrando lapidar la manera de llegar a la verdad o habiéndola retrasado de manera tal que hoy día estamos en una situación en que todavía esperamos que podamos arribar a alguna verdad.

Por otro lado, está fundamentalmente el silencio y la complicidad de las Fuerzas Armadas, que son quienes participaron de la represión y tienen información respecto al paradero de nuestros detenidos desaparecidos y eventualmente de los hijos o hijas que nacieron de mujeres que se encontraban embarazadas al momento de desaparecer.

 

mireyagarciaQué ocurre, desde esta perspectiva, con el rol de los conscriptos que han señalado que tienen información de estos casos. ¿Por qué no es posible llegar a un acuerdo?

Es que no puede haber acuerdo cuando se chantajea con información a cambio de pensiones, de dinero, de recompensa, en definitiva. La información sobre el destino de los detenidos desaparecidos no está para recompensas de nadie. Esa información se tiene que entregar a los tribunales, los temas que ellos reclaman como propios y necesario de resolver por parte del Estado tienen otro cauce, es otro el camino, no se puede chantajear con eso.

Nosotros ya hicimos una presentación, un oficio, para que el presidente de la organización de los conscriptos tenga que entregar la información a los tribunales y sean citados a declarar.

 

¿Cuál es la información que existe respecto a los niños que pudieron ser secuestrados, por ejemplo? Se habla del rol de Cema Chile en uno de los casos, ¿qué antecedentes manejan?

Eso tiene que ver con, hasta donde nosotros entendemos, con otro tipo de situaciones, donde la Iglesia fue la que participó y esa una información que hoy día se está conociendo e investigando y que tendrá que llegar en algún momento a establecer lo que pasó con esos chicos. Es una situación inserta en una realidad que permitía ese tipo de abusos.

 

¿Por qué cree usted que esa política represiva de la dictadura argentina, de secuestrar niños de las personas detenidas, no fue practicada en Chile?

Yo creo que una de las razones es que objetivamente la cantidad de mujeres detenidas y desaparecidas en Argentina que estaban embarazadas en el momento de su detención fue muchísimo mayor que en nuestro país. La cantidad de víctimas mujeres fue mucho mayor y en ese universo, la cantidad de niños que nacieron y fueron dados en adopción ilegalmente tiene una cuantía distinta y por lo tanto una dimensión también distinta. No porque sea más grave que sea un caso versus cien, sino porque la cuantía hizo que todo un país se entrara en la búsqueda de estos nietos desaparecidos vivos.

“Acá, como te decía, solamente hay, en principio –porque aquí nada se puede asegurar, nada- solamente dos casos en que es posible que hayan nacido estos niños”.

Acá, como te decía, solamente hay, en principio –porque aquí nada se puede asegurar, nada- solamente dos casos en que es posible que hayan nacido estos niños. De hecho, un tercer caso donde se sabe que el niño no nació es el de Reinalda Pereira, que es una situación terrible porque ahí hay testimonios de que la guagua murió en la tortura junto con su madre.

 

¿Qué le parece esta comparación que siempre se hace respecto al avance de Argentina en la búsqueda de justicia? Ellos tuvieron al dictador Videla en la cárcel, mientras que en Chile no ocurrió lo mismo.

Yo no sé si los logros judiciales son allá más que acá, lo que sí sé es que ha habido una forma de trabajo y un asumir de la sociedad completa este drama, lo que ha hecho que el tema tenga una dimensión distinta. Cuando la prensa ha estado comprometida desde siempre, y no solamente como en nuestro caso, cuando se cumplen 40 años y recién ahí la prensa se conmueve. Cuando ha habido un Estado que no está amedrentado ante los violadores de derechos humanos, estas cosas se ven con una consistencia distinta a la que nosotros hemos logrado.

Creo que en términos judiciales avanzamos más o menos al mismo ritmo, pero ellos tienen sin lugar a dudas, el gran logro de haber encarcelado a Videla y eso es lo más reconocido de lo que ha pasado en Argentina, porque nosotros no lo logramos con Pinochet. A pesar de que estuvo detenido en Londres para haber sido posteriormente procesado judicialmente en España, las presiones políticas ahí funcionaron y fueron más fuertes.