mov_01Durante esta jornada, después de un mes de iniciadas las movilizaciones en el Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, los estudiantes de la carrera de Administración Pública decidieron comenzar “la ocupación” de la Casa Central y Torre 15, el centro administrativo de la Casa de Bello. Las razones apuntan a la búsqueda de una solución concreta y definitiva a las exigencias planteadas hace años.

“A pesar de los acuerdos logrados en post a una transición hacia V20, se mantiene una situación de incertidumbre respecto al urgente problema de infraestructura: aun cuando ya se ha emanado el permiso de edificación por parte de la I. Municipalidad de Providencia para dar inicio a las obras del proyecto, han aparecido voces críticas de autoridades universitarias, las cuales fueron respaldadas por Rectoría al momento de crear una comisión encargada de levantar observaciones al proyecto, complejizando su desarrollo y ampliando una discusión que ya fue zanjada en la instancia institucional pertinente”, argumentaron.

Los estudiantes aseguraron que, pese al apoyo generalizado del Consejo Universitario, el rector Ennio Vivaldi aún no formaliza la autorización para la disposición de fondos destinados a la cobertura de los permisos municipales que permitirán la edificación del esperado proyecto. La idea es erradicar las precarias condiciones en las que se encuentra actualmente el Instituto de Asuntos Públicos y su Escuela de Gobierno y Gestión Pública, entre otras instituciones.

Por ello, los estudiantes exigieron la firma inmediata del pago del permiso de edificación emanado por la Municipalidad de Providencia. Además, demandaron que la comisión de infraestructura creada por Rectoría no afecte los plazos acordados sobre la construcción.

Reiteramos que este proyecto constituye un anhelo de toda una unidad académica que ha luchado por años y hoy sentimos que nuevamente está en peligro por un debate que se plantea de manera irresponsable y a destiempo. El patrimonio no puede ser un concepto estático y no se debe resumir en una fachada, al contrario, pensamos que el patrimonio debe ser dinámico. Las actividades artísticas, académicas, culturales y estudiantiles son patrimonio vivo del que la ciudadanía es parte y beneficiaria, donde lo público es para todos y todas. Avanzar hacia una Universidad más igualitaria donde no existan unidades precarizadas debe ser una meta que nos una y fortalezca como comunidad universitaria”, finalizaron.