Al mediodía de este viernes se liberaron los resultados de la encuesta del Centro de Estudios Públicos de julio de 2016, la que era esperada especialmente por la cercanía de las elecciones municipales de octubre y la anticipación de la carrera presidencial por parte de los ex presidentes Ricardo Lagos y Sebastián Piñera. Con casi treinta años, la encuesta CEP fue conocida por su alta predictibilidad de hitos electorales, como el triunfo del “No” en el plebiscito de 1988, el ascenso de Bachelet durante el gobierno de Lagos o la irrupción de Marco Enríquez-Ominami en 2009.

El estudio sigue siendo uno de los sondeos periódicos de la opinión pública con un trabajo de campo más amplio, abarcando a 1.432 personas en 132 comunas del país versus, por ejemplo, la encuesta CADEM, que ocupa 709 casos en 73 comunas urbanas. Sin embargo, hoy el panorama ha cambiado: a la crisis de legitimidad de los partidos se suman tanto la voluntariedad del voto que aumenta la impredictibilidad del comportamiento de los electores, como los cambios al sistema binominal que anticipan remezones para las elecciones de 2017. Revisa seis claves alternativas para analizar los resultados de la encuesta:

1. El debate para el próximo periodo sigue siendo la desigualdad

Al ser consultados respecto a las tres tareas más importantes -dentro de una lista cerrada que entrega el encuestador- para quien gane las elecciones presidenciales de 2017, todas las respuestas que superan el 15% de las menciones tienen que ver con el debate sobre la desigualdad en nuestro país. Salud, empleo y educación ocupan los primeros lugares, experimentando además fuertes alzas respecto a la encuesta anterior:

2. Negro panorama de participación electoral en las próximas municipales

Ante la pregunta: “¿Irá usted a votar en las próximas elecciones municipales de octubre de 2016?”, tan sólo un 27% respondió que con toda seguridad asistiría. Para las elecciones municipales del año 2012, en la encuesta CEP del mismo periodo (julio-agosto) un 50% respondió que asistiría a todo evento y  la participación electoral fue de un 39,9%, por lo que el resultado de hoy enciende las alarmas sobre el quórum que tendrán las próximas municipales: ¿cuántas personas del 27% que declara que irá sí o sí asistirán efectivamente a votar el domingo 23 octubre?

3. Las omisiones: AFP, corrupción en el sistema privado, financiamiento de la política

Con un consejo directivo con lo más granado del empresariado local, no es de extrañar que la encuesta del Centro de Estudios Públicos evite algunos de los temas más sensibles para la élite del mundo privado. Así, el problema del financiamiento ilegal de la política -o las medidas para sanearlo, como las de la Comisión Engel- no se incluyó ni en en las opciones para el ítem “Problemas a los que debería dedicar mayor esfuerzo el gobierno” ni en la sección “Coyuntura política”, pese a que desde el estallido de los casos Penta, SQM y Corpesca ha marcado la agenda política y de medios.

En un tema relacionado, en ninguna de las tres preguntas relativas al problema de la corrupción se tocó su existencia en el sistema privado. Así, no se puede tener acceso a la percepción de la población respecto a escándalos como la colusión para los precios del papel higiénico, los medicamentos o el tráfico de influencias denunciado en casos como el del expresidente Piñera y la aerolínea Lan.

Por último, la omisión de preguntas relativas al debate sobre el sistema de pensiones puede deberse a un aspecto metodológico: el estallido del escándalo por la millonaria pensión de Myriam Olate en Gendarmería, así como la masiva primera marcha del año del movimiento “No Más AFP”, ocurrieron cuando el trabajo de campo de la encuesta ya llevaba dos semanas, por lo que no pudo ser incluido.

4. ¿Predictibilidad cero para las presidenciales? el 70% “No sabe/ No responde” quién ganará en 2017 y el 62% no tiene preferencia

Uno de los principales motivos por los que esta nueva versión de la encuesta suscitaba tanta atención era que podría haber reflejado el “despegue” de algunos de los ya explícitos precandidatos para las elecciones presidenciales del 2017, como Sebastián Piñera o Ricardo Lagos. Sin embargo, hoy el “No Sabe/ No Contesta” supera el 62% de las menciones ante la pregunta “Independiente de lo que Ud. prefiere, ¿quién cree Ud. que será la o el próximo presidente de Chile?”, y Sebastián Piñera tiene un 20% de menciones.  En la encuesta CEP del mismo periodo de 2012, cuando había candidatos definidos, un 49% dijo Michelle Bachelet ante la misma consulta, un 6% Laurence Golborne y sólo un 36% dijo optó por el “No Sabe/ No Contesta”:

A la hora de las preferencias, el escenario es aún más impredecible: sólo un 14% manifiesta su intención de voto por el expresidente Piñera y un 62% no tiene opción alguna. En el lanzamiento de los resultados, Ricardo González del CEP contó sin aguantarse la risa que hubo una mención para Optimus Prime:

Captura de pantalla 2016-08-19 a las 5.55.18 p.m.

*No incluye a Optimus Prime

5. El descrédito de la élite política

Pese a la inclusión de nuevos personajes como el senador Alejandro Guillier o el diputado Gabriel Boric entre los personajes con más de un 50% de conocimiento, a la hora de la evaluación ninguno supera el 50% de valoración positiva. La mejor cifra la obtiene Guillier con un 44%, y la peor el diputado Osvaldo Andrade con sólo un 11%, acusando el golpe del “jubilazo” en su imagen:

A la hora de lo colectivo, las coaliciones tampoco pasan el test: sólo un 10% aprueba el desempeño de Chile Vamos y para la Nueva Mayoría la cifra alcanza un 8%. El 31% de los encuestados calificó como “pésimo” el trabajo de los parlamentarios. En tanto, el gobierno de Michelle Bachelet alcanzó la cifra más baja de aprobación desde el retorno a la democracia: tan sólo un 15%. 

6. Movimiento estudiantil: ¿El agotamiento de los métodos?

Con sucesivos ciclos movilizatorios en 2001, 2006 y 2011, el movimiento estudiantil se ha convertido en un actor relevante dentro de la discusión política, carácter que refrendó la presidenta Bachelet al centrar su campaña en la reforma educacional. Sin embargo, a cinco años del 2011 la “nota promedio” que le pusieron los encuestados al movimiento estudiantil fue de un 3.85, lo que derivó en ironías de que “no pasaba de curso”.

El apoyo a las formas de movilización ha descendido considerablemente desde el 2011: mientras que en julio de ese año las marchas obtenían un 62% de apoyo, hoy se reduce al 37%. Las tomas también van a la baja en aprobación, con un 37% hace cinco años y sólo un 28% de apoyo hoy. Existen factores que la misma Confech ha reflexionado en sus plenarias, como la “ritualización” y el cese del factor novedad en estos métodos, como otros que tienen que ver con el paso del debate a terrenos institucionales, así como la amplia cobertura a los destrozos en tomas puntuales de establecimientos.

Revisa la encuesta CEP completa aquí.