Un avión Hawker Hunter cruza el cielo del centro de Santiago. El dibujo en blanco y negro de La Moneda estallando trae el ruido de la explosión, el olor, el miedo. Así, con el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, parte la novela gráfica Los años de Allende, un comic escrito por Carlos Reyes y dibujado por Rodrigo Elgueta que se ganó el premio a mejor edición en la pasada versión del Filsa.

La idea se la propuso Rafel López, director de la editorial Hueders, a Carlos Reyes, quien aceptó el reto y llamó a Rodrigo Elgueta para que lo trabajaran juntos. Después de tres años de leer cerca de 25 libros, 6 películas y documentales, miles de recortes de prensa, fotografías y entrevistas, los autores terminaron el libro de 124 páginas sobre el panorama nacional en los tres años de gobierno de Salvador Allende.

Por la carga política que tiene, ¿se tomaron el tema del libro de manera personal?  

DSC_6735 (1)

foto: Pablo López Romero

Carlos: Por supuesto. Cuando los historiadores hacen historia, investigan los hechos, en un momento tienen que dejar cosas fuera y reconstruir los hechos a partir de una mirada subjetiva. Por más que lo nieguen los historiadores tienen opinión, la objetividad  no existe. Este libro es nuestra mirada sobre ese periodo. Podrá haber otra mirada, pero esta es la nuestra y nosotros tenemos una gran admiración por Allende. Sabíamos que hacer el libro era una responsabilidad enorme por la figura de Allende, un tema sobre el que hay tanta información, tanto mito y también tanta división: hay gente que odia la UP, otros que la ensalzan. Mi posición es que no es una cosa maravillosa totalmente, tiene sus bemoles, pero me pareció un proyecto interesante; no hay otro lugar en el mundo entero donde se haya producido un experiencia político-social-cultural como el que se produjo en Chile en esos años.

La división de la que habla el libro no es sólo entre Allende y la derecha, sino entre la ultra izquierda y la derecha y cómo Allende queda al medio.

unnamed (1)

Dibujo: Rodrigo Elgueta

 

Carlos: Esa es mi tesis: que Allende está en el centro, en fuego cruzado entre extrema izquierda y extrema derecha. La extrema derecha lo encuentra horrible, un monstruo que viene a destruir la nación la patria chilena y por otro lado la extrema izquierda lo encuentra tibio, amarillento. Para mí siempre Allende sigue siendo una caja negra, un misterio por resolver.

¿Qué queda por resolver?

Carlos: Cuál es el proyecto de Allende: ¿la izquierda lo entendía cabalmente? Tengo la  sensación de que Allende era el único tipo que realmente sabía adónde iba. Tenía un proyecto tan propio, tan particular, que lograba comunicarse directamente con las masas pero los intermediarios de alguna manera no funcionaban. O ¿qué lleva a ese hombre a tomar esa decisión al final? Es potente. Tomemos por el contrario la decisión de Pinochet, un hombre que finge estar enfermo y llega al país en silla de ruedas y se levanta. Una figura pequeña, un tipo insignificante. En cambio Allende es un tipo que con los años en vez de disminuir se engrandece, independiente de que estés o no de acuerdo con él. Esa figura de un hombre solo en La Moneda bajo un fuego cruzado no solo metafórico sino bajo los Hawker Hunter bombardeando es una figura ultra potente, es un drama en sí mismo, no hay que hacer nada, el mito está ahí. Allende encarnó un símbolo de héroe trágico; cumple todos los elementos que son parte del camino del héroe que se autoinmola y resucita como símbolo para todo el planeta en este caso. Sabía que era mejor morir que permanecer vivo y destruir ese mito y que acabara esa idea de qué hubiese pasado si. Bueno hay gente que dice que puede ser un asesinato, otra versión es que fue rematado. Como todo mito, toda figura pop: como Elvis, el Che Guevara, John Lennon.

Portada-Allende400x600

Dibujo: Rodrigo Elgueta

 

¿Es un ícono pop Allende?

Carlos: Sí, un ícono pop, político, y un mito universal.

