segregación escolarMuchas personas exponen que la actual reforma de educación no apunta a mejorar la calidad, sino que, por ideología, busca destruir el emprendimiento privado de la “industria educativa” y que no sirve para lo importante, que los niños y niñas aprendan más. La derecha expone la tesis de “los patines”, aludiendo a una intencionalidad de nivelación hacia abajo y que se está violando la libertad de las familias de poder escoger el colegio. Es por ello que me gustaría poder explicar por qué considero que cada uno de estos argumentos está equivocado, siendo posible que también yo lo esté, si es que hay evidencia sólida que contradiga lo que expongo.

El problema de la segregación

La segregación es un fenómeno social en que los diferentes niveles socio económicos desarrollan su vida sin relación alguna más que sea la de subordinación laboral. Los pobres viven en barrios de gente pobre, sus hijos estudian en colegios para pobres y van a distraerse a lugares para pobres, mientras que los ricos, viven en barrios de ricos, sus hijos van a colegios para ricos y el tiempo de ocio lo tienen en lugares donde sólo van personas ricas, es decir, existe un apartheid cultural que genera tensión social constante y que dificulta la movilidad social necesaria para un desarrollo parejo y sostenible.

Esta situación de segregación social es replicada, sostenida y profundizada por un modelo escolar en que cada familia puede comprar “en libertad” la educación que quiera para sus hijos. (Cabe mencionar que no existe país en el mundo que actualmente tenga un modelo idéntico, incluso parecido al chileno, y que alcance estándares decentes en comparación con los países de la OCDE, donde nosotros estamos últimos y bien lejos del que sigue).

No es complicado entender que al estratificar la educación (y su calidad) por capacidad de pago, el colegio ya no es un espacio donde la realidad se expresa tal como es, sino que se distorsiona al ser el colegio el que determina, mediante exigencias económicas y hasta religiosas, qué familia es aceptada y cuál no. Imagine que usted vive en un barrio donde hay tres colegios a su disposición y usted calcula que puede pagar con seguridad $30.000 mensuales por cada hijo que tiene. Hay un colegio que no cobra (ya da la sensación que es malo), uno que cobra $20.000 y otro $50.000 ¿Dónde lo va a colocar? ¿Qué libertad tuvo para elegir la mejor educación para su hijo?

Entonces hay colegios para niños que sus padres son pobres, que viven con menos de lo justo, otros colegios donde los padres pueden colocar algo de dinero para la educación de sus hijos, mientras que las familias con mejores ingresos puede pagar un colegio más caro ¿Cómo son esas salas de clases? ¿Se expresa en el aula la verdadera realidad social o formamos guetos escolares?

En Chile, según toneladas de estudios, el principal factor de éxito escolar no es el esfuerzo del niño como muchos dicen que es, sino que es el capital cultural de la familia, es decir del nivel de educación y el nivel económico de los padres ¿Qué tal? Claro, hay personas que desde la miseria misma han salido adelante, pero no podemos usar los casos excepcionales como si se tratasen del promedio real. Así no funcionan las políticas públicas.

¿Qué problema genera el apartheid escolar? El peor de todos, no podemos medir la calidad de los colegios. Me explico.

El descreme

Un colegio municipal no puede elegir a las familias que componen su sala de clases, le enseñan a todo aquel que llegue y tenga un asiento. Deben atender a los niños y niñas (y sus familias) con más necesidades, formarlos como buenos ciudadanos y entregarles las herramientas cognitivas para que puedan desarrollarse en su máximo potencial. Con pocos recursos, baja capacidad de gestión directiva y familias de bajo nivel cultural, deben hacer la pega.

Un colegio subvencionado parte con ventaja, pues puede hacer todo lo que no puede hacer uno municipal. El colegio elige con qué tipo de familia quiere trabajar y con qué tipo de alumno desea hacer el trabajo de educar, partiendo con la base del dinero que entrega el Estado para que se eduquen sus pequeños ciudadanos, que va desde los $45.000 mensuales sin JEC y unos $65.000 con JEC por alumno. Además los sostenedores, gracias a la SEP (subvención escolar preferencial), reciben recursos adicionales por cada niño prioritario (así le llaman a los pobres ahora) que son unos $30.000 más apoyo en el mejoramiento de la calidad y gestión educativa.

Entonces un colegio municipal tiene alrededor de unos $50.000 a $80.000 mensuales por alumno que asiste, uno particular subvencionado tiene eso más los aportes de la familia, que hace unos años era de un tope de $80.000 pero en el año 2012, un veto presidencial, dejó sin límite el copago. Por lo cual, estos colegios pueden cobrar lo que quieran y además reciben el dinero público.

¿Cuánto se invierte en un niño pobre en educación?

–          Hasta unos $80.000

¿Cuánto se invierte en un niño de un colegio particular subvencionado sin fines de lucro?

