viejo-pascuero-natural-para-eventos-fin-de-ano_da5b283_3“Todos lo piensan pero nadie se atreve a decirlo”. Así justificó el viejo pascuero chileno su cansancio con el pesado y grueso traje que cada verano debe usar para escuchar pacientemente cientos de niños ansiosos por recibir sus regalos soñados en navidad.

Así lo reveló en una entrevista en exclusiva que tuvo con El Desconcierto el encargado de repartir regalos comprados, en su mayoría en el retail.

Y es que no porque todos sepamos que en diciembre, pocos días antes de la fiesta en que los cristiano celebran el natalicio de Jesús, justo empieza el verano,  ello no exime al cansado Viejo Pascuero de soportar los 30 grados celsius que hay normalmente a fines de año.

“Algunos creen que uno se acostumbra con el tiempo pero no es así. La gran mayoría de los viejitos pascueros que se instalan en multitiendas no lo pasan tan mal, pero los que estamos en la calle, en una plaza o en cualquier lugar público, nos asamos como patos entre tanto algodón y lana” dijo el barbudo personaje.

Además, a la hora de pedir regalos nadie reconoce los errores que cometieron durante el año. “Si todos se portaron tan bien durante el año, ¿por qué entonces hay tantas desgracias y problemas en el mundo? Creo que les falta ser más honestos, sobre todo a los que se suben los sueldos”, aseguró el amigo de Rodolfo el reno.

Consultado por el rumbo del país, el obeso personaje venido del Polo Norte aprovechó de cuestionar algunas de las reformas impulsadas por el Gobierno. “Con eso de la Reforma Laboral los duendes se han puesto muy patudos, creen que van a poder formar sindicatos y quizás no los pueda ni reemplazar. ¿Y cómo tendrían sus regalos los niños si me para la mano de obra? El gobierno debería darse cuenta de que el crecimiento económico se verá afectado si sigue así”, aseguró.

El San Nicolás chilensis se despidió de esta entrevista con una visible hinchazón en sus mejillas, producto del alto nivel de picor que le produce la abundante barba que cubre su rostro.