Rodrigo: Se está transformando también en una marca que identifica. Puedes ver  a una persona con una polera de Allende e inmediatamente lo escaneas y piensa que puede tener tal visión.

unnamed (1)

Dibujo: Rodrigo Elgueta

¿Convertirse en una marca, que la gente use poleras como las del Che, no puede desvirtuar su propia manera de pensar?

Carlos: Eso tiene que ver con la postmodernidad, no con Guevara ni con sus ideas. Y con Allende no pasa eso, no hay poleras de Allende. Los chilenos quizás seamos muy respetuosos de nuestros mitos. Y yo no sé si en Argentina hay mucha polera del Che, veo en los gringos, en Europa, porque para ellos es una figura más lejana. Nosotros tenemos a estos personajes en nuestro devenir propio, en nuestras luchas.

¿Cuál es el mensaje que esperan dar con este libro?

Rodrigo: Esta historia está viva y lo que hacemos es acercarla a las nuevas generaciones. Porque libros sobre esta época hay muchos. Son bloques y hay que leernos, pero esta novela gráfica va a permitir a mucha gente su primer encuentro. Hemos tenido encuentros con chicos de liceo que han leído este libro como parte del plan de lectura y cuando llegan a sus casas les permite dialogar con sus abuelos y padres.

DSC_6727

Foto: Pablo López Romero

 

Carlos: No es un libro nostálgico, es un libro para construir el hoy, ni siquiera el mañana. Arroja muchas luces de lo que vivimos porque Chile es hoy una mezcla de los años de Allende y de los años de Pinochet: por un lado tenemos el que quiere avanzar en políticas sociales y por otro lado esa muralla de la derecha que detiene esos avances. Muchos de los temas que se pedían en aquella época son los mismos de hoy día. Eso habla mal de un país; que durante 40 años no fue capaz de cambiar.

¿Qué opinan el trabajo de los políticos: se han hecho cargo de estas demandas?

Rodrigo: Tratan de no tomarlas en cuenta, pero es un fenómeno que ya despertó y está ocurriendo. Nosotros nos atrevemos a mirar nuestra historia. Este libro es parte de eso, si tenemos clara nuestra historia vamos a construir para un mejor futuro.

Carlos: Los políticos son una mierda. Son figuras insignificantes, ninguno es esa figura de Allende. Uno los compara con él y son nada. No tienen la mirada puesta de verdad en la gente. Son tipos que no andan en micro, que tienen una desconexión total con la realidad. Ese es el problema: tenemos un país donde lo importante es el dinero, las empresas se coluden y la gente se muere porque no tiene plata para pagar un médico. Ese es el Chile que no queremos, queremos otro Chile. Hay una disputa en Chile muy grande entre la clase política aislada y la ciudadanía. Una crisis positiva que nos lleva a algún lado.

¿Nos puede llevar a una situación como la que retratan en el libro?

Carlos: No, por la situación política no.

Rodrigo: Yo opino otra cosa. Creo que siempre está latente el golpe a la mesa. Ese instinto de sobrevivencia donde el otro es el enemigo siempre está latente, por eso hay que estar muy atentos.

¿La derecha se siente amenazada?

Carlos: Por supuesto que se siente amenazada y no hay nada más peligroso que alguien asustado con poder.

¿Qué rol juega la DC en este contexto, haciendo un paralelo con la época de Allende?

Carlos: La DC también está teniendo un rol similar al de la época de Allende prestándole ropa a la derecha. Cuando empiezan los cambios de verdad profundos, empieza a surgir quién es quién.

En la última página sale la foto que saca el periodista de la niña de la población. ¿Qué quieren decir con eso?

Carlos: Es la que decidimos poner, tal vez por los niños como el futuro. Y la pobreza que existe hoy como el 73. Chile sigue siendo un país pobre, pobre por todo este acaparamiento inmoral que significa querer más y estrujar como máquina de moler carne al trabajador.

Rodrigo: Esa imagen para mí es fundamental: es la historia del pueblo de Chile que esta representado en esa niña.

Los años de Allende ya está a la venta en librerías por un precio cercano a los 15 mil pesos. Aquí puedes encontrar tips sobre su contenido: Los años de Allende: Las notas. Parte 1.