ignaciowalkerEn medio de la crisis que ha generado el caso Penta y Caval para la clase política, las definiciones internas no se detienen y una de las contiendas claves para el futuro del próximo gobierno parece ya haber empezado a tomar forma.

Se trata del más probable candidato a ocupar la papeleta de las primarias presidenciales de la Nueva Mayoría por la Democracia Cristiana: Ignacio Walker.

El senador, a menos de dos semanas de salir de la jefatura de la colectividad, asoma como el único candidato fuerte del falangismo para disputar el espacio presidencial en el oficialismo, y al parecer contaría con la venia sin mucha oposición de su partido ¿La razón? Su buena evaluación al mando de la DC durante la administración pasada, que incluyó comandar a una oposición que terminó retornando al poder, y su desmarque de algunos aspectos fundamentales en la tramitación de las reformas, reparos que terminaron fortaleciendo las posturas de su sector.

Pero nada de eso ocurriría sin antes delimitar la cancha: Marco Enríquez-Ominami no juega, no al menos dentro de las primarias de la Nueva Mayoría.

La definición se habría concretado en un documento programático interno suscrito por la lista de unidad encabezada por Jorge Pizarro, en el que habría decidido mantener su lugar dentro de la Nueva Mayoría a condición de que el bloque siga con los mismos partidos que la conforman actualmente. Eso cerraría el espacio para el progresismo de ME-O, que mira hacia varios sectores para construir acuerdos amplios en torno a una agenda que incomoda al falangismo.

Matías WalkerAsí lo confirmó a la Revista Qué pasa uno de los candidatos de la lista, Matías Walker. El hermano del senador aludió directamente a ME-O y aseguró que luego de la definición de su precandidato antes de las elecciones municipales “vamos a ir a una primaria donde vamos a competir sólo con los miembros de la actual Nueva Mayoría. No vamos a estar por proyectos personales, vamos a actuar con mucha consistencia”, dijo el diputado.

La alusión a un “proyecto personalista” encabezado por Marco Enríquez no es nueva y el mismo senador DC ya había desestimado la posibilidad de sumar al PRO hacia una nueva alianza política bajo dicha premisa.

 

El progresismo no aparta la vista

La jugada de Walker para evitar una confrontación con Marco Enríquez no ha pasado inadvertida al interior del Partido Progresista. Su secretario general, Camilo Lagos, afirmó que la situación le resultaba “paradójica”, ya que a su juicio, el impulso reformista durante el 2014 no fue suficiente “para empujar las reformas” y agregó que el PRO tiene mucho que aportar en dicho proceso.

camilo lagos pro“Las reformas, cuando son más estructurales, requieren de amplias convergencias. Nosotros hemos dicho que para impulsar una asamblea constituyente, para impulsar una agenda de transformaciones profundas de este país, nosotros tenemos que ser capaces de construir una amplia alianza entre las fuerzas de centro e izquierda. Ese es nuestro desafío y hemos trabajado para ello”, afirmó.

Por ello, Lagos afirmó que “resulta paradójico achicar la cancha como condición necesaria para participar de la disputa electoral. A nuestro juicio, ése es un camino equivocado, que lleva al fracaso, y nosotros vamos a seguir trabajando por converger a una gran alianza con todas las fuerzas de izquierda, progresistas y de centro, comprometidas con una agenda de cambios y transformaciones que sigue pendiente”.

Lagos aseguró que el alza que ha experimentado Marco Enríquez en las encuestas los favorece y descarta una estrategia de silencio para no mermar el terreno avanzado hasta ahora. Según él, “la caja de resonancia de nosotros es menor porque no tenemos parlamentarios”.

Sin embargo, Lagos afirma que la inclusión del PRO y de ME-O en las primarias de la Nueva Mayoría sí generan debate al interior del bloque oficialista.  “A mí no me cabe la menor duda de que dentro de la Nueva Mayoría hay sectores comprometidos con las reformas y los cambios, y que abogan por construir un espacio y alianzas mucho mayores. Pero también hay sectores muy conservadores y que se vieron en la discusión de la reforma educacional, así como en la reforma tributaria, y que están más bien por no hacer los cambios, de mantener el statu quo, y con ellos hace alianzas es muy difícil”, indicó.

Para el secretario general del PRO, el actual escenario de descrédito de la política obliga a generar alianzas más amplias. “Es cuando más necesario se hace impulsar una agenda de cambios. Y ahí está nuestra prioridad”, indica, pero alerta que si hay sectores como la DC que no muestran total compromiso con esa “agenda transformadora”, no hay posibilidades de formar alianzas más amplias.

Marco-Enríquez-OminamiEn todo caso, Lagos advierte que “esto necesita ir hacia un espacio común nuevo, en ningún caso sumar al PRO a la Nueva Mayoría. Por eso estamos en diálogo con los Humanistas, con el Partido Verde, con Revolución Democrática, etc. Hemos conversado con todos e intentamos hacerlo siempre”, indicó.

El secretario general del PRO asegura que las acusaciones de “proyecto personalista” por parte de ME-O son “mañosas”

“Cuando hay dirigentes nuevos, a los que les cuesta abrirse espacios porque no son parte de una casta política, no tienen apellidos (de renombre), y se construyen desde abajo, no se puede decir que hay proyectos personalistas. Claro, la figura de Marco encandila un poco por eso, pero venir a decir que esto es personal, cuando hay cientos de nuevos líderes que están en la calle, es muy mañoso. La única respuesta a eso es que vamos a seguir trabajando con equipos de profesionales”, afirmó.

Finalmente, Lagos ejemplifica con las reuniones que están sosteniendo por parte del equipo económico para redactar un nuevo libro que entregue la visión en dicha materia del abanderado Progresito. Dicho equipo está conformado por Nicolás Grau (ex presidente Fech), Claudia Sanhueza, Gonzalo Martner (candidato a presidente PS), y Andrés Solimano.