Fue en 2011 cuando estos dos amigos decidieron salir, cámara en mano, a registrar la protesta anti-marchas estudiantiles convocada por la Juventud de Renovación Nacional. “Eran siete personas, las contamos” recuerda Ignacio. Hoy, a cinco años de su primera incursión audiovisual, los Fracasados cosechan una incipiente fama que los tiene agendando entrevistas en radios y medios y que los hace, por ejemplo, retratarse junto a la garzona que nos atiende en un cafecito del centro de la capital. “¿Me puedo sacar una foto con ustedes?” pregunta la muchacha, quedando inmortalizada en medio del olor a huevos revueltos y pan tibio con los que El Desconcierto convocó a estos jóvenes comunicadores del nuevo periodismo alternativo chileno.

Los ocho videos de FF alcanzan 6.213.220 visitas en su canal de Youtube, sumando además casi 46.000 seguidores en su fanpage de Facebook, números que crecen a la par con la obra de sus creadores. En 2015, Javier e Ignacio decidieron aprovechar cada una de las manifestaciones de la derecha chilena, para dar cuenta cómo y por qué se moviliza la elite –y sus seguidores- en nuestro país.

– ¿Cuál fue la motivación para comenzar a registrar las protestas de la clase alta?

Ignacio: Nosotros cachamos que la prensa cubre eventos de forma deficiente, con una clara intención ideológica. Nos dimos cuenta porque en el cacerolazo contra la delincuencia, video al que le pusimos el “Cacerolazo facho”, había ocho personas en un pasaje, y eran tres los medios de comunicación dándoles cobertura en bandeja. Algo que no pasa con el movimiento estudiantil, que saca 150 mil personas a la calle, y tenemos que rogar para que no enfoquen a los que están tirando piedras. Eso nos indignó tanto que dijimos: Acá hay algo.

Javier: Lo que se da en el fundamento del trabajo de Frente Fracasados, es la idea de que existe una prensa que lógicamente está gobernada por intereses privados, por la clase dominante, y eso la hace ser tendenciosa y con el objetivo de instalar un caos para que la ciudadanía sienta que se necesita mano dura. Si ves las noticias te das cuenta que todas muestran cierta perspectiva, y nosotros intentamos darle le vuelta. Ese es quizá nuestro principal móvil. 

– Pero también hay mucho humor en las notas, no es solamente contra-informar.

J: Nosotros ocupamos la herramienta del humor porque estás transmitiendo un mensaje político, y está bien, pero también tienes que ser estratégico porque si la cuestión no es masiva, no existe. En el fondo, con nuestro trabajo logramos transmitir el mensaje, porque el humor atraviesa las barreras del proceso racional con el que uno se enfrenta a un mensaje político.

– Pero hay algunos que los acusan de ridiculizar a la gente que entrevistan en sus videos…

 I: Nosotros ponemos el micrófono, le hacemos una pregunta y hablan no más. Y ese es un recurso de la comedia de improvisación, que tú le das pie a lo que está hablando el otro. De todas formas, ¿Cuánto tiempo han ridiculizado a los feriantes, a los flaites? Todos los años, en la nota de septiembre siempre muestran a un viejito bailando solo y curao. Entonces hay un tema de intereses, un ideario que dice que es grave reírse de un cuico y de sus posturas. Y eso es lo que hacemos, humor político con clave de periodismo. No es nuestra misión funar a nadie, es una discusión de ideas, pero las ideas no andan volando, se manifiestan en las personas.

 J: En el fondo, es ser testigos presenciales de una realidad que es terrible, mostrar una realidad ajena, una realidad que la gente no sabe que existe, tú dices: ¿Todavía hay gente que piensa eso, después de todo este tiempo todavía hay gente que confunde el lucro con el sueldo? ¿Me estás hueveando? ¡Llevo diez años explicándote que no es lo mismo!. En estos videos, queremos conseguir que los hueones queden como fachos y tontos. Existe una historia de medios que ha hecho exactamente lo mismo con los sectores más marginados de la sociedad: los pobres, las mujeres, los homosexuales.

I: Nosotros ponemos lo que creemos que describe la opinión de esa gente. Y tenemos ciertos códigos. Nos pasó en el video de la marcha contra el aborto que había varias personas en silla de ruedas con una especie de daño cognitivo, y no los entrevistamos no por una cosa paternalista, sino porque nos cuestionamos si es que ellos estaban ahí por su propia voluntad, por ejemplo.

– O sea, si ustedes quisieran hacer videos mucho más agresivos y tendenciosos, podrían hacerlo.

 I: Sí, de hecho los invitamos a ver todo el material que tenemos, y que no publicamos por una cosa de respeto.

