El presidente de la Cámara de Diputados Marco Antonio Nuñez realizó una visita a Israel durante la semana que no pasó del todo desapercibida en Chile. Acompañado del también diputado Osvaldo Andrade (PS), fueron invitados a visitar el Knesset, el parlamento israelí, y sostuvieron un encuentro con el vocero del mismo, Yuli Edelstein con el objetivo de promover la cooperación entre ambos países.

“En Chile entendemos que los derechos humanos, la democracia y la paz son asuntos que deben nutrirse todos los días. Israel es un ejemplo del Estado que muestra como construir una sociedad democrática que respeta su pasado y mira hacia el futuro”, dijo Nuñez tras el encuentro.

Actualmente, la mayor comunidad palestina fuera de su territorio reside en Chile. Por lo mismo, Edelstein pidió a los parlamentarios chilenos que no se vean influenciados por “las mentiras y el odio antisemita que aviva las llamas y espero que las buenas relaciones entre ambos Estados no se vean afectadas por lo que ocurre en la región”.

“Muchos de nuestros vecinos palestinos prefieren ignorar nuestra oferta de paz y cooperación, y prefieren hablar el lenguaje de los rifles y los puñales; asesinar a una madre en la entrada de su hogar, frente a sus hijos, o masacrar a personas que están pasando una noche de ocio en la ciudad”, concluyó el israelí.

 

“Israel no es digno de admiración”

A través de un comunicado, el Comité de Solidaridad con Palestina en Chile criticó duramente los dichos del presidente de la Cámara Baja.

“Como chilenos y chilenas debemos ser capaces de decidir con qué países queremos relacionarnos y con cuáles no. Sin duda alguna, un país como Israel no es digno de admiración, de pleitesía, ni de vínculos políticos ni económicos. Solo una clase política como la nuestra, que se ha dejado poner de rodillas frente a los poderes mundiales, acepta sin titubeos este tipo de vínculos”.

El conflicto palestino-israelí es de larga data y ha estado marcado por la constante violación de derechos humanos. El estado de Israel ha rechazado las condenas de organismos internacionales como la ONU y es criticado por impedir el libre transito de palestinos por su tierra, mantener zonas aisladas sin acceso a agua y utilizar armamentos ilegales.