Pablo WagnerHoy se conocieron a través de El Mercurio partes del testimonio que prestó el ex subsecretario de Minería de Piñera, Pablo Wagner, al Ministerio Público en el marco de la investigación del caso Penta. En su declaración, Wagner sostuvo que los pagos que recibió de parte del holding mientras era funcionario público correspondían a un finiquito de $42 millones que se le adeudaba cuando se retiró del grupo. “Eso no quedó por escrito con nadie, fue una conversación verbal con Carlos Eugenio Lavín”, declaró ante los fiscales el ex subsecretario.

Siendo aún funcionario de Piñera, Wagner le pidió a Carlos Eugenio Lavín “reactivar el tema del finiquito voluntario de los $42 millones, y me dice que podríamos hacer algo de clases en la Universidad del Desarrollo (UDD ), de manera de tener un ingreso fijo con actividad docente, que podrían ser ciertas horas al mes, en torno a las 40 horas. Después de algunas conversaciones y correos, no se concreta lo de la UDD”.

Según Wagner luego procedió a hablar con el ex gerente de Penta, Hugo Bravo, quien le habría dicho que “a través de una boleta de un tercero por $3 millones bimensuales se me va a pagar, y que las tengo que girar a tres sociedades distintas por 14 meses”.

El ex subsecretario afirmó que no cuestionó que se le solicitara la boleta de un tercero pues entendió que “no podían ser boletas o facturas mías, porque no se pueden tener ingresos distintos a la docencia en un cargo público, pero este finiquito fue diseñado así, y reconozco que fue un error”. Tampoco habría sabido por qué se le pagó a través de varias boletas: “respecto a por qué no se efectuó un solo pago de $42 millones de manera previa a mi asunción en el cargo, señalo que ignoro el motivo, no lo cuestioné. Además, no se firmó ningún documento por esto. Yo no debí haber aceptado este procedimiento”.

Ernesto Silva (papá e hijo)

En la investigación sobre financiamiento irregular de campañas políticas, en la que Pablo Wagner también está involucrado a través de una boleta emitida por su cuñada María Carolina de la Cerda de $ 7 millones 500 mil supuestamente para apoyar la campaña senatorial de Joaquín Lavín, el renunciado militante de la UDI sostuvo que “yo no la solicité, se la solicitó un tercero, específicamente Ernesto Silva Bafalluy, supongo que para apoyar campañas políticas”.

Según Wagner habría sido el propio Silva Bafalluy, padre del actual presidente de la UDI, quien le habría pedido “previamente el nombre de algunas personas que pudieran dar boletas para campañas políticas. Yo le di el nombre de mi cuñada (…) Este dinero, según me enteré hace pocas semanas, Carolina lo repartió en tres partes, ignoro si son iguales, me parece que no, girando cheques a Ernesto Silva Bafalluy, Lorena Espinoza, que es la secretaria de Joaquín Lavín, y a Cristina Bitar, que estaba participando en la campaña senatorial de Lavín”, añadió.

En su declaración al Ministerio Público, Pablo Wagner fue consultado por otra boleta de honorarios por servicios no prestados a su cuñada, esta vez retirando dinero desde la sociedad “Díaz Moulian Silva y Wagner Gestores Ltda.”, donde es socio con el presidente de  la UDI Ernesto Silva y el actor Vasco Moulian. A través de esta sociedad, los tres manejan un “kioskito” en la UDD en la que venden merchandising (tazones, cuadernos, mochilas, polleras, etc.) relativo a esa casa de estudios.

La sociedad del “kioskito” está en la mira de la Fiscalía desde que el SII se querellara contra Wagner por delito tributario y exigiera indagar en sus boletas. En esta arista del caso, el ex subsecretario confesó que Ernesto Silva sí estaba al tanto de la emisión de la boleta: “estas boletas que facilita mi cuñada son para retiro de utilidades. Los demás socios no sé si hacían lo mismo, no lo recuerdo. Los demás socios aprobaron esta forma de retiros con boletas de mi cuñada. La chequera tenía doble firma”.