Quiero dejar registro de esto como una fotografía brutal. Una fotografía brutal, actual.

Puede resultar coincidente que este tipo haya llegado a ser un candidato a concejal de la UDI;  mafia política donde no precisamente prospera la gente con buenas intenciones.

Pero no nos engañemos, porque tipos como este hay en todos los espectros, en todas las tendencias políticas, en todas las clases sociales.

Estoy segura que ninguna de nosotras está a más de cuatro personas de distancia de un espécimen como Matías Huerta (con menos o más niveles de sadismo).

Matías Huerta puede ser tu papá, puede ser tu hermano, puede ser el marido de tu vecina, el pololo de tu amiga, tu pareja, puede ser tu hijo.

Hay que desenmascararlos a todos.

Twitter: @matiashuertag

Twitter: @matiashuertag

Matías Huerta: ¿Por qué no lo querís llamar?

(Sollozos)

Te voy a acusar, Matías por favor…

Matías Huerta: No cambí el tema.

(Llantos)

No me vengái a pegar nunca más en tu vida.

Matías Huerta: Esa hueá es tan grave como pegar.

(Llantos, súplicas)

Déjame irme por favor.

Matías Huerta, sin perder la calma: Ya, pero respóndeme mi pregunta, si estamos conversando.

(Ruegos)

Ya te la respondí. ¡Por favor, ayuda! ¡Ayuda!

Matías Huerta: ¿Cómo lo bloqueaste? No volvái a gritar, porque te voy a volver a pegar en la boca y vái a sufrir tú. ¿Cómo lo bloqueaste?

(Más llantos y súplicas)

¡Ayuda! Estái loco…

Matías Huerta: Escucha, escúchame. Mírame. Yo te saqué la mierda. Mírame. ¿A dónde te vas a ir? Mírame. Yo te saqué la mierda y que él venga pa acá. Él, porque yo te voy a seguir sacando la mierda todas las veces que te vea.

Déjame irme, no quiero me peguís más

Matías Huerta: “Déjame irme”. No sabí ni hablar. Oye, “déjame irme”.

Matías, por favor.

Matías Huerta: ¿Pero por qué no, por qué no lo querí llamar? Me da rabia, por eso te saco la mierda, porque erí una mentirosa. Si dijerai las hueás de frente, hueón. Sabí que te tengo que contar esta hueá, nunca reconocí las hueás. Erí una puta, hueón.  Voh no cobrái, erí peor.

(Llantos)

Matías Huerta: Te querí poco, zorra. Te querí poco, hueón. Si esa es la hueá: te tení poco cariño a voh misma, andái toda hedionda, toda está hueá. Mira esta hueá, esta hueá antes no la teníai, hueón. En las fotos salí hinchá, ¿por qué estái así? Si tu no erí así, tu no erai así, ¿por qué estái así? Mira la cara echa mierda, de carretiá, ¿por qué teni esa cara? Si tú no tení porqué tener esa cara, oye…

Déjame tranquila…

Matías: Ya carga tu teléfono.

(Llantos)

Me puedo ir, por favor.

Matías: Mandái el mensaje y te vái.

¿Pa qué? ¿Pa que me peguí de nuevo antes que me vaya?

Matías: Le mandái el mensaje y te vái.

No voy a aguantar que me hagái el teléfono tira. Erí maldito, Matías. No sé cómo podí ser candidato a algo, hueón. ¡Mira cómo me dejaste la cara! ¡Mira cómo me dejaste la cara!

Matías Huerta: Ya, pero deja de llorar.

Tu siempre me pegái y yo tengo que defenderme po, acaso no me puedo defender y tengo que dejar toda la vida que me peguí. ¡Déjame!¡ No veai mi cartera! ¡Mi cartera no, déjame, porque tení que ver mis cosas, son mías!

Matías Huerta: ¿Tení algo privado?


Naomi Orellana

Periodista y escritora