Matias-WalkerA pesar de que el programa de Nueva Mayoría estableció por consenso la despenalización del aborto en tres causales –inviabilidad del feto, violación y riesgo de muerte para la madre- la Democracia Cristiana apeló a las “reservas éticas” individuales para no asegurar su apoyo a una de las banderas del Gobierno en materia de género.

En entrevista con La Tercera, el jefe de la bancada de diputados DC, Matías Walker, afirmó que “hay diputados de mi partido que tienen problemas con una o más de estas tres causales, y de eso hay que tomar nota”. Con esto, relativizó la idea de consenso mínimo de la coalición que ha sostenido el Gobierno para impulsar el proyecto de ley.

El parlamentario, además, puso en cuestión la viabilidad política del proyecto de ley que el Ejecutivo quiere presentar antes del 31 de enero, al afirmar que “no están asegurados todos los votos de la DC para apoyar la despenalización del aborto. Por eso advierto a tiempo que no todos los diputados de la DC van a estar votando a favor de las tres causales, que nadie se lleve sorpresas después”.

Estas declaraciones suponen un traspié a una de las promesas emblemáticas de campaña de la Nueva Mayoría y, particularmente, a la principal bandera de la única ministra comunista del gabinete, la titular del Sernam Claudia Pascual, quien ha encabezado políticamente el proceso. En una entrevista con El País de España, publicada apenas cinco días después de haber asumido el cargo, Pascual afirmaba que “este Gobierno de Bachelet no es el en el marco de la Concertación. Este es un primer Gobierno de Bachelet en una coalición de Nueva Mayoría, que instala un nuevo ciclo político en el país y que implica tener un programa de mayores transformaciones, urgentes y necesarias. Eso contempla dialogar para llegar a acuerdos, pero no una política de los consensos. Porque la política de los consensos tiene límites: todo aquello que nos molesta, en lo que no llegamos a un acuerdo, no se trabaja. Y aquí hay un respaldo mayoritario para un programa de Gobierno no solo por la votación de Bachelet, sino porque fue un tema de la campaña presidencial que le preocupa a mucha gente en Chile”.

Pero Walker, incluso, cuestionó que el Sernam encabece políticamente el tema. Desde su mirada, “siendo un tema intersectorial, una alternativa que hemos planteado es que este tema sea coordinado por el ministerio que tiene a su cargo las coordinaciones intersectoriales, que es el Ministerio de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres). Esto no es sólo un tema de derechos reproductivos de la mujer, es también un tema de salud y es un tema ético. Por lo tanto, no debería ser sólo el Ministerio de la Mujer. Hay que incorporar a Salud, y la coordinación la debe hacer la Segpres”.