– Pero sin embargo en el video de la marcha contra el aborto (Un canto a la vida) igual aparecen niños, menores de edad.

– J: Lo que pasó ahí es que el 90% de los asistentes de esa marcha eran escolares. De hecho, nosotros decidimos ir a buscar adultos. Los Vial fueron personas que nosotros encontramos. Y más que ridiculizar a los niños, lo que hicimos fue mostrar que habían traído a niños en buses, desde sus colegios.

– I: La nota también tenía que decir lo que estábamos viendo, no podíamos hacernos los ciegos. Yo creo que la gran hueá de esa marcha es que cuando tú ves en Twitter las opiniones del aborto, tú crees que es un mundo mucho más serio, con fundamentos, pero cuando estás allá te das cuenta que ese universo es, precisamente, lo peor que te puedas imaginar. Eran niños que no sabían por qué estaban ahí, con directores de colegios que los habían llevado, cabros chicos que no están yendo a estudiar un día, siendo que los directores alegan tanto porque los niños están en paro. Y mientras unos están peleando por educación pública, gratuita y de calidad, esos directores están peleando para que las niñas de las poblaciones tengan a las guaguas, porque ellos creen que eso está bien; y se desligan de todo lo que significa eso.

De la dupla, es Socías quien ha consignado más atención popular, puesto que es el que aparece delante de la cámara. Tal vez por eso mismo es que se apura en resaltar que “una de las cosas más bacanes de Frente Fracasados es el cruce de las personalidades de ambos. Yo soy como el mágico y el Javier el profesor”.

El reconocimiento que han suscitado, ha sido positivo. “La gente se ha apropiado de cosas que nunca pensamos” dice Ignacio, mencionando que es frecuente que en la calle le griten ¡El escenario es dantesco!. “Es bacán porque no sólo estás llegando a gente por toda esa parte dura y política, sino por cosas simples que son cómicas. A las personas les gusta el personaje de periodista que hace dantesco todo” agrega.

Pero también se ha vuelto un traspié al momento de realizar nuevas notas. Ambos coinciden en que uno de los momentos más tensos fue cuando, en plena grabación, un hombre se acercó al Socías y lo increpó: “¿Tú eres de Frente Fracasados? Entonces ¿por qué no dices que eres un fracasado de mierda, que eres un izquierdista, que estás a favor del aborto y que eres un hijo de perra?”. Pese a que la agresión no pasó a mayores, Ignacio recuerda al hombre pellizcándole fuertemente la espalda, mientras le decía “Si te sacas los lentes, te saco la conchadetumadre.

El momento quedó registrado en un video que aún no sale a la luz. “¿Te imaginai me presento diciendo “Hola qué tal, soy un fracasado, soy un izquierdista, estoy a favor del aborto y soy un hijo de perra” bromea el comunicador.

Foto de Valentina Cerda / Puroperiodismo

Foto de Valentina Cerda / Puroperiodismo

– ¿Se consideran resentidos?

J: Nuestro slogan es que somos un periodismo resentido. Ahora, no es que deliberadamente queramos ir a incendiar las casas de la derecha, pero sí existe un resentimiento, una rabia porque vamos a estas marchas con personas que tienen plata, que quizás tienen una biblioteca en su casa, vienen de una familia histórica llena de profesionales y no son capaces de hilar un argumento decente; más encima en su casa tienen una nana que les hace la cama y les cocina la comida. Viven la vida en otro universo abismalmente distinto, y eso es lo que da rabia.

I: Obvio que hay un resentimiento, cómo no lo va a ver, si nosotros crecimos con la Revolución Pingüina del 2006, después con el movimiento estudiantil. Y es verdad que el movimiento ha logrado cuestiones, pero siempre hay una sensación de fracaso, de que de nuevo no pudimos, de que otra vez nos cagaron.

 – Ahora que conocen más “el mundo de los cuicos” ¿Se ha modificado la percepción que tienen de ellos?

J: Mi visión negativa de los cuicos se ha profundizado. Y quiero ser súper honesto: nosotros no vivimos en la pobreza, pero al menos estamos conscientes que existe, de que hay gente que vive mal, que vive endeudada, con el sueldo mínimo. Y existen estos cuicos que dicen que todo está tan mal, que el populismo de izquierda los está llevando a un despeñadero, como decía un viejo. Y qué chucha, si llegan a su casa y tienen tres autos; si la crisis se manifiesta en esa casa, venden un auto… qué terrible tu vida.

