La inminente firma del Acuerdo Transpacífico TPP, que la presidenta Bachelet concretará en nombre de Chile el próximo 4 de febrero, ha despertado un amplio movimiento de ciudadanos, activistas y políticos en rechazo al tratado. Durante el pasado viernes 22 de enero, a través de movilizaciones en diversas ciudades del país, la ciudadanía rechazó el acuerdo y denunció el secretismo en que se ha negociado.

Para el diputado Giorgio Jackson, quien forma parte de la plataforma Chile Mejor Sin TPP, el acuerdo comercial representa una amenaza para la sociedad. “El TPP afecta la vida cotidiana de las personas: sube los precios de los alimentos y dificulta la investigación, invade los datos personales, y se pone en riesgo la soberanía”, argumentó.

Jackson recalcó, además, que el tratado establece una lógica de negociación de los intereses de Chile que es “secretista y oscura”.

“Cuando se pierde deliberación y se pasa a negociación, estamos dejando de actuar como un país y actuamos como una empresa”, señaló. “El secretismo de la negociación, la participación de lobbistas de otros países, y la poca incidencia de organizaciones sociales y la ciudadanía en general, en todos estos años de negociación es muy criticable”.

Jackson llama a emplazar a los parlamentarios 

Para el parlamentario, quien ya declaró que votará en contra del acuerdo junto a los diputados Camila Vallejo (PC), Gaspar Rivas (independiente, ex RN ), Daniel Núñez (PC), Daniel Melo (PS), Gabriel Boric (IND), Luis Lemus (PS) y Fuad Chahín (DC), además de los senadores Alejandro Navarro (MAS) y Alfonso de Urresti (PS), no todo tratado implica cesión de soberanía, pero en este caso la información es elocuente.

“Cuando hay normas que no pueden ser debatidas en Chile, o cuando se cambia una estrategia de Estado sobre cómo se construyen alianzas comerciales, o cuando los tratados amarran la legislación futura porque después nada se puede hacer bajo la excusa de los “compromisos internacionales” de Chile, eso sí es pérdida de soberanía. Y eso es el TPP”, recalcó.

En opinión de Giorgio Jackson, la única forma en que los ciudadanos puedan incidir en esta discusión es organizándose: “Desde campañas masivas que le manden mails a los parlamentarios, hasta minutas técnicas con los motivos, todo sirve. Pero, en general, creo que es bueno presionar más a los parlamentarios, hacerles saber que se está mirando lo que hagan. Y quizás también invitándolos a volverse más activistas: ¡a mí me hubiera encantado ir con organizaciones, con carteles y todo, a una ronda de negociación a reclamar por la falta de transparencia!”, finalizó.

Para el próximo 4 de febrero, fecha en que Bachelet firmará el acuerdo en Nueva Zelanda, ya se preparan diversas manifestaciones. Una de ellas tendrá lugar el mismo día, a las 18.30 horas, frente a La Moneda.