Tras la denuncia realizada el día de ayer por la Fiscalía Nacional Económica contra la las tres más grandes cadenas de supermercados -SMU, Walmart y Cencosud, que juntas concentran el 92,5% de la industria- hoy aparecieron las defensas de los empresarios sindicados de coludirse para mantener los precios altos de pollos.

Nicolás Ibáñez, ex controlador de D&S (hoy Walmart Chile) escribió una carta a El Mercurio en que señala rechazar “enfáticamente el intento de la Fiscalía Nacional Económica de perseguir, desprestigiar y enlodar a las empresas de supermercados aludidas en el requerimiento presentado el día de hoy (ayer) ante el Tribunal de la Libre Competencia”.

Los descargos de Ibáñez continúan y apuntan al gobierno: “somos empresarios responsables de cumplir con la ley, la ética y las buenas costumbres y orgullosos de aportar nuestro esfuerzo en bien de la patria. Por lo anterior, rechazo el procedimiento usado por la FNE y el Ministro de Economía de notificar y ventilar estos temas a través de la prensa con un claro intento de aprovechamiento político. Es inaceptable el intento del gobierno, a través de esta maniobra inconducente y claramente mediática, de tratar una vez más de desprestigiar a los empresarios”.

El empresario recibió respuesta inmediata desde La Moneda. El ministro del Interior Jorge Burgos aseguró que el Tribunal de Libre Competencia actúa con total independencia en estos casos. La propia presidenta Bachelet calificó la situación de “inaceptable y condenable”.

Pinochetista, defensor de O’Reilly y machista

Empresario y oficial de reserva de la Armada, el hijo menor del clan Ibáñez que reclama haber actuado con ética tiene un prontuario cuestionable en el pasado.

Nicolás fue el principal promotor de transformar el negocio familiar de D&S en una cadena de más de 50 supermercado con utilidades millonarias. Junto con su hermano controlaban el 25% de las acciones de Walmart Chile. En febrero de 2014 concretaron la venta de D&S a Walmart, negocio que significó cerca de 700 millones de dólares para su bolsillo.

En 2002 fue acusado de violencia intra-familair por parte de su ex mujer. Para evitar que la situación de difunda, compró todos los ejemplares de La Nación Domingo que incluía un artículo con la noticia. Dicha nota da cuenta de que su ex esposa María Carolina Varela dejó constancia en Carabineros de ser agredida física y sicológicamente por su cónyuge desde los inicios del matrimonio.

Se separaron en 1999, después de 18 años de matrimonio. Después Varela declararía que “mis hermanos le exigieron (a Ibáñez) que me dejara tranquila y se fuera a otra de sus casas después de la última vez que me maltrató, me insultó y agredió físicamente. Esta conducta, tan cristiana y civilizada, de un hombre que le pega a la mujer es el verdadero origen inmediato de nuestra separación”. También afirmó que los síntomas de bulimia, anorexia, angustia y depresión que sufría se debían al “grave desajuste emocional”, producto de la ““permanente situación de abuso, maltrato y violencia que me ha hecho vivir el denunciado, exigiéndome (…) una apariencia, peso y medidas que a él le parecen estéticamente adecuadas”.

Nicolás Ibáñez es ferviente seguidor de los Legionarios de Cristo. De hecho, sus supermercados cuentan con una capilla donde se realizan misas todas las semanas. Una vez señaló a la revista Capital admirar a los Legionarios por “la manera rigurosa en que sirven a Dios, su sesgo hacia la formación y educación, su modernidad, su espíritu empresarial y su tolerancia”.

Su adherencia con el grupo religioso lo llevó a defender al sacerdote John O’Reilly: “no somos amigos, no nos juntamos a comer, pero sí lo conozco bien, lo he visto trabajando, y es un hombre esencialmente sano, no es un tipo raro ni beato, es una persona sana que se ha dedicado a trabajar por el bien de Chile”, dijo hace unos años a La Segunda.

El mismo artículo de La Nación antes citado asegura que los empleados de D&S tenían que “hacer cumbre”: subir un cerro y convivir por tres días en dinámicas de grupo y reflexiones sobre lo humano y lo divino.

Es también profundo admirador de la disciplina y la apariencia. Se declara abiertamente como pinochetista, a quien dice tenerle “una enorme gratitud” De hecho, el antiguo edificio corporativo de D&S contenía una placa que decía “Augusto Pinochet Ugarte, Patriota Soldado y Estadista Visionario”.

Fiel a su estilo, es el principal financista de la Fundación para el Progreso, cuyo director ejecutivo es el polémico comentarista Axel Kaiser.