I: Dentro de todo, nosotros podemos hacer estos videos. Y esto que voy a decir es tétrico: pero podemos meternos en estas marchas porque nos mimetizamos con ellos, porque nos ven “decentitos”. Pero imagínate nos viéramos desaseados –aunque igual nos vemos desaseados- estos hueones no nos dejarían entrar. Nosotros podemos entrar porque, dentro de todo igual, pasamos piola. Y es triste verlo así, porque estamos un paso más cerca de ellos, pero lo hacemos para alejarnos otros quince mil pasos.

Tanto Javier como Ignacio se declaran de izquierda no partidista, y a la hora de escoger un político actual de nuestro país, ambos coinciden en Gabriel Boric. “Tiene mucha poética. ¿Cómo alguien tiene ganas de hacer algo con la letra de Los Prisioneros en esa mierda de Congreso, donde tenís a Pizarro con mal aliento, después vai al baño y te encontrai con Tarud y después te movís y está Hasbún?” dice Socías. “Gabriel Boric se ve sucio, me encanta eso, qué bueno que no se bañe” agrega. Sin embargo, al rato Gallegos cambia de opinión y afirma que su referente es Daniel Jadue, alcalde de Recoleta. “No sólo ha logrado consolidar un modelo contra-hegemónico a través de las farmacias y ópticas populares, sino también ha construido un relato muy distinto a lo que ha venido haciendo el Partido Comunista, ha construido el comunismo que queremos”, argumenta.

 – ¿Por qué ha sido tan exitoso Frente Fracasados?

J: El concepto de periodismo en clave de humor históricamente ha pegado. La forma de cómo ingresa el mensaje es lo llamativo; a la vez que puedes informarte puedes reírte. Esa mezcla es muy sana y muy masiva, es muy fácil de digerir, te obliga además a reflexionar sobre el contenido del video. Esa ha sido la estrategia del éxito, sumado al trabajo del contenido de nuestra página, que además ha construido un relato sobre el recuerdo y las cosas chilenas.

I: Es como cuando National Geographic hace un documental y va a una isla que era virgen en un momento y que ahora descubrieron un montón de animales nuevos. Es como lo mismo, nunca habíamos visto a esa gente desprotegida hablando lo que ellos piensan de verdad. Los pillamos volando bajo, los hacemos sentir que están en su lugar, hablan lo que de verdad piensan: que la mujer no tiene derecho sobre su cuerpo, que los pobres son flojos y van a robarles arriba. Ver eso develado y con buen humor es una fórmula muy atractiva, porque siempre están protegidos, y verlos así ya era hora. ¡No podía ser siempre motivo de burla el viejo chicha del Parque O’higgins!

– Pero este estilo de comunicar, ¿Es necesario porque Chile es un país más bien triste, que necesita humor, o porque los chilenos no sabemos expresarnos de manera directa sino a través de la “talla”?

I: Hay una necesidad cómica. Yo defiendo mucho la parte humorística de FF porque es un proyecto de humor, principalmente es de humor, por eso es que tenemos tanto margen, si fuéramos más serios no tendríamos el margen que tenemos. Además Chile era súper sensible para el humor, es una sociedad muy cuática, de hecho el humor de los noventa es muy blanco, por la represión y el miedo que venía desde la dictadura. Eso ahora está cambiando.

En ese aspecto, Socías y Gallegos admiran a Natalia Valdebenito. “Me encanta que se crea la raja, porque sabe que es la raja” dice el primero. “La encuentro una mina muy inteligente y muy graciosa” agrega el segundo. Aunque el podio es grande, y ambos aprovechan de subir a Pedro Peirano, Álvaro Díaz o a Felo entre sus favoritos del humor nacional.

Los amigos, que además se declaran seguidores de Pedro Carcuro, Santiago Pavlovic y Sergio Campos, se declaran con más orgullo que incomodidad unos grandes consumidores televisivos. “Igual nosotros somos súper republicanos en ese sentido, nos gusta la tele, crecimos con la tele” afirma Javier.

Después de más de una hora de conversación los muchachos deben partir. Van a una reunión a tantear los amarres de diversas propuestas y proyectos que les han ofrecido. “Más que la plata, o la idea de llegar a un buen acuerdo comercial, nos interesa seguir haciendo lo que hacemos con el mismo grado de independencia, cuestión que parece ser enemiga de la tele o los medios tradicionales” dice Gallegos.

Aún así, de manera auto financiada, los próximos proyectos de Frente Fracasados apuntan a fortalecer el trabajo audiovisual que han venido emprendiendo, abriéndose a registros con otros contenidos, como notas vivenciales y columnas en video, además de un noticiario radial que pretenden llevar al aire a principios de 2017, para más adelante levantarlo en formato audiovisual. Ignacio y Javier se despiden, marchan. La mesa es un campo de migajas, de manchones de café y de restos de huevo. El escenario es dantesco.