Doce impactos en distintas partes del cuerpo recibió Esteban Bravo por parte de Carabineros. El joven de 20 años era parte de la manifestación contra el sistema de fondos de pensiones (AFP) que se llevaba a cabo el 10 de diciembre en el Campus Juan Gómez Millas de la Universidad de Chile. En ese contexto fue cuando actuó la represión policial y uno de los uniformados, según denuncian las víctimas, habría apuntado de frente contra los manifestantes.

“Mientras se acercaba cargaba el rifle, cuando estuvo a 50 metros de nosotros comenzó a disparar, primero a ciegas dentro del Campus alrededor de tres veces, y luego tres veces más, como mínimo, en dirección a la puerta sin dejar de acercarse”, narra Bravo.

El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) recibió la denuncia de Bravo y está llevando el caso. Su directora, Lorena Fries, confirmó que enviará un oficio a Carabineros de Chile para que informe sobre los hechos acontecidos.

Según relata Esteban Bravo, a las afueras del campus vio “una camioneta de carabineros, de la cual se baja un carabinero sin casco ni armadura, pero con un rifle en la mano. Mientras se acercaba cargaba el rifle, cuando estuvo a 50 metros de nosotros comenzó a disparar, primero a ciegas dentro del Campus alrededor de tres veces, y luego tres veces más, como mínimo, en dirección a la puerta sin dejar de acercarse”.

Según lo que narra, él no es la única víctima. Por eso hace un llamado al resto de las personas que fueron impactadas a denunciar los hechos y unirse a las acciones judiciales que se llevarán a cabo en los próximos días. El dirigente Cristian Cuevas, que es tío de Bravo, se mostró preocupado por acontecimientos como este y habló de una violencia desmedida ejercida “hacia nuestros niños y jóvenes, en el marco del conflicto mapuche, de las manifestaciones de movimientos regionalistas, todos hechos que no podemos admitir y que no tienen justificación alguna, poniendo en entredicho la institucionalidad de Carabineros y de la democracia en Chile”.