Estudiantes del Internado Nacional Barros Arana (INBA), establecimiento que durante la semana pasada ocupó varias portadas por los destrozos ocasionados tras 20 días de toma, se reunieron la mañana de este viernes para pintar y reparar algunos de los espacios que se vieron afectados durante la ocupación.

Los secundarios, varios incluso acompañados por sus madres y padres, llegaron al establecimiento con implementos de aseo y tarros de pintura. Los daños en el emblemático liceo de 114 años, cuyo edificio es patrimonial, fueron evaluados según las autoridades en 400 millones de pesos; cifra con la que se intentó criminalizar al movimiento secundario, al relacionar de manera directa las demandas de los estudiantes con los destrozos cometidos por un grupo minoritario de jóvenes.

 

Agencia Uno

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