–          Desde unos $80.000 + lo que paguen las familias, digamos unos $40.000 promedio

–          Total: $120.000

¿Cuánto se invierte en un niño de un colegio particular subvencionado con fines de lucro?

–           Desde unos $80.000 + lo que paguen las familias, digamos $40.000 promedio

–          Restamos las utilidades que retira el sostenedor ¿$?

–          Total: menos de $120.000

Con este ejemplo es más simple entender que el lucro en educación es inversamente proporcional a la máxima calidad educativa, pues le resta recursos a la formación del niño, es algo tan obvio que cuesta entender que hayan padres que defiendan que les saquen dinero a la educación de sus hijos, pero bueno.

Entonces tenemos un colegio municipal que no puede seleccionar a los alumnos (ni a sus familias), y tampoco dispone mucho dinero si se piensa en todas las carencias que se deben suplir en ese niño o niña “prioritaria”. Mientras que los particulares subvencionados seleccionan la “materia prima” con una primera barrera, la económica.

¿Podemos comparar en igualdad de criterio a estos dos establecimientos? Imposible, hacerlo es un error metodológico en estadística. Por eso se expone en las investigaciones que lo que miden SIMCE y PSU es principalmente la incidencia del nivel económico de las familias en el resultado educativo, pero no miden la calidad del trabajo del colegio pues hay un sesgo estadístico una vez que se la muestra se segrega con la selección económica. De esto es que es imposible saber qué calidad entrega cada colegio, pues la selección del alumno anula la posible evaluación de la gestión educativa del colegio.

¿Si le paso los alumnos del colegio municipal al particular subvencionado, tendrá los mismos resultados SIMCE y PSU? Dudo que sí, pues no es difícil de entender que eligiendo familias con más dinero, es más fácil tener mejores resultados que los que no eligen, pero no significa que se esté enseñando mejor.

¿Un colegio municipal “prioritario” con 240 puntos SIMCE en lenguaje es mejor o peor que uno particular subvencionado con 275 puntos, si el 70% de sus apoderados son profesionales?

Es por este mismo motivo que a pesar de que los colegios 100% particulares cobren más de $200.000 mensuales por alumno, no logran alcanzar los resultados de calidad educativa de los colegios públicos de nuestros amigos de la OCDE, pues insisto, no es que se esté ensañando mejor en eso colegios, sino que simplemente se enseña con más facilidad.

Nuestro actual modelo no ha sido capaz de que Chile alcance estándares educativos superiores, lo que sí ha hecho es que los mejores resultados dentro de Chile estén relacionados con el poder económicos de las familias, nada más.

Imagínese ahora que a la segregación por pago, le sumemos la selección por rendimiento escolar. Ahora tenemos un colegio que, a diferencia del municipal, puede elegir a los alumnos según lo académicamente inteligentes que son. Entonces cuando se muestran los resultados en un mapa de la comuna de los resultados SIMCE, los papás ven que los colegios públicos tienen peores resultados que los particulares subvencionados y que entre éstos, algunos son mucho mejores que otros ¿Qué piensa alguien que no entiendo el modelito? –Ahhh… los colegios públicos son más malos que los particulares subvencionados, me cambio a un particular subvencionado mejor-  ¿Qué pasa con esto?

La migración y el empobrecimiento

Los colegios municipales reciben el dinero según la cantidad de alumnos que asisten. A medida que los padres sacan a sus hijos de las escuelas, las escuelas tienen menos recursos. Por lo cual, mejorar la infraestructura, los equipos, mantener a los buenos profesores, etc, se hace casi imposible. Es por ello que cada día que pasa, los niños de familias más pobres, menos recursos tienen para su educación, dado que el colegio en el que estudian, cada día tiene menos recursos. Todo esto gracias a un diseño único y experimental en el mundo que se aplicó en Chile en dictadura… hubo que acatar no más.

En el fondo

Lo que tenemos hoy es un sistema escolar que no es capaz de entregar buenos resultados educativos escolares en todos sus niveles, desde lo público hasta lo más exclusivo, pues el apartheid económico y la selección por rendimiento provocan una cortina engañosa de calidad que no es tal. Por lo tanto es importantísimo que como país seamos capaces de ir paulatinamente (tal como lo plantea la reforma) de ir eliminando el copago hasta que ninguna familia deba pagar, nivelando el aporte público hasta unos $120.000 a $140.000 mensuales por niño o niña, y que los dueños de los colegios subvencionados con fines de lucro (los que “cortan la cola”) decidan si pasan a ser sin fines de lucro (todo lo demás sigue igual) o pasan a ser 100% particulares cobrando lo que quieran.

Éste es el camino que debemos seguir si queremos llegar a los mismos niveles que los países que tienen movilidad social, baja inequidad y elevados niveles de cultura, pues tratan a sus niños con igualdad, independientemente de lo que hayan hecho sus padres con su vida, en el colegio se vive la diversidad cultural y social, conviven las diferentes realidades y se conocen, se enamoran, se hacen colegas, amigos y se respetan.