El gobierno esperaba aprobar para esta semana 7 proyectos claves de su gestión, antes del receso parlamentario de febrero. Pero los desacuerdos y la falta de tiempo pudieron más que las intenciones del Ejecutivo, que ya aplazó para marzo la tramitación de la Reforma Laboral y las nuevas normas anticolusión, por ejemplo.

Pero el trabajo parlamentario ha continuado con otras iniciativas, aprobando durante esta mañana dos proyectos que le han causado duras críticas al oficialismo. Primero, la comisión de Constitución del Senado aprobó la indicación que permite el control preventivo de identidad. La iniciativa que le permite a la policía solicitar a las personas su cédula de identidad fue aprobada por el PPD Felipe Harboe, el PR Pedro Araya, el RN Alberto Espina, el presidente de la UDI Hernán Larraín y rechazada por el socialista Alfonso de Urresti, quien calificó que la medida será una “detención por sospecha”.

El proyecto ha estado en la polémica en el último tiempo debido a las duras críticas que han realizado la Corte Suprema, Unicef e incluso parlamentarios del propio oficialismo. La iniciativa no diferencia en el trato para menores de edad, lo que provoca un vacío legal dado que el porte de cédula de identidad es obligatorio desde los 18 años. Además, deja al arbitrio de Carabineros la posible detención de menores de edad.

El proyecto pasará ahora a tercer trámite legislativo a la Cámara. Aunque el gobierno esperaba su aprobación para fines de esta semana, debido a la gran cantidad de trabajo parlamentario quedará finalmente para marzo, cuando los legisladores retomen su labor después del receso legislativo de febrero.

Del resto de los proyectos que marcan lo que la derecha ha llamado el “frenesí legislativo” de la Nueva Mayoría, hoy la Cámara despachó la ley de partidos políticos y el proyecto de fortalecimiento y transparencia de la democracia. Ambas iniciativas pasaron ayer a comisión mixta.

El punto más polémico de este último es la posibilidad de permitir aportes anónimos a campañas políticas, indicación que contraviene el proyecto original que determinaba que todo aporte monetario a la política debía ser público. Después de ser rechazado ayer en la Cámara, hoy -por unanimidad- la Comisión Mixta aprobó este tipo de aportes bajo el rótulo de “aportes menores sin publicidad”. La identidad de quien realice el aporte será conocido solo por el Servel y el candidato.

El ministro de la Segpres Nicolás Eyzaguirre aseguró que “hubo una discusión muy racionada de los antes llamados aportes anónimos. En la medida en que sean aportes pequeños no hay ninguna posibilidad de que el anonimato lleve a la captura. Sino que las personas tienen derecho a  mantener reserva porque son aportes relativamente pequeños”.

Estos aportes tendrán un límite de 20 UF para campañas presidenciales y parlamentarias, 15 UF para alcaldes y consejeros regionales y 10 UF para concejales.

Tanto el proyecto de financiamiento a la política como la ley de partidos pasarán ahora a su último trámite en el Senado. El gobierno espera poder promulgarlos antes del 31 de enero. Aunque ambos quedarán a la espera -al tratarse de leyes orgánicas- de la aprobación del Tribunal Constitucional.