El actual director nacional de Gendarmería, Jaime Rojas Flores, declaró a El Mercurio que se encuentra trabajando a tiempo completo para normalizar la institución dependiente del Ministerio de Justicia, que se encuentra en crisis luego de que se destaparan los jubilazos que superaban el tope de Contraloría de 60 UF, así como también por las extensas licencias médicas de funcionarios que en algunos casos llegaban a los 2.000 días.

Una de las acciones inmediatas que ya fijó Rojas es definir y aclarar 4.200 sumarios administrativos que se encuentran pendientes de resultados o resoluciones finales. “Esto es grave; porque temo que la mitad de estos sumarios ya se encuentran prescritos. Por eso es que he ordenado a cada director regional, con plazo la próxima semana, un informe de cada uno de ellos, las causas de por qué fueron abiertos, en qué estado están”, señaló el nuevo director. Así, advirtió que “lo que vamos a hacer es que cualquier caso que revista características de delito lo vamos a poner a disposición del Ministerio Público. Aunque el sumario haya prescrito”.