Tras varias horas de discusión, finalmente fue el turno de hablar a los parlamentarios que se encontraban en la sala. La interpelación a la ministra de Justicia, por parte de la diputada Marcela Sabat, se había centrado durante largas intervenciones en torno a los sobresueldos de Gendarmería, al cuoteo de los partidos en los servicios de esta cartera y en especial en torno a la situación de los niños dentro del Servicio Nacional de Menores (Sename).

Tras varias horas de discusión, finalmente la diputada por La Florida pidió la palabra. Uno por uno empezó a enumerar los problemas al interior del Sename, institución que hoy es seriamente cuestionada por la transversalidad de la ciudadanía y el mundo político, pero en un momento se quebró.

“Esto a mi me afecta porque estuve en algunos centros y efectivamente se ve precariedad, malas condiciones laborales. Los niños tienen ataques permanentemente, no hay capacidad ni de los centros ni de los trabajadores de atender eso“, dijo un poco antes de detener su discurso a causa de la emoción.

“Aquí todos tenemos niños y niñas y la verdad es que duele mucho ver cómo caemos en pequeñeces. Cómo algunos se levantan defendiendo intereses particulares, porque aquí hay un negocio tremendo. El Estado delegó su responsabilidad en privados”, continuó.

“Le pido a la ministra y al Congreso: dejémonos de payasadas, por favor. Un poco más de moral, un poco más de ética”, finalizó entre lagrimas.

Según informa Bio Bio, el diputado de Renovación Nacional Nicolás Monckeberg reaccionó a la intervención de la parlamentaria y sostuvo que “las lágrimas que hoy verdaderamente duelen no están en este Congreso, están en los niños. En las familias de los niños”.

Mira la intervención completa a continuación: