Un juez de Brasilia imputó al expresidente brasileño, Lula Da Silva junto a otras cinco personas. El delito de obstrucción con el que se les acusa es formar parte de una trama que trató de comprar el silencio de uno de los acusados de la red corrupta de Petrobras que, según la Fiscalía, iba a denunciarles. La pena de cárcel por este delito que arriesga Lula es de tres a cinco años.

La clave es el senador Delcídio do Amaral, exhombre fuerte del PT (Partido de los Trabajadores) en la Cámara Baja, quien se encuentra procesado por tratar de comprar el silencio de un ex alto cargo de Petrobras acusado de corrupción. De acuerdo a la Fiscalía, las gestiones de Amaral habrían sido guiadas por Lula Da Silva. “El relato de Delcídio se muestra claro, plausible y, lo que es más, corroborado por varias reuniones mantenidas entre Lula y Bumlai (un ganadero millonario amigo de Lula y también imputado en este caso) para que éste pasase a comprar el silencio de Cerveró”, declaró la Fiscalía a El País.