La eliminación de la frase “sin fines de lucro” en el artículo referido a las entidades a cargo del perfeccionamiento y la formación de profesores y profesoras en una futura Carrera Docente ha causado revuelo.

La indicación, que permite lucrar con fondos estatales, fue presentada por el senador Ignacio Walker (DC) en el marco de la discusión del proyecto de ley que crea el “Sistema de desarrollo profesional docente” y se aprobó con los votos de los senadores José García (RN) y Ena Von Baer (UDI).

“Hay que estar alerta. No sería extraño que por un sector conservador de la DC, que representa el senador Walker, este proyecto salga más insuficiente. No es casualidad que proyectos de este tipo se tramiten en las dos últimas semanas de enero y que les introduzcan letras chicas en el momento en que no están presentes los actores educativos”, afirma el experto Ernesto Águila.

Expertos en educación reaccionaron de inmediato, afirmando que con este cambio se instala un enfoque que prioriza las utilidades en desmedro de la calidad educativa y del fortalecimiento de la educación pública.

“La indicación del senador Walker es grave por dos razones. En primer lugar, porque se persiste en fortalecer instituciones que más bien precarizan la formación de profesores, con fines de lucro, lo que se traduce en incentivos perversos como reducir costos. La reducción de costos va siempre del lado de reducir la calidad en la formación de profesores, generando situaciones de precariedad en el contexto de la formación. Por otro lado, el tema del lucro no es sólo valórico, sino que estás introduciendo el criterio que hay detrás del lucro, reducir costos y maximizar utilidades”, afirmó Ernesto Águila, Director del Departamento de Estudios Pedagógicos de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, según filosofia.uchile.cl.

“Estos procesos de formación continua debieran fortalecerse en el marco de las universidades estatales, asegurando a través de sus propias universidades los estándares de calidad que el Estado quiere para la formación continua”, agrega el académico.

También alertó sobre la posibilidad de que no se respeten los acuerdos a los que el Ministerio llegó con el Colegio de Profesores en la Cámara de Diputados: “Con indicaciones como estas, me temo que en otros temas también, el proyecto puede debilitarse en el Senado. Hay que estar alerta. No sería extraño que por un sector conservador de la DC, que representa el senador Walker, este proyecto salga más insuficiente. No es casualidad que proyectos de este tipo se tramiten en las dos últimas semanas de enero y que les introduzcan letras chicas en el momento en que no están presentes los actores educativos”.

El propio Jaime Gajardo, presidente del Colegio de Profesores, se mostró preocupado por lo mismo. “Este tema ya fue muy discutido en la Cámara de Diputados, y el proyecto que allí se aprobó es un piso para nosotros desde el cual avanzar, y esperamos que no se vuelva atrás, que no retrocedamos a punto cero. Seguiremos monitoreando todo este proceso, pero tal como está saliendo el proyecto, nosotros no estamos de acuerdo y esperamos poder revertirlo”, advirtió Gajardo según constata la página de su